Aquí nadie se rinde

ade2809Cuando iniciamos el camino hacia el Referéndum Revocatorio, hace siete meses, sabíamos que sería una ruta llena de obstáculos. No podía ser de otra forma con un gobierno que se sabe perdido y que, a pesar de tener a los venezolanos sumergidos en la peor crisis jamás vista en nuestro país, se empeña en intentar eternizarse en el poder, valiéndose para ello de “instituciones” que perdieron su razón de ser y ahora sirven a intereses partidistas y no a nuestro pueblo.

Pero el que un objetivo sea difícil no es razón para desistir antes de comenzar y mucho menos para abandonar cuando estamos a un paso para lograrlo, especialmente considerando que está en juego el futuro de Venezuela, de más de 30 millones de Venezolanos. El 80% del país clama por un cambio político que nos permita superar la crisis económica y social que estamos padeciendo.

Los venezolanos no podemos permitirnos que este gobierno, que a diario violenta nuestra Carta Magna, se salga con la suya. Se creen dueños del destino de los venezolanos cuando son los venezolanos quienes tienen en sus manos decidir su destino, como lo manda la Constitución.

Cuán arrepentidos están Maduro y su combo de haber establecido el Referéndum Revocatorio en la Constitución. Qué ironía que ahora se sientan acorralados por sus propios actos. Cuánta arrogancia para creerse con las potestad de decidir cuándo se aplica la ley y cuándo no. Hablamos de la discrecionalidad en su máxima expresión.

Esa discrecionalidad es la que manda a la hora de decidir que los trabajadores de la Asamblea Nacional y los diputados electos por la mayoría del país no reciban su sueldo. Esa discrecionalidad es la que aplicaron para retrasar la entrega de los recursos para los trabajadores de Miranda y es la que utilizan para perseguir a los servidores públicos honestos, como Henrique Capriles, mientras quienes han quebrado al país siguen haciendo desmanes con los recursos que son de los venezolanos. Es también la que enarbolan para encarcelar a jóvenes que luchan por sus derechos, a alcaldes, concejales y líderes que les son incómodos y para despedir a los trabajadores públicos que, en ejercicio de sus libertades, se han manifestado a favor del cambio.

A los señores del gobierno se les olvidó, si es que alguna vez lo supieron, que el poder es un préstamo que nos da el pueblo. Pues bien el pueblo se cansó del mal uso de ese préstamo y quiere recuperarlo a través del mecanismo constitucional que establece el artículo 72: El Referendo Revocatorio.

Por eso, luego de una nueva decisión del CNE de espaldas al pueblo, la Unidad inició un amplio proceso de consulta  a diversos sectores del país y decidió llamar al pueblo a salir masivamente para hacer cumplir la Constitución a través de la manifestación de nuestra voluntad de cambio. Nuestra respuesta es clara, el Revocatorio se hará este año pues no hay razones ni técnicas ni jurídicas que lo impidan. Si insistien en impedirlo, encontrarán a un pueblo decidido a hacer cumplir la Constitución.

En poco menos de 4 semanas, durante los días 26, 27 y 28 de octubre vamos a salir masivamente, como lo hicimos para firmar y para validar. Esta vez será para recoger el 20% requerido para convocar la consulta refrendaría.

No tengo duda, la respuesta será contundente, histórica. Una vez más los venezolanos demostraremos de qué estamos hechos y doblegaremos democráticamente a este gobierno que no lo es. Tienen tanto temor a la expresión del pueblo ante sus atropellos que no les basta la actuación inconstitucional del CNE para entorpecer la recolección del 20% y se les escucha que el TSJ decidirá contra el Revocatorio, que no es más que decidir contra la voluntad popular que tanto decían defender.

Pero tenemos que estar más unidos que nunca. No podemos descansar un minuto. La organización es la clave. No olvidemos que estamos en una lucha desigual, pero no es distinta de la que dimos el 6 de diciembre, ni lo es de la que dimos para recoger el 1% y validarlo. Eso sí, a diario, ante cada obstáculo, nuestro pueblo se crece y se consolidan nuestros deseos de cambio y nuestra fuerza para lograrlo.

Hoy estamos más unidos que nunca y el 12 de octubre nos movilizaremos defendiendo nuestros derechos. Nosotros seguiremos en la calle junto a nuestro pueblo, activando nuestra fuerza constitucional.

