En tu voto está el poder de dar a tus hijos el futuro que sueñas

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La próxima semana comienzan las clases, pero nuestras madres y padres continúan viviendo la pesadilla en la que se ha convertido la adquisición de útiles, uniformes y hasta el pago de las matrículas para que sus hijos puedan estudiar. En cada comunidad a la que vamos no hay madre o padre que no nos cuente las calamidades que están pasando para comprar lo necesario para el inicio del año escolar.

Luisa, en Los Naranjos de Guarenas, nos dijo que para comprar los zapatos a su hijo necesita un mes de sueldo. “Uno tiene que decidir entre comer o comprarle los zapatos a los muchachos”, me dijo entre lágrimas.

No hay derecho a que en un país como nuestra Venezuela, con las reservas de petróleo más importantes del planeta, nuestras madres tengan que vivir esta angustia. Pero a este gobierno irresponsable, no le interesa la educación de nuestros niños, sino seguir generando historias para distraer la atención de los verdaderos problemas que nos aquejan.

Mientras muchos de nuestros niños van a clase porque allí es donde reciben prácticamente el único alimento que consumen en un día, por cierto cada vez más limitado por la escasez y los altos costos, Maduro va de banquete en banquete por el mundo.

Mientras Maduro se dedica a viajar de país en país, en Venezuela las vacaciones escolares no fueron para hacer turismo sino para ir de librería en librería y de tienda en tienda, buscando los útiles y uniformes que, además de escasos, están por las nubes y han llevado a las familias a endeudarse y hasta a recurrir a sus prestaciones sociales para tratar de darle a sus niños lo necesario para su educación.

Si este gobierno en lugar de despilfarrar la bonanza petrolera más importante de nuestra historia se hubiera dedicado a invertir en nuestra Venezuela, en incentivar la producción nacional, hoy tendríamos una industria sólida y produciríamos todo lo necesario, incluidos los útiles y los uniformes, que hoy se importan. ¿Por qué no hay útiles y uniformes y cuando se encuentran el dinero no alcanza? Porque desde 2014, las industrias y los importadores no reciben divisas para adquirir la materia prima.

Este año comprar los útiles y uniformes cuesta 362,4% más que el año pasado, según datos del Cendas. Mientras, en junio de 2014 los precios rondaban los 19.771 bolívares, este año se encuentran en más de 91 mil. Estamos hablando de que una familia venezolana necesita 13,6 salarios mínimos para adquirir los uniformes y útiles de un niño. ¿Qué decir de una familia que tiene más de dos niños en edad escolar?

Esta es una razón más para unirnos. Esta situación no distingue entre colores políticos y así como nos unen los problemas tenemos que trabajar juntos para encontrar las soluciones. Todos queremos lo mejor para nuestros hijos y no podemos permitir que nos quiten la esperanza de darles ese futuro de progreso que soñamos para ellos.

Por eso los invito a ponerse la mano en el corazón y a preguntarse si ésta no es la crisis más brava que hemos vivido en nuestra Venezuela. ¿Y qué hacer ante esto? Definitivamente no podemos quedarnos de brazos cruzados, el próximo 6 de diciembre tenemos la oportunidad de darle un giro al rumbo de nuestro país. Somos mayoría los que queremos cambio y tenemos que trabajar todos los días para seguir sumando voluntades.

Con una Asamblea Nacional compuesta por hombres y mujeres comprometidos con nuestro pueblo y no con un partido político, y que además tengan claras las prioridades, se acabará la regaladera y el derroche de los recursos que son de todos los venezolanos, y se invertirá en el desarrollo de nuestra Venezuela, en la educación – que es el mejor escudo contra la pobreza-, en la salud, en el desarrollo de nuestra industria, en la seguridad, en la generación de empleo…

