En Oropeza Castillo se perciben las ganas de cambiar este Gobierno que ha destruido al país.

Realizamos un recorrido por el sector Oropeza Castillo de Guarenas para transmitirles a los vecinos un mensaje de esperanza. La experiencia fue enriquecedora, fuimos recibidos con mucho cariño.

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Durante la caminata percibimos las ganas de cambio que reina en el corazón de todos los venezolanos que amamos este país. Estoy segura que ese cambio que todos anhelamos está a la vuelta de la esquina.

Nunca habíamos visto una situación tan dura como la que hoy se vive en cada sector. Este Gobierno ha destruido al país, nos han sumido en la pobreza y la violencia. Por eso no me cabe la menor duda de que el 6 de diciembre tendremos una avalancha de votos porque hoy somos mayoría los que queremos un cambio.

Junto a Rafael Guzmán, nuestro  compañero de la Unidad por el circuito 4 de Miranda, escuchamos el testimonio de las carencias, problemáticas y dificultades que tienen que pasar los habitantes de Oropeza Castillo.

Da pena que el Gobierno dedique tanto tiempo en inventarse historias para disimular su incapacidad, en vez de orientar todo su esfuerzo para crear soluciones a la grave crisis que afecta a los venezolanos. Hay personas como José Reyes, líder comunitario del sector, que nos contó su decepción de ver cómo los candidatos del PSUV “ahora sí aparecieron para pedirnos el voto, cuando ya antes nos olvidaron”.

José, también es miembro del Consejo Comunal, nos aseguró que la asociación vecinal dejó de funcionar debido a que los integrantes de la organización se cansaron de introducir peticiones y cartas que no tuvieron respuesta.

Todos sabemos que esta campaña no será fácil. Estamos seguros que la lucha va a ser desigual porque ellos tienen el poder, pero la fuerza del pueblo es indetenible. Tenemos una gran oportunidad para salir de esta oscuridad en la que nos metió Nicolás Maduro y su gobierno. El 6 de diciembre, es sin duda, la luz al final del túnel.

Intereses partidistas jamás estarán por encima de nuestros trabajadores

AVISO CLEBM - LA VOZEsta semana quedó demostrado, una vez más, que los trabajadores de Miranda están más unidos que nunca y que, trabajando unidos y amparados con la verdad, lograremos salir adelante en la defensa de los derechos de nuestros trabajadores y de nuestro pueblo. Nos sentimos profundamente orgullosos de nuestros trabajadores, quienes nuevamente dieron una demostración de fuerza y unidad.

Esta fuerza y unidad llevaron a que finalmente este miércoles el Consejo Legislativo del Estado se dignara aprobar algo que es un derecho de nuestros trabajadores. Cumplió con lo que establece la ley y aprobó el crédito adicional que solicitamos para poder honrar los compromisos con nuestros trabajadores.

Recordamos que con dichos recursos se hará efectivo el ajuste del tabulador de los trabajadores administrativos, la cobertura del déficit para las partidas de jubilaciones y pensiones, la homologación pendiente con los jubilados de nuestra policía, fideicomiso de los docentes, fideicomiso de los obreros de educación, intereses de fideicomiso de educación, fideicomiso de entes descentralizados, homologación de docentes  (la cuotaparte de la Gobernación acordada en mesas de trabajo con el Ejecutivo nacional), incremento de 50% para docentes y jubilados  (la cuotaparte de la Gobernación acordada en mesas de trabajo con el Ejecutivo nacional), déficit en prestaciones y aguinaldos de los trabajadores de la Contraloría del estado, así como los recursos necesarios para la póliza de H.C.M. de nuestros trabajadores (incluida la Policía y Bomberos de Miranda).

Con esta decisión quedó demostrada la justa distribución que hicimos de esos recursos. La cordura y la fuerza unida de nuestros trabajadores se impusieron frente a pretensiones mezquinas de promover falsas divisiones en las filas de nuestro capital humano. Demostramos con firmeza y coherencia que, unidos, somos una fuerza que lucha con justicia por sus reivindicaciones salariales.

Nuestros trabajadores están muy claros y saben que el gobierno sigue en deuda con la Gobernación. Por eso este miércoles firmaron un acuerdo para dar nuevamente relevancia a la minuta que se firmó en el Ministerio del Interior y Justicia con los técnicos del Poder Público Nacional, donde se calculó la deuda con nuestros servidores públicos.

Mientras Henrique Capriles sea Gobernador de Miranda, nunca permitiremos que los intereses de un partido político estén por encima de las necesidades de nuestros trabajadores. Por eso, hoy más que nunca, nos mantenemos firmes junto a nuestros trabajadores, luchando por la aprobación y transferencia de recursos que permitan sobrellevar la terrible situación económica que afecta a nuestro país.

