¡Venezuela Somos Todos!

En términos numéricos, los resultados del 14 de abril reflejan una Venezuela dividida en dos mitades. Pero estas cifras, no necesariamente reflejan una realidad. Es innegable que la alternativa del oficialismo tiene seguidores, pero también lo es que un número de votos imposible de cuantificar, se dio producto de los abusos, los chantajes y presiones del Estado sobre sus empleados y beneficiarios de los programas gubernamentales. Aún así, seguimos hablando de un país donde, desde el punto de vista político-electoral, no existe una mayoría contundente que se imponga sobre otra. Y es que aunque la hubiera, esa realidad no implica que un venezolano es distinto de otro. No implica que un venezolano es mejor o peor. No implica que un venezolano tiene más o menos derechos. No implica que un venezolano hace más o menos por el país. Los venezolanos que votaron por nuestra opción, los que votaron por  la otra, o por ninguna de estas, o los que simplemente no acudieron a la cita electoral, tienen los mismos derechos, los mismos deberes, las mismas preocupaciones, las mismas necesidades.

Nuestro llamado es a que los venezolanos nos reencontremos, porque aquello que nos une es mucho más importante que aquello que nos separa. Tenemos razones para abrazarnos. Sin ir muy lejos, nuestra selección Vinotinto, nos une en un grito común, pero también nos recuerda, que trabajando en equipo se pueden alcanzar logros que parecían impensables. Tenemos que comenzar por reconocernos por encima de las diferencias políticas. Los venezolanos tenemos que unirnos para luchar juntos contra la inseguridad, contra la inflación, contra la escasez, contra el desempleo y para construir juntos un país pleno de oportunidades para todos, donde podamos dormir tranquilos.

Miranda es ejemplo de que sí es posible un gobierno que trabaje para todos, sin distingo de ningún tipo. Quienes queremos un país mejor somos más y quienes tenemos la responsabilidad de gobernar tenemos el compromiso de ofrecer soluciones para todos los venezolanos.

Hay que dejar de lado las divisiones. El pueblo quiere que se resuelva el conflicto político y que se atienda la crisis social y económica que el gobierno intenta tapar inventando enemigos y conspiraciones. Nuestro compromiso es encontrar las respuestas y crear las condiciones necesarias a través del respeto y el reconocimiento del otro. Más temprano que tarde será atendida la invitación que nos extendió el Papa Francisco, con la cual cierro estas palabras: “Invito al querido pueblo venezolano, de manera particular a los responsables institucionales y a los políticos a rechazar con firmeza cualquier tipo de violencia y a establecer un diálogo basado en la verdad y en el mutuo reconocimiento, en la búsqueda del bien común y en el amor por el país”.

¡Venezuela somos todos! ¡Venezuela nos necesita a todos!

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Miranda encontró un camino

Comenzar el último año de gestión de un período de gobierno es una de las experiencias más estimulantes que me ha tocado vivir. No es la primera vez, es la tercera ocasión que vivo un cierre de periodo de gestión de gobierno con Henrique Capriles Radonski.

Me puedo considerar un funcionario público privilegiado porque he tenido la oportunidad de participar en la formulaciones de programas de gobierno, luego convertir esas aspiraciones que el candidato inscribe formalmente en el CNE en Planes de Desarrollo Municipal, en caso de Baruta, y Plan de Desarrollo Estadal, en lo que a Miranda respecta; esos planes ejecutarlos en Planes Operativos Anuales (POA), con proyectos especificos, metas, indicadores… Sobrepasar las expectativas de nuestros propios planes, cumplir y dar resultados ha sido el resultado de todas las gestiones de gobierno de Henrique Capriles.

Este año 2012 es el inicio de la culminación de los Planes, que junto a su pueblo, el Gobernador soñó para Miranda, demostrando que con muy escasos recursos se puede llegar a la mayoría que más lo necesita, que aún queda mucho pendiente, pero éste será sin duda un año de evaluaciones, de consolidaciôn de los valores con los que llegamos a Miranda y vamos a seguir.

Trabajar en equipo es la única forma de llevar el cambio para todos por igual. Miranda: un equipo.

Honestidad, transperencia, responsabilidad, optimismo, cercanía, eficiencia, visiòn de futuro, planes con resultados medibles, y sobre todo la entrega de un equipo de más de 30.000 trabajadores que demostraron, y seguirán demostrando, que Miranda encontró su camino.