Este 6 de diciembre tenemos una enorme oportunidad con lo único que tenemos los venezolanos, nuestro voto. Desde la Asamblea Nacional alzaremos nuestra voz y lucharemos para mejorar la calidad de vida de los venezolanos. Un cambio en la Asamblea Nacional es el inicio de un cambio en el país, para salir adelante y progresar. Tu voto el 6 de diciembre hace la diferencia entre la vida que tienes hoy y la que quieres para tus hijos #UniónYcambio

Necesitamos soluciones, no un nuevo conflicto

20150826_artículoLa gastada búsqueda de enemigos externos en época de elecciones reaparece ahora versión Táchira. El gobierno está desesperado porque sabe que perdió el apoyo popular y que más del  80% de los venezolanos no confía en Maduro. Su afán por desviar la atención ante su incapacidad para resolver la peor crisis que hemos vivido los venezolanos, en la que, por cierto hemos caído por su incompetencia, lo lleva a nuevos ensayos, que sólo postergan las medidas que se necesitan y empeoran la situación.

Reconocer la gravedad de la crisis originada por la implementación y mantenimiento a toda costa de medidas que llevan al país por el despeñadero, e impulsar el cambio del modelo sería lo que haría un gobierno responsable; pero eso no lo tenemos los venezolanos. Lo que tenemos es un gobierno que ante la inminencia de una nueva Asamblea Nacional y de la profundización de la crisis producto de sus constantes desaciertos, toma medidas efectistas como el cierre de la frontera y la declaración de estado de excepción en Táchira.

Estas injustificadas medidas para tratar de distraer a los venezolanos del hecho de que no ha sido capaz de solucionar la grave crisis económica que atravesamos, afectan a todo el estado y no sólo a sus municipios fronterizos; tienen consecuencias sociales y económicas, pues se está impactando de forma negativa la vida de cotidiana de las familias, muchas de las cuales han quedado separadas, y el intercambio económico, entre otros factores.

Los venezolanos no nos comemos el cuento. Primero fue el decreto contra Obama, luego el show del Esequibo, y ahora se inventan un conflicto con Colombia. Mientras tanto los problemas reales, cotidianos, básicos de los venezolanos se continúan acentuando. La actual Asamblea Nacional no ha convocado ninguna sesión para abordar que afecta a nuestro pueblo, ni ha pedido explicaciones a los ministros por el ocultamiento de las cifras de inflación y escasez, o por la violencia que continúa enlutando a nuestro pueblo. Sin embargo, no dudó un minuto para convocar una sesión especial en Táchira por el cierre de la frontera.

Nuestros hermanos del Táchira hace mucho que necesitan que el gobierno se ocupe de atender sus problemas, pero la prioridad del gobierno de Maduro no es el pueblo tachirense. No fue el bienestar de sus habitantes lo que movió la convocatoria de esta sesión, como no fue su seguridad lo que motivó el cierre fronterizo o medidas de excepción, sino alimentar su estrategia de comunicación.

Tal como lo hemos afirmado en muchas oportunidades, a medida que se acerque la fecha de las elecciones más serán los obstáculos, las artimañas con fines de distracción, la persecución. Pero a cada paso que dé el gobierno en ese sentido, los venezolanos responderán con más unión y con un deseo renovado de cambio que se materializará con su voto el próximo 6 de diciembre.

Mientras el gobierno se ocupa de su nuevo show nosotros seguimos en la calle escuchando a nuestro pueblo, llevando soluciones. El deseo de reconstruir a Venezuela es el motor que nos lleva a quienes creemos en el cambio a trabajar sin descanso para lograr una mayoría contundente en la Asamblea Nacional, que realmente represente al pueblo y vele por sus intereses.