La forma como el gobierno y sus partidarios juegan con las necesidades y los recursos de los mirandinos y también de los venezolanos nos tiene que dar la fuerza para seguir luchando juntos por el cambio. El próximo 6 de diciembre tenemos la oportunidad para lograr en la Asamblea Nacional una mayoría comprometida con el pueblo y no con un partido político. Sobran razones para unirnos por eso, ante todo #UniónYCambio

El 6 de diciembre es el día del cambio

votaciónEl 6 de diciembre todos los venezolanos estamos convocados a manifestar nuestra voluntad de cambio. El camino hacia esa Venezuela de progreso que soñamos es posible y pasa por la elección de una Asamblea Nacional comprometida con el pueblo y no con los intereses de un grupo que lo que quiere es perpetuarse en el poder, a costa de nuestro pueblo.

Y es que a este gobierno lo que le interesa es su proyecto político. La situación que estamos viviendo los venezolanos no es producto de la guerra económica, es propiciada desde el propio gobierno, según lo han manifestado algunos de sus máximos exponentes, en distintos momentos de estos 16 años.

Ellos han reconocido que necesitan que nuestro pueblo con menos recursos continúe siendo pobre para que siga votando por lo que llaman revolución. Han tenido el descaro de afirmar que hay que mantener al pueblo pobre, pero con esperanza, que la idea no es sacar al pueblo de la pobreza para que se conviertan en escuálidos.

Claro que el pueblo venezolano tiene esperanza, pero no la tiene puesta en ese grupito que está empeñado en acabar con nuestra Venezuela. La esperanza del venezolano está puesta precisamente en un futuro con posibilidades, en un futuro donde nadie le diga qué, cuándo y cuánto puede comprar, en un futuro donde el salario mínimo alcance, en un futuro donde no asesinen a un venezolano cada 20 minutos.

Queda claro que mientras este gobierno esté en el poder los venezolanos no lograrán superar esta crisis económica que cada día devalúa más el salario y deteriora hasta niveles nunca antes vistos la calidad de vida de nuestro pueblo.

Por eso nosotros desde el minuto cero hemos insistido en la unión de los venezolanos. Cada día debemos sumar más voluntades para lograr el cambio por la vía electoral, democrática, pacífica y constitucional. Son muchos los ejemplos que demuestran que la violencia lo que trae es violencia y que para que el cambio perdure debe lograrse a través de la expresión del pueblo por la vía del voto.

Los venezolanos que queremos un cambio para Venezuela tenemos que salir a votar masivamente para ganar la  Asamblea Nacional por una mayoría contundente. Esa es la respuesta que hay que darle a quienes amenazan con salir a la calle a “defender la revolución” si la Unidad gana la Asamblea Nacional.

Ahora más que nunca tenemos que unirnos ante quienes juegan a la división y recurren a la violencia y la amenaza para perpetuarse en el poder. Tenemos que consolidar una mayoría que le devuelva la Asamblea Nacional a nuestro pueblo. Desde la Asamblea Nacional lograremos la libertad de los presos políticos, podremos garantizar un presupuesto que dé prioridad a la educación, a la salud, a la seguridad, que impulse la producción nacional.

La cita electoral ya tiene fecha y nos permite organizarnos, pero no cambia el espíritu y  el trabajo que desde siempre venimos haciendo quienes creemos en el cambio para nuestra Venezuela. El trabajo es en la calle junto a nuestro pueblo, apoyándolo en sus luchas ante los atropellos, ante la inseguridad, ante el hecho de que el dinero no alcanza, ante la escasez.

A los venezolanos nos sobran razones para unirnos y este gobierno nos da cada día más motivos. Cada cola que hacemos para comprar productos básicos, cada medicina que no encontramos, cada examen médico que no podemos realizar por falta de reactivos, cada amigo, familiar o conocido que es víctima de la violencia nos da una nueva razón.

Faltan 165 días para el 6 diciembre. Son 165 días en los que debemos trabajar más unidos que nunca para que quienes aún no han abierto los ojos sepan quiénes son los responsables de las colas, de que no tengan agua en sus viviendas, de que no tengan leche para alimentar a sus hijos. La tarea no es fácil, durante ese tiempo el gobierno también pondrá a funcionar su maquinaria y los recursos que son de todos los venezolanos para intentar tapar el sol con un dedo, para mentir y manipular a los más necesitados; para amenazar y chantajear. Es por eso que les pedimos a los venezolanos que no se dejen engañar, que no pisen el peine de la violencia y la división. Como dice nuestro Gobernador Henrique Capriles, este gobierno se ha robado todo pero no podemos permitirle que nos robe la esperanza.