Cumpliremos con la Constitución y recolectaremos las manifestaciones de voluntad de más del 20%. No podrán ocultar la verdad. ¡El Revocatorio va y lo lograremos porque los venezolanos así lo decidimos y  nuestro pueblo, unido, es invencible!

Más unidos que nunca por el cambio

columna-adeEl gobierno está sacando mal sus cálculos. Contrario al objetivo que intentan lograr, que no es otro que dividir, desmotivar y paralizar, para tratar de salvarse del escrutinio del pueblo, cada actuación de Maduro y su cúpula lo que hace es amalgamar, incentivar y movilizar a esa mayoría que quiere cambio y que cada vez encuentra más razones para buscarlo.

Las 4 rectoras del Consejo Nacional Electoral, con cada paso, hacen más evidente que actúan por órdenes del gobierno central, apegadas a los intereses de quienes, incluyéndose, temen perder sus privilegios.

Exigir un 20% por estado para revocar un cargo de elección nacional es inconstitucional. Se llenan la boca hablando de que son muy democráticos porque incluyeron el Revocatorio en nuestra Carta Magna, pero lo único que hacen es entorpecer el ejercicio de lo establecido en el texto constitucional.

Tan conscientes están de lo inconstitucional de su actuación, de que están procediendo de espaldas al país, que las 4 rectoras ni siquiera dieron la cara para comunicarla. Todo este tiempo estaban sacando cuentas para tratar a toda costa de evitar que esa inmensa mayoría que quiere cambio pueda expresarlo, para impedir que superemos y con creces el 20% necesario para convocar el revocatorio. Pero una vez más se equivocan si creen que el pueblo se dejará amedrentar.

Tienen 17 años buscando a quién echarle la culpa de sus problemas, señalando enemigos, el imperio, la guerra económica, cuando la realidad es que el enemigo lo llevan dentro. No es la guerra económica la que tiene a 17,2% de los venezolanos hurgando en los desechos en busca de algo que comer mientras sólo 10% recibe las tan cacareadas bolsas Clap.

Son sus políticas las que nos llevaron a esta situación y lo que lo hace más evidente es que son incapaces de admitir que casi 80% de la población se ha ido a dormir con hambre y más del 85% tiene miedo de quedarse sin alimentos en su hogar. Son sus políticas las que han puesto en una situación de emergencia a nuestros niños, que según una encuesta realizada por la Gobernación de Miranda, en un 50% se va a la cama con hambre y es que casi la tercera parte sólo come en la escuela.

¿No ven esta realidad las 4 rectoras? ¿Cómo pueden ponerse de espaldas a las necesidades de un pueblo que sufre, de las madres que sufren, de nuestros niños? ¿No vieron las señoras la triste imagen de recién nacidos durmiendo en cajas de cartón en un hospital administrado por el gobierno central? ¿No les duele esto? ¿No les indigna ver esto, sabiendo la millonada que se malgastó en organizar una cumbre bochornosa apenas unos días antes?

Si esta situación no las llevó a reflexionar, sepan que hay un 80% que sí está conmovido, afectado y resuelto a luchar para ponerle fin a la crisis en la que tienen al país. Para poner fin a tanta injusticia, intolerancia y discriminación.

Se creen dueños del país y se sienten con derecho a decidir por encima de la Constitución y las leyes, como lo hacen, por ejemplo, en el caso de Miranda. Y es que ¿cómo justifican que Miranda sea el único estado que no há recibido los recursos para honrar un ajuste de salario mínimo y del bono de alimentación decretado por ellos mismos?

Todas estas son más razones para el cambio, son el pegamento que nos ha hecho luchar más unidos que nunca, venciendo cada uno de los obstáculos que nos han ido colocando desde que inició el proceso Revocatorio.

El pueblo venezolano ya decidió y, con nuestra fuerza constitucional y democrática les demostraremos que no hay quien pueda con la voluntad de un pueblo unido.

Están tan entrampados en su desesperación por evitar que el pueblo se exprese que solitos demuestran cada día que son ellos quienes se salieron del camino democrático.

Precisamente nuestro reto es cambiar democráticamente a un gobierno que no actúa democráticamente y lo vamos a lograr. No podemos permitir que nadie nos desvíe de la ruta que nos hemos trazado.