El cambio ya es un hecho y para consolidarlo debemos continuar blindado la organización, la unión y sumando a más y más venezolanos que se sienten defraudados, especialmente a quienes en algún momento creyeron en el actual modelo político. Cada día son más las razones que nos unen #UniónYCambio

El futuro lo construimos con nuestras manos

L12agoblog3os venezolanos no podemos descansar mientras haya familias a las que sus derechos más elementales les son vulnerados, a diario, por un gobierno irresponsable, que en 16 años ha despilfarrado los recursos de nuestro pueblo, empobreciéndolo, alejándolo de sus posibilidades de progreso, del acceso a la salud, del derecho de acceder a una vivienda digna, del derecho a escoger qué, cómo y cuándo comprar, de la posibilidad de sentirse seguro y tranquilo.

Este gobierno, se ha acostumbrado a mentir, reciclando promesas en tiempos de elecciones y colocando pañitos de agua tibia, en lugar de buscar soluciones reales y definitivas a problemas que continúan agravándose. Ha despilfarrado y robado los recursos de los venezolanos, llevándose por delante sus derechos y aspiraciones.

A pesar de decirse socialista, este gobierno tiene una enorme deuda social, muestra de ello es el déficit de vivienda, que se calcula en 3 millones de unidades. A esto se suma que más del 60% de las viviendas es autoconstruida en malas condiciones de habitabilidad, según el reciente estudio de condiciones de vida en Venezuela, realizado por la UCAB, la UCV y la USB.

La inflación, la pérdida de valor del salario, la escasez y los controles que pretenden regular todos los aspectos de la vida de los venezolanos, han hecho que la posibilidad de adquirir una vivienda sea cada vez más lejana, como también lo es la de alquilar e incluso la de emprender un proyecto de ampliación o mejoras.

La vivienda es un derecho, una necesidad, primaria del ser humano y engloba mucho más que paredes y techo. Por eso siempre hemos sostenido que el tema de la vivienda debe abordarse de forma integral. Además de la construcción de viviendas con condiciones óptimas, deben generarse políticas que permitan que los venezolanos vuelvan a tener la posibilidad de alquilar una vivienda.

No se trata de levantar por generación espontánea paredes y techos. Hay que contar con terrenos seguros, aptos para el desarrollo de ciudades planificadas que garanticen la calidad de vida de sus habitantes y se conviertan en centros a partir de los cuales se dinamice la economía. Una vivienda, requiere servicios, como agua, electricidad, sistema de aguas servidas, vialidad, aceras, transporte público, facilidades de comunicación, espacios de esparcimiento, comercios, escuelas, servicios de salud. Sólo así podemos asegurar una solución de largo plazo y no una que en poco tiempo multiplique los problemas de las familias.

La falta de planificación que se ha impuesto en algunos de los proyectos, para crear la ilusión de que se está atendiendo el tema de la vivienda, hacen que a menos de dos años de su edificación, unidades habitacionales presenten problemas que colocan a sus habitantes en situaciones incluso más precarias que las que tenían anteriormente. No sólo se evidencian problemas en las estructuras, también  existen importantes carencias en cuanto a servicios y acceso a educación, a un empleo, a la salud.

La deuda que acumuló el gobierno en materia de vivienda también afectó a los mirandinos. Por ello, a pesar de sus intentos por alejarnos de nuestro objetivo, hemos trabajado sin descanso para buscar alternativas que nos permitan dejar atrás la informalidad, el uso de materiales inadecuados y las estructuras riesgosas que encontramos al inicio de nuestra gestión. Nuestros Certificados de Materiales de Construcción surgieron para dar respuesta, cuando el Gobierno Central transfirió los proyectos y obras habitacionales del Ejecutivo regional al Ministerio de Vivienda y Hábitat.

Miranda no es una isla en nuestra Venezuela. Manejamos un presupuesto deficitario y también nos enfrentamos a la escasez de materiales de construcción. La tarea no ha sido fácil, pero si algo nos sobra es voluntad: 275 mil mirandinos se han beneficiado con nuestros planes de vivienda, hemos entregado 48 mil 656 Certificados de Materiales de Construcción, mil 106 familias han adquirido vivienda en mercado primario o secundario con Certificados Mirandinos, hemos beneficiado más de 15 mil personas tramitando más de 3 mil títulos relacionados con la propiedad y hemos formado mil 578 mirandinos en nuestra escuela de constructores populares.

