La Contraloría General de la República, cómplice de este gobierno corrupto, pretende enlodar una gestión transparente de la que orgullosamente formé parte durante 7 años como Secretaria de Gobierno.
Tal y como se ha hecho con el Gobernador Henrique Capriles, hoy también me inhabilitan a mi, responsabilizándonos por hechos que no son reales y de los que oportunamente hemos presentado pruebas.
Intentaron responsabilizarnos sin argumentos. Montaron una olla de supuestas irregularidades administrativas con claros fines políticos. Todos sabemos que el poder emanado de la Contraloría General sólo sirve para satisfacer los caprichos de Nicolás Maduro y su cúpula.
El pueblo de Miranda sabe cómo trabajamos, y lo sabe porque siempre nos hemos mantenido a su lado. Ese mismo pueblo, que conoce nuestra manera de trabajar, fue el que respaldó mi candidatura para la Asamblea Nacional, logrando una contundente victoria en uno de los circuitos más importantes de nuestro estado: Guarenas, Guatire, Araira, La Dolorita, Caucagüita y Filas de Mariche.
Durante mi gestión como Secretaria de Gobierno y luego como Diputada de la Asamblea Nacional, siempre hemos estado acompañando a nuestra gente, preguntándole sus verdaderas necesidades, caminando junto a ellos en sus comunidades, buscando solución a sus problemas.
Y ahora, cuando Nicolás Maduro ha mostrado su rostro dictatorial, hemos caminado juntos, exigiendo desde las calles la libertad y democracia que ellos nos han quitado. Eso es lo que me cobran el día de hoy. Por eso la dictadura, hoy me inhabilita.
A ellos les decimos: ¡No les tenemos miedo! Maduro y su cúpula no terminan de entender que inhabilitando liderazgos no van a impedir que el cambio que el pueblo reclama en la calle se materialice. Nuestra lucha no es por candidaturas ni espacios, nuestra lucha es por la gente que hoy sufre una de las peores crisis económicas, sociales y políticas que ha vivido nuestra Nación.
A nuestro pueblo de Miranda también le decimos: Ninguna de estas acciones van a doblegarnos. Durante años hemos dado testimonio de lucha y de cómo se hace una gestión transparente de la mano de las comunidades. Nuestro amado estado Miranda hace años que decidió cambiar la oscuridad por la luz, la mentira por la verdad y como dice nuestro Gobernador Capriles: “Jamás Miranda se pondrá de rodillas ante los corruptos”.
Maduro y su cúpula criminal le tienen terror al pueblo organizado. Así lo han demostrado al impedir el revocatorio y las elecciones regionales; lo dejan claro con la represión para evitar la protesta; ahora lo corroboran con una nueva medida de Conatel contra los medios, para evitar que llamen a la Consulta Soberana y no le den cobertura al hecho político más importante de los últimos tiempos.

No hay palabras para expresar el dolor que se siente al ver cómo a nuestros jóvenes les arrancan la vida por soñar con un futuro mejor. Este lunes sumamos 80 días de lucha por recuperar la democracia e impedir el fraude constituyente, y parece que Maduro y su cúpula se hubieran propuesto quitarnos una vida por cada jornada de protesta.
La semana pasada vimos, perplejos, a un hombre tratando de hacerse el chistoso, al imitar a un pianista en un video difundido en redes. La torpeza exhibida al piano recuerda la que ha usado para destruir a nuestra amada Venezuela y el golpe de las teclas produce un ruido tan altisonante como lo son sus acciones como gobernante. Lo improvisado de su ejecución, tanto en la ficción como en la realidad, dan como
La perseverancia de cada uno de los venezolanos que están comprometidos con un cambio para nuestra Venezuela es admirable y ejemplar. Nuestro pueblo se crece cada día ante la obstinación de un gobierno cobarde que atenta contra nuestra gente. Un gobierno que tiene las manos manchadas con la sangre de cientos de miles de venezolanos que han muerto víctimas de la violencia en estos 18 años, de los que han partido por la crisis de salud y de quienes han sido asesinados y heridos los últimos 50 días, luchando por recuperar la democracia en nuestra amada tierra.
La respuesta de los venezolanos ante el golpe continuado del gobierno de Maduro es contundente. La vemos en las concentraciones y movilizaciones masivas; la vemos en las distintas iniciativas que están surgiendo desde la música, desde los sectores productivos, desde las comunidades, para gritarle a quienes quieren mantener secuestrada nuestra Constitución, que un pueblo entero está aquí para defenderla. ¡Hoy nada menos que el 90% de los venezolanos pide cambio!
Los venezolanos tenemos 38 días continuos manifestando en la calle nuestro repudio al golpe de Estado perpetrado por el peor gobierno de nuestra historia, que tiene a los venezolanos sumidos en la peor crisis social y económica que jamás hayamos vivido.