Es por eso que la Unidad está debatiendo y consultado a todos los sectores, luego de las condiciones anunciadas por el CNE para el 20%l país, a fin pronunciarse el próximo lunes.

La mayoría del país quiere que se respete la Constitución, quiere hacer valer su derecho a decidir y a tener un país de progreso y oportunidades.

Seguimos adelante con la certeza de que unidos lograremos el cambio que anhelamos.

¡Esta crisis la vamos a revocar!

Cuando empezamos el camino del Revocatorio columna ade 2508pocos creían que avanzaríamos. Hoy estamos a un paso de lograrlo.

Lo único que falta para el Revocatorio es colocar nuestra huella para el 20%. Juntos hemos superado todos los obstáculos que nos han puesto desde que comenzamos este proceso hacia una solución pacífica, constitucional, democrática y electoral de la crisis que estamos viviendo.

El pueblo venezolano es luchador y ha demostrado que quiere cambio. Lo hizo el 6 de diciembre, cuando se
manifestó mayoritariamente por una Asamblea Nacional comprometida con el progreso de nuestra Venezuela. Lo hizo cuando salió masivamente a expresarse a favor del Revocatorio en ocasión de la recolección del 1% de las firmas, decisión que ratificó durante la validación.

Los venezolanos sabemos que el Revocatorio depende de nosotros y que tenemos que plantarnos con firmeza frente a un gobierno que pretende impedirlo, porque insiste en mantenerse atornillado en el poder.

Nuestro pueblo es sabio y está cansado de las humillaciones, y el chantaje. Estamos cansados de la inseguridad, de las colas, del desprecio que siente el gobierno por el país, de la indolencia con la que actúa la cúpula frente a peor crisis de nuestra historia, frente a gobernantes a los que no les duele que los venezolanos estén muriendo en espera de atención médica o por falta de medicinas.

Este gobierno no sabe lo que es servir al pueblo. Lo han demostrado a diario durante los últimos 17 años. Si lo supieran no habría testimonios como el que escuchamos de una madre que vivía en Ciudad Belén y que tuvo que abandonar su apartamento por miedo, ante la violencia, el chantaje y las amenazas. Es indignante que quienes habitan en viviendas construidas por el estado vivan con el temor de ser desalojados porque no son propietarios y su permanencia depende de su apoyo al gobierno.

El gobierno cree que a punta de chantaje logrará vencer a la voluntad del pueblo, pero se equivoca. Los venezolanos lo han perdido todo menos la esperanza y por más que lo intenten no nos van a quitar nuestra confianza en que unidos ese 80% que quiere cambio, podrá más que la cúpula que quiere seguir destruyendo el país.

Los venezolanos escogieron en diciembre a la nueva Asamblea Nacional y lo hicieron convencidos de que se necesitaba crear las bases para el cambio. ¿Cómo explica el gobierno a los venezolanos, que a través del TSJ suspendan los efectos de 7 decisiones votadas mayoritariamente en el parlamento entre abril y mayo? ¿Cómo explican una acción que suspende leyes orientadas a atender la crisis de salud o a proteger el salario de los docentes?

Decisiones como esta desconocen la voluntad del pueblo y son una razón más para salir este primero de septiembre. Con estas acciones siguen buscando sembrar desesperanza en nuestro pueblo que fue el que de manera mayoritaria nos eligió.

En la Asamblea Nacional estamos trabajando para tener un país de oportunidades. Estamos trabajando sin descanso para heredar a nuestros niños un país de progreso. Seguimos luchando por el cambio y el progreso de Venezuela y seguimos en la calle trabajando junto a nuestras comunidades.

Mi pasión es y será trabajar por Miranda y Venezuela. Si volviera a nacer, elegiría de nuevo ser servidora pública. El que no vive para servir, no sirve para vivir. En Miranda cada obstáculo que nos ponen lo convertimos en oportunidades porque trabajamos unidos y organizados. Sólo así los venezolanos, vamos a seguir superando todos los obstáculos que nos ponga el CNE.

Venezuela va a cambiar porque cuenta con gente preparada y comprometida. Los venezolanos vamos construir una Venezuela con servicios públicos que funcionen, con hospitales donde se pueda sanar, con escuelas comprometidas con la educación.