Todavía queda mucho trabajo por hacer y estamos seguros de que con una Asamblea Nacional que vele por los intereses del pueblo, donde no se use el poder para pasar factura a quienes piensan distinto, se logrará dar el apoyo necesario a las iniciativas de mejoramiento urbano y consolidación de viviendas, que buscan abordar de forma integral esta problemática.

Garantizar que todos y cada uno de los que vivimos en esta tierra tengamos oportunidades, calidad de vida, una vivienda segura, sí es posible. El próximo 6 de diciembre tenemos la oportunidad de elegir una Asamblea Nacional que trabaje por el pueblo; que le ponga un parao a los abusos y nos encamine hacia el cambio. El futuro lo construimos con nuestras manos. #UniónYCambio

En Oropeza Castillo se perciben las ganas de cambiar este Gobierno que ha destruido al país.

Realizamos un recorrido por el sector Oropeza Castillo de Guarenas para transmitirles a los vecinos un mensaje de esperanza. La experiencia fue enriquecedora, fuimos recibidos con mucho cariño.

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Durante la caminata percibimos las ganas de cambio que reina en el corazón de todos los venezolanos que amamos este país. Estoy segura que ese cambio que todos anhelamos está a la vuelta de la esquina.

Nunca habíamos visto una situación tan dura como la que hoy se vive en cada sector. Este Gobierno ha destruido al país, nos han sumido en la pobreza y la violencia. Por eso no me cabe la menor duda de que el 6 de diciembre tendremos una avalancha de votos porque hoy somos mayoría los que queremos un cambio.

Junto a Rafael Guzmán, nuestro  compañero de la Unidad por el circuito 4 de Miranda, escuchamos el testimonio de las carencias, problemáticas y dificultades que tienen que pasar los habitantes de Oropeza Castillo.

Da pena que el Gobierno dedique tanto tiempo en inventarse historias para disimular su incapacidad, en vez de orientar todo su esfuerzo para crear soluciones a la grave crisis que afecta a los venezolanos. Hay personas como José Reyes, líder comunitario del sector, que nos contó su decepción de ver cómo los candidatos del PSUV “ahora sí aparecieron para pedirnos el voto, cuando ya antes nos olvidaron”.

José, también es miembro del Consejo Comunal, nos aseguró que la asociación vecinal dejó de funcionar debido a que los integrantes de la organización se cansaron de introducir peticiones y cartas que no tuvieron respuesta.

Todos sabemos que esta campaña no será fácil. Estamos seguros que la lucha va a ser desigual porque ellos tienen el poder, pero la fuerza del pueblo es indetenible. Tenemos una gran oportunidad para salir de esta oscuridad en la que nos metió Nicolás Maduro y su gobierno. El 6 de diciembre, es sin duda, la luz al final del túnel.

Intereses partidistas jamás estarán por encima de nuestros trabajadores

AVISO CLEBM - LA VOZEsta semana quedó demostrado, una vez más, que los trabajadores de Miranda están más unidos que nunca y que, trabajando unidos y amparados con la verdad, lograremos salir adelante en la defensa de los derechos de nuestros trabajadores y de nuestro pueblo. Nos sentimos profundamente orgullosos de nuestros trabajadores, quienes nuevamente dieron una demostración de fuerza y unidad.

Esta fuerza y unidad llevaron a que finalmente este miércoles el Consejo Legislativo del Estado se dignara aprobar algo que es un derecho de nuestros trabajadores. Cumplió con lo que establece la ley y aprobó el crédito adicional que solicitamos para poder honrar los compromisos con nuestros trabajadores.