#UniónYCambio es la respuesta para que los sueños de progreso que compartimos los venezolanos se hagan realidad. Juntos podemos lograr el cambio que nuestra Venezuela necesita.

Los héroes que Venezuela necesita

Sin título“Cada uno tiene que hacer su trabajo, yo desde los 15 años vengo trabajando, ayudando al que lo necesite y lo seguiré haciendo porque me importa mi país”. Estas son palabras de Emili Cuesta, luchadora social a quien conocimos en el sector Luisa Cáceres de Arismendi en Guarenas, quien se sumó a los Comandos de Unión y Cambio, convencida de que en la unión está la fuerza. Ella está cansada de ver que en un país con tantos recursos como el nuestro, estemos viviendo tanta penuria por culpa de un gobierno que no se ocupa de atender los problemas del pueblo.

Quiero compartir con ustedes las reflexiones de esta y de otros mirandinos, que encontramos cada día en un sector distinto de nuestro estado, quienes con sus acciones nos confirman que los problemas de sus comunidades son una razón para unirse y luchar para cambiar su realidad. No se trata de esperar que otro nos resuelva los problemas, se trata de pasar de la queja a la acción, de organizarse y hacerle frente a los obstáculos y a los problemas.

El gobierno central, se esfuerza por todos los medios en dividir y quitarle al venezolano la esperanza. Pero por cada acción que realiza o deja de realizar el gobierno para paralizar a nuestro pueblo, hay miles de venezolanos, estudiantes, maestros, profesionales, emprendedores, amas de casa, que ponen su esfuerzo para sacar a su familia, a su comunidad, a su estado y a su país de esta profunda crisis.

Cada día son más quienes se están sumando al proyecto de cambio. Siempre digo que una acción vale más que mil palabras. Eso lo sabe cada uno de los que se ha puesto al frente de sus comunidades. También lo sabe el pueblo, que tiene muy claro quién trabaja en su beneficio y quién sólo lo busca cuando se acerca un proceso electoral.

El ver que el Gobierno de Miranda, a pesar de las limitaciones presupuestarias sí ofrece soluciones, ha sido un factor importante para que los mirandinos se sumen al cambio. Así nos lo dijo Alida de Homón, quien es madre de 4 hijos y abuela de 7 nietos. Con ella conversamos una tarde en Las Palmas, en San Francisco de Yare, donde fuimos a buscar las mejores soluciones a los problemas de ese sector. Ella nos contaba que a pesar de que muchos no votaron por nuestro Gobernador Henrique Capriles, se han dado cuenta que es el único gobernante que resuelve y ayuda sin hacer distinciones políticas. “Esta Venezuela en la que viven mis hijos y nietos está patas arriba. Maduro nos ha traído más pobreza a los que tenemos menos recursos, cada día estamos peor y el dinero no nos alcanza ni para comer”.

Durante nuestros recorridos nos llena de esperanza encontrarnos con jóvenes dispuestos a trabajar para garantizar un futuro mejor a sus comunidades. Definitivamente el papel que ellos desempeñan es fundamental para lograr el cambio. Cuánto entusiasmo desborda  Andry Fruto, vecino de Luisa Cáceres de Arismendi, en Guarenas. “Aquí en esta comunidad nos unimos todos los vecinos a pesar de las posiciones políticas y nos enfocamos en buscar soluciones a nuestros problemas. En nuestra comunidad los jóvenes somos una generación de relevo que no busca protagonismo político sino trabajar por nuestro pueblo”.

No nos cansaremos de repetirlo, pueblo que trabaja unido avanza y progresa y las necesidades del pueblo no tienen que ver con colores políticos. Cuando hablamos de unión y cambio no lo hacemos en un sentido partidista o de activismo. Trabajan por el cambio quienes buscan formarse en oficios productivos para emprender; trabajan por el cambio quienes deciden compartir sus conocimientos para que otros puedan progresar; trabajan por el cambio quienes deciden organizar a sus vecinos para exigir soluciones a sus problemas.

Encontramos un ejemplo en Raiza Colina, facilitadora de cursos de oficios productivos en la Hacienda La Guadalupe, en nuestro Tuy, quien cree en la importancia de enseñar un oficio y de ayudar a la gente a que no se rinda. “Les digo a mis alumnos que sigan adelante, que si aprenden un oficio tendrán la oportunidad de progresar y por eso hay que aprovechar las oportunidades que nos ofrece la Gobernación. Somos muchos los que queremos trabajar por el cambio”.