Por eso este primero de septiembre los venezolanos vamos a demostrar que este país quiere cambio y ese cambio se llama Revocatorio. No existen imposibles para un pueblo que está unido y decidido a cambiar.

Cada uno de nosotros tiene que ser promotor del Revocatorio, tenemos que organizarnos en nuestras comunidades, en nuestros comandos familiares. El Referendo Revocatorio es nuestro derecho y somos los venezolanos los únicos que lo podemos hacerlo realidad este año.

Juntos los venezolanos estamos escribiendo la nueva historia de Venezuela. No perdamos la esperanza, este país es de todos nosotros y juntos vamos a salir adelante.

Tenemos que tener esperanza, porque esta crisis la vamos a revocar ¡Vamos por el 20%!

¡Seguimos juntos por el 20!

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Es difícil imaginar que alguien no se conmueva ante el sufrimiento de una madre o de un niño. Es aún más difícil pensar que un funcionario público no se inmute cuando millones de madres, padres y niños de nuestra Venezuela sufren a diario por el hambre, por la imposibilidad de encontrar o comprar un medicamento.

Resulta inaudito que alguien, especialmente si es mujer, teniendo en sus manos la posibilidad de hacer viable la solución política que dará paso a la salida de la crisis que tiene a nuestro pueblo pasando penurias, prefiera esconder la cabeza como el avestruz.

Pero por increíble que parezca, las 4 señoras del CNE, encabezadas por la señora Lucena, son muy sensibles para ofenderse ante los reclamos de los venezolanos, pero no cuando se trata de hacer algo por nuestro pueblo.

Ellas no saben que ante la falta de harina, la gente hace arepas de mamón, no saben que más del 60% de los venezolanos no come tres veces al día. O lo que es peor, lo saben y escogen no hacer nada.

Parece que lo único que motiva a estos irresponsables del gobierno es defenderse a ellos mismos. Concentran a todos los funcionarios policiales para evitar que los venezolanos se expresen, como ocurrió este miércoles para evitar que llegáramos al CNE, mientras caían nuevas víctimas producto de la violencia.

A pesar de los obstáculos de Nicolás Maduro y su cúpula nefasta, los venezolanos vamos a forjar el futuro de nuestra Venezuela. Entérese señora Lucena, más del 80% del país quiere revocar a Maduro. El referéndum es un hecho y ni usted, ni nadie, podrá cambiar la voluntad de los venezolanos.

Nada nos detendrá en nuestra ruta. No importan los piquetes policiales, los ataques, los insultos y todo lo que hagan a través de sus genuflexas instituciones. Aquí hay un pueblo unido, organizado, que no tiene miedo. Si alguien tiene miedo es Nicolás Maduro, porque sabe que lo vamos a revocar. Le tienen terror al pueblo, a esa democracia participativa que tanto pregonan.

El pueblo sabe que el Revocatorio es el recurso con el que cuenta para decidir en medio de la peor crisis que ha vivido el país. Las señoras del CNE también lo saben, por eso nuevamente postergaron su pronunciamiento sobre la fecha para el 20%. ¿A qué le tienen miedo? O es que están esperando que su jefe Nicolás Maduro o Jorge Rodríguez
les digan qué hacer. Y es que no cuesta nada imaginarse por qué se reúnen con Rodríguez pero no son capaces de recibir a la Unidad.

Definitivamente la imparcialidad que se espera de un organismo electoral no es lo que caracteriza al CNE, como tampoco la “Dama Ciega” sirve para representar la “justicia” que se imparte desde el Tribunal Supremo, desde donde han declarado inconstitucionales las leyes aprobadas en la Asamblea Nacional para hacer frente a la crisis.

Cada día que pasa vemos cómo el gobierno sigue de espaldas a la realidad del país. Este gobierno demostró que no puede solucionar los problemas que padece nuestro pueblo. En cambio los venezolanos sí vamos a demostrar, una vez más, que el pueblo organizado puede más que cualquier poder corrupto que se aferra a sus privilegios.

Los dueños de Venezuela somos los venezolanos, no la cúpula que nos gobierna. Juntos somos poderosos, unidos somos invencibles y entre todos vamos a construir este país que tanto queremos. Sigamos juntos ¡Vamos por el 20!