Recordamos que con dichos recursos se hará efectivo el ajuste del tabulador de los trabajadores administrativos, la cobertura del déficit para las partidas de jubilaciones y pensiones, la homologación pendiente con los jubilados de nuestra policía, fideicomiso de los docentes, fideicomiso de los obreros de educación, intereses de fideicomiso de educación, fideicomiso de entes descentralizados, homologación de docentes  (la cuotaparte de la Gobernación acordada en mesas de trabajo con el Ejecutivo nacional), incremento de 50% para docentes y jubilados  (la cuotaparte de la Gobernación acordada en mesas de trabajo con el Ejecutivo nacional), déficit en prestaciones y aguinaldos de los trabajadores de la Contraloría del estado, así como los recursos necesarios para la póliza de H.C.M. de nuestros trabajadores (incluida la Policía y Bomberos de Miranda).

Con esta decisión quedó demostrada la justa distribución que hicimos de esos recursos. La cordura y la fuerza unida de nuestros trabajadores se impusieron frente a pretensiones mezquinas de promover falsas divisiones en las filas de nuestro capital humano. Demostramos con firmeza y coherencia que, unidos, somos una fuerza que lucha con justicia por sus reivindicaciones salariales.

Nuestros trabajadores están muy claros y saben que el gobierno sigue en deuda con la Gobernación. Por eso este miércoles firmaron un acuerdo para dar nuevamente relevancia a la minuta que se firmó en el Ministerio del Interior y Justicia con los técnicos del Poder Público Nacional, donde se calculó la deuda con nuestros servidores públicos.

Mientras Henrique Capriles sea Gobernador de Miranda, nunca permitiremos que los intereses de un partido político estén por encima de las necesidades de nuestros trabajadores. Por eso, hoy más que nunca, nos mantenemos firmes junto a nuestros trabajadores, luchando por la aprobación y transferencia de recursos que permitan sobrellevar la terrible situación económica que afecta a nuestro país.

La forma como el gobierno y sus partidarios juegan con las necesidades y los recursos de los mirandinos y también de los venezolanos nos tiene que dar la fuerza para seguir luchando juntos por el cambio. El próximo 6 de diciembre tenemos la oportunidad para lograr en la Asamblea Nacional una mayoría comprometida con el pueblo y no con un partido político. Sobran razones para unirnos por eso, ante todo #UniónYCambio

El 6 de diciembre es el día del cambio

votaciónEl 6 de diciembre todos los venezolanos estamos convocados a manifestar nuestra voluntad de cambio. El camino hacia esa Venezuela de progreso que soñamos es posible y pasa por la elección de una Asamblea Nacional comprometida con el pueblo y no con los intereses de un grupo que lo que quiere es perpetuarse en el poder, a costa de nuestro pueblo.

Y es que a este gobierno lo que le interesa es su proyecto político. La situación que estamos viviendo los venezolanos no es producto de la guerra económica, es propiciada desde el propio gobierno, según lo han manifestado algunos de sus máximos exponentes, en distintos momentos de estos 16 años.

Ellos han reconocido que necesitan que nuestro pueblo con menos recursos continúe siendo pobre para que siga votando por lo que llaman revolución. Han tenido el descaro de afirmar que hay que mantener al pueblo pobre, pero con esperanza, que la idea no es sacar al pueblo de la pobreza para que se conviertan en escuálidos.

Claro que el pueblo venezolano tiene esperanza, pero no la tiene puesta en ese grupito que está empeñado en acabar con nuestra Venezuela. La esperanza del venezolano está puesta precisamente en un futuro con posibilidades, en un futuro donde nadie le diga qué, cuándo y cuánto puede comprar, en un futuro donde el salario mínimo alcance, en un futuro donde no asesinen a un venezolano cada 20 minutos.

Queda claro que mientras este gobierno esté en el poder los venezolanos no lograrán superar esta crisis económica que cada día devalúa más el salario y deteriora hasta niveles nunca antes vistos la calidad de vida de nuestro pueblo.