Estos son solo algunos testimonios esperanzadores, que confirman que el cambio es posible y que está en las manos de cada uno de nosotros, no solo en el trabajo diario, sino en la elección de representantes que realmente trabajen en favor del pueblo. A la vuelta de la esquina está la elección de la Asamblea Nacional, que es un paso fundamental para la construcción de esa Venezuela de progreso donde se respete la vida, donde la prioridad sea la seguridad, la educación, que nuestro pueblo tenga a su alcance las oportunidades para salir adelante sin depender del gobierno de turno.

A los venezolanos nos unen los problemas y por eso tenemos que luchar juntos para lograr las soluciones y para alcanzar ese país de progreso que tanto nos merecemos #UniónYCambio

La alimentación de nuestro pueblo es sagrada

Si algo ha aumentado en Venezuela en los últimos años es la producción de cifras irreales y de campañas gubernamentales para crear una realidad paralela a la que vive nuestro pueblo todos los días en la calle. El tiempo y los recursos que invierten en mentir se lo quitan a la generación de políticas públicas para levantar la producción nacional, el empleo, garantizar el derecho a la salud, a la educación y a la seguridad. SiIMG_4204 (2) invirtieran en lo que es prioritario, pensando en el progreso de nuestro pueblo y no en perpetuarse en el poder, hoy no estaríamos hablando de 12 millones de personas en situación de pobreza, de 25 mil venezolanos asesinados en el año 2014 y de que 11,3% de los venezolanos sólo come dos veces al día.
Decir que Venezuela es un país libre de hambre, como hizo recientemente el vicepresidente para el área social es una burla a nuestro pueblo, una cachetada a las madres que hacen maromas para que sus hijos no tengan hambre. Cómo sostendría esa frase el ministro ante Josefina, vecina de Guarenas, quien nos contaba que más de una vez ha tenido que darle a su hija una taza de agua con maicena y azúcar para que no se acueste con la barriga vacía.

Con qué moral se para un representante de este gobierno ante los ojos del mundo a recibir un premio de la FAO por “supuestamente” haber reducido el hambre a la mitad en el país. El premio de la FAO es una muestra más de que a este gobierno lo que le interesa es la propaganda para vender una fantasía. Cualquiera que viva o conozca de cerca la realidad venezolana sabe que este premio se entregó con base a información maquillada y maquiavélicamente construida por la maquinaria del gobierno. Y es que no les importa cacarear que en Venezuela no hay hambre, porque evidentemente no les duele nuestro pueblo, del que sólo se acuerdan cuando se acerca un proceso electoral.

Cómo puede hablar de triunfos en materia alimentaria un gobierno que según la propia memoria y cuenta del Ministerio de Educación redujo el presupuesto para el Programa de Alimentación Escolar. Este año, el monto diario destinado a la compra de alimentos por alumno se redujo de 5,10 a 4,53 bolívares. ¿Habrá hecho alguno de los ministros de este gobierno el ejercicio de alimentarse un día con tan solo 5,53 bolívares?

En el país que en los últimos años ha recibido 800 mil millones de dólares producto de la bonanza petrolera más larga de nuestra historia, en el país que cuenta con las reservas petroleras más importantes del planeta, el gobierno pretende que los niños de nuestras zonas más necesitadas se alimenten con menos de 5 bolívares, que equivalen a 0,025 dólares, calculado a dólar del Sistema Marginal de Divisas, al que pocos venezolanos tienen acceso. Esto es muy grave, especialmente si se considera que el principal alimento de la mayoría de nuestros niños en edad escolar de las zonas más necesitadas, es el que reciben en las escuelas.

Es irónico que un estado como Miranda, con todas las limitaciones presupuestarias y el cerco financiero al que nos tiene sometido este gobierno, destine 38 bolívares diarios por niño, 16 bolívares más que el año anterior, al programa de alimentación escolar Mi Pae. Esto demuestra no solo la falta de voluntad del gobierno central, sino la indolencia frente a la población más indefensa, que son nuestros niños.

Es precisamente por falta de voluntad, por el empeño de huir hacia adelante y de buscar culpables en lugar de tomar las decisiones que el país reclama, que estamos sumidos en esta grave crisis, que tiene a los venezolanos haciendo largas colas para comprar alimentos y medicinas, restringidos a comprar lo que haya, por número de cédula y en cantidades limitadas.