Por eso nosotros desde el minuto cero hemos insistido en la unión de los venezolanos. Cada día debemos sumar más voluntades para lograr el cambio por la vía electoral, democrática, pacífica y constitucional. Son muchos los ejemplos que demuestran que la violencia lo que trae es violencia y que para que el cambio perdure debe lograrse a través de la expresión del pueblo por la vía del voto.

Los venezolanos que queremos un cambio para Venezuela tenemos que salir a votar masivamente para ganar la  Asamblea Nacional por una mayoría contundente. Esa es la respuesta que hay que darle a quienes amenazan con salir a la calle a “defender la revolución” si la Unidad gana la Asamblea Nacional.

Ahora más que nunca tenemos que unirnos ante quienes juegan a la división y recurren a la violencia y la amenaza para perpetuarse en el poder. Tenemos que consolidar una mayoría que le devuelva la Asamblea Nacional a nuestro pueblo. Desde la Asamblea Nacional lograremos la libertad de los presos políticos, podremos garantizar un presupuesto que dé prioridad a la educación, a la salud, a la seguridad, que impulse la producción nacional.

La cita electoral ya tiene fecha y nos permite organizarnos, pero no cambia el espíritu y  el trabajo que desde siempre venimos haciendo quienes creemos en el cambio para nuestra Venezuela. El trabajo es en la calle junto a nuestro pueblo, apoyándolo en sus luchas ante los atropellos, ante la inseguridad, ante el hecho de que el dinero no alcanza, ante la escasez.

A los venezolanos nos sobran razones para unirnos y este gobierno nos da cada día más motivos. Cada cola que hacemos para comprar productos básicos, cada medicina que no encontramos, cada examen médico que no podemos realizar por falta de reactivos, cada amigo, familiar o conocido que es víctima de la violencia nos da una nueva razón.

Faltan 165 días para el 6 diciembre. Son 165 días en los que debemos trabajar más unidos que nunca para que quienes aún no han abierto los ojos sepan quiénes son los responsables de las colas, de que no tengan agua en sus viviendas, de que no tengan leche para alimentar a sus hijos. La tarea no es fácil, durante ese tiempo el gobierno también pondrá a funcionar su maquinaria y los recursos que son de todos los venezolanos para intentar tapar el sol con un dedo, para mentir y manipular a los más necesitados; para amenazar y chantajear. Es por eso que les pedimos a los venezolanos que no se dejen engañar, que no pisen el peine de la violencia y la división. Como dice nuestro Gobernador Henrique Capriles, este gobierno se ha robado todo pero no podemos permitirle que nos robe la esperanza.

#UniónYCambio es la respuesta para que los sueños de progreso que compartimos los venezolanos se hagan realidad. Juntos podemos lograr el cambio que nuestra Venezuela necesita.

Los héroes que Venezuela necesita

Sin título“Cada uno tiene que hacer su trabajo, yo desde los 15 años vengo trabajando, ayudando al que lo necesite y lo seguiré haciendo porque me importa mi país”. Estas son palabras de Emili Cuesta, luchadora social a quien conocimos en el sector Luisa Cáceres de Arismendi en Guarenas, quien se sumó a los Comandos de Unión y Cambio, convencida de que en la unión está la fuerza. Ella está cansada de ver que en un país con tantos recursos como el nuestro, estemos viviendo tanta penuria por culpa de un gobierno que no se ocupa de atender los problemas del pueblo.

Quiero compartir con ustedes las reflexiones de esta y de otros mirandinos, que encontramos cada día en un sector distinto de nuestro estado, quienes con sus acciones nos confirman que los problemas de sus comunidades son una razón para unirse y luchar para cambiar su realidad. No se trata de esperar que otro nos resuelva los problemas, se trata de pasar de la queja a la acción, de organizarse y hacerle frente a los obstáculos y a los problemas.

El gobierno central, se esfuerza por todos los medios en dividir y quitarle al venezolano la esperanza. Pero por cada acción que realiza o deja de realizar el gobierno para paralizar a nuestro pueblo, hay miles de venezolanos, estudiantes, maestros, profesionales, emprendedores, amas de casa, que ponen su esfuerzo para sacar a su familia, a su comunidad, a su estado y a su país de esta profunda crisis.

Cada día son más quienes se están sumando al proyecto de cambio. Siempre digo que una acción vale más que mil palabras. Eso lo sabe cada uno de los que se ha puesto al frente de sus comunidades. También lo sabe el pueblo, que tiene muy claro quién trabaja en su beneficio y quién sólo lo busca cuando se acerca un proceso electoral.

El ver que el Gobierno de Miranda, a pesar de las limitaciones presupuestarias sí ofrece soluciones, ha sido un factor importante para que los mirandinos se sumen al cambio. Así nos lo dijo Alida de Homón, quien es madre de 4 hijos y abuela de 7 nietos. Con ella conversamos una tarde en Las Palmas, en San Francisco de Yare, donde fuimos a buscar las mejores soluciones a los problemas de ese sector. Ella nos contaba que a pesar de que muchos no votaron por nuestro Gobernador Henrique Capriles, se han dado cuenta que es el único gobernante que resuelve y ayuda sin hacer distinciones políticas. “Esta Venezuela en la que viven mis hijos y nietos está patas arriba. Maduro nos ha traído más pobreza a los que tenemos menos recursos, cada día estamos peor y el dinero no nos alcanza ni para comer”.

Durante nuestros recorridos nos llena de esperanza encontrarnos con jóvenes dispuestos a trabajar para garantizar un futuro mejor a sus comunidades. Definitivamente el papel que ellos desempeñan es fundamental para lograr el cambio. Cuánto entusiasmo desborda  Andry Fruto, vecino de Luisa Cáceres de Arismendi, en Guarenas. “Aquí en esta comunidad nos unimos todos los vecinos a pesar de las posiciones políticas y nos enfocamos en buscar soluciones a nuestros problemas. En nuestra comunidad los jóvenes somos una generación de relevo que no busca protagonismo político sino trabajar por nuestro pueblo”.

No nos cansaremos de repetirlo, pueblo que trabaja unido avanza y progresa y las necesidades del pueblo no tienen que ver con colores políticos. Cuando hablamos de unión y cambio no lo hacemos en un sentido partidista o de activismo. Trabajan por el cambio quienes buscan formarse en oficios productivos para emprender; trabajan por el cambio quienes deciden compartir sus conocimientos para que otros puedan progresar; trabajan por el cambio quienes deciden organizar a sus vecinos para exigir soluciones a sus problemas.

Encontramos un ejemplo en Raiza Colina, facilitadora de cursos de oficios productivos en la Hacienda La Guadalupe, en nuestro Tuy, quien cree en la importancia de enseñar un oficio y de ayudar a la gente a que no se rinda. “Les digo a mis alumnos que sigan adelante, que si aprenden un oficio tendrán la oportunidad de progresar y por eso hay que aprovechar las oportunidades que nos ofrece la Gobernación. Somos muchos los que queremos trabajar por el cambio”.

Estos son solo algunos testimonios esperanzadores, que confirman que el cambio es posible y que está en las manos de cada uno de nosotros, no solo en el trabajo diario, sino en la elección de representantes que realmente trabajen en favor del pueblo. A la vuelta de la esquina está la elección de la Asamblea Nacional, que es un paso fundamental para la construcción de esa Venezuela de progreso donde se respete la vida, donde la prioridad sea la seguridad, la educación, que nuestro pueblo tenga a su alcance las oportunidades para salir adelante sin depender del gobierno de turno.

A los venezolanos nos unen los problemas y por eso tenemos que luchar juntos para lograr las soluciones y para alcanzar ese país de progreso que tanto nos merecemos #UniónYCambio