Cómo puede pararse a recibir ante el mundo un premio por sus logros en alimentación el representante de un gobierno que tiene a las madres pasando penurias para conseguir fórmulas infantiles o leche para sus pequeños. ¿No les da vergüenza? Hay que ser bien caradura para recibir un premio de alimentación cuando ya ni la arepa está garantizada para los venezolanos. Atrás quedaron esos días en los que se afirmaba que los muchachos nacían con una arepa bajo el brazo.

Este gobierno se jacta de ser profundamente humanista pero ha demostrado que es capaz de hacer cualquier cosa para mantenerse en el poder. Y cuando hablamos de cualquier cosa nos referimos a premiar al funcionario corrupto por su lealtad partidista, a la promoción de la anarquía y de antivalores que tanto daño le han hecho a nuestro país. Este gobierno comete estos desmanes, en buena medida porque secuestraron las instituciones, por la falta de separación de los poderes, porque no hay quien fije las prioridades presupuestarias pensando en el pueblo y no en la política, porque no hay quien haga contraloría de las actuaciones del gobierno y mucho menos quien castigue las irregularidades que se cometen.

Este panorama, que hace que muchas veces perdamos la fe, puede cambiar si cada uno de nosotros, en su comunidad, se organiza, se une para luchar porque se respeten sus derechos. Porque los venezolanos tenemos derecho a la vida, a la educación, a la salud, a la vivienda, tal como lo establece nuestra Constitución. Es allí cuando cobran importancia las elecciones parlamentarias que deben realizarse este año. Estos comicios son una ventana para impulsar todos y cada uno de los cambios que nuestra Venezuela necesita. El cambio es indetenible pero necesita #UniónYCambio.

Unión y cambio para Venezuela

20140322Definitivamente los colores políticos no son una defensa para nadie, cuando se trata de hacer frente a los problemas que vivimos los venezolanos: la escasez, el costo de la vida, la inseguridad,  la delincuencia y el irrespeto a la Constitución y las leyes. ¿Acaso el pueblo oficialista tiene acceso a las medicinas, a los productos básicos que se encuentran desaparecidos de los anaqueles?, ¿Acaso las madres que creen en el gobierno actual no lloran a sus hijos caídos víctimas de la violencia? ¿Acaso el pueblo oficialista puede levantar su voz contra las políticas del gobierno y ser escuchado?

Es por eso que tenemos que continuar avanzando en la consolidación de una mayoría que se una en torno a la exigencia de soluciones a sus problemas y no en torno a ideologías y colores políticos. Luego de 15 años ha quedado claramente demostrado que con el color de una  cachucha no se compra harina, ni leche, ni medicinas, ni se logra atención oportuna y de calidad en un hospital.

Obviamente, la censura de los medios a quienes estamos exigiendo justicia, paz y progreso, hace más dura la lucha que estamos dando por consolidar esa mayoría. Pero este obstáculo, así como las agresiones, las detenciones y amenazas, lejos de intimidarnos y alejarnos de nuestro objetivo, nos dan la fuerza para continuar acercándonos al pueblo que necesita quien lo escuche y lo apoye.

Los venezolanos estamos cansados de enfrentamientos, estamos cansados de ver familias divididas. Estamos cansados de burlas y de insultos. La invitación es a construir, a continuar ofreciendo nuestro punto de vista, no a quienes piensan como nosotros, sino a quienes piensan distinto. La invitación es a escuchar, a orientar y a organizarse.

Sobran las razones para reclamar, pero debemos hacer una protesta con contenido. No se trata de una lucha entre chavismo y oposición, es una lucha de un pueblo que está descontento con la crisis económica, la inseguridad y la impunidad, frente a un gobierno que no busca soluciones a los problemas, sino a quién hacer responsable.

Cuando se trabaja para todos, con inclusión, se logra respeto, se logra la suma de voluntades. Así es como trabajamos en Baruta, al frente de la alcaldía. Así es como trabajamos en el Gobierno de Miranda y es eso lo que queremos para nuestra Venezuela.

El mensaje de unión y cambio tiene un enorme poder político. Sin ir muy lejos eso es lo que ha permitido que en las recientes protestas estudiantiles sectores descontentos afectos al gobierno se hayan identificado con los estudiantes. Eso es lo que se evidenció cuando en las elecciones primarias en el año 2012 las primeras opciones de los electores fueron las que basaron su discurso en la inclusión y la unión. Eso es lo que permitió que el 14 de abril la unidad captara cerca de un millón de votos de oficialistas descontentos.

Los problemas del país, lejos de mejorar, se agravan cada día más y en esa medida, cada día serán más los venezolanos que buscarán expresar su descontento y estarán dispuestos a escuchar a quien le ofrezca una opción y a organizarse para luchar por sus derechos.