¿La prioridad?: Lo social

Este martes, con la juramentación de la nueva Asamblea Nacional, arrancó el cambio que los venezolanos tanto hemos esperado. Frente a Venezuela y Dios, juramos cumplir y hacer cumplir la Constitución y el cargo para el cual fuimos investidosade

Los diputados del cambio, elegidos por la mayoría de los venezolanos, tenemos un compromiso con nuestro pueblo y ayer juramos honrarlo. Este parlamento cuenta con una mayoría de mujeres y hombres, que enfocamos nuestro trabajo, y seguiremos haciéndolo, en buscar soluciones a los problemas de los venezolanos. Lo haremos, como siempre hemos dicho, en un ambiente de diálogo y de forma Constitucional.

El compromiso de los diputados del cambio es que nuestro hermoso país vuelva a ofrecer oportunidades para todos; donde se aprovechen las tierras productivas; donde el esfuerzo y el trabajo de nuestro pueblo sea reconocido; donde el dinero alcance y volvamos a comer lo que queremos, cuando queremos; donde las familias puedan tener una vivienda, un servicio de salud y una educación de calidad; donde los servicios  públicos funcionen de forma permanente y eficiente; donde nuestros abuelos, a quienes tanto debemos, no tengan que debatirse entre comer o comprar sus medicinas porque la pensión no les alcanza.

Por eso, vamos a legislar para proteger las pensiones de las personas de la tercera edad, para que el dinero que reciben producto de una vida de esfuerzo les alcance. Desde la Asamblea Nacional, vamos a controlar el gasto del gobierno para garantizar que los recursos de los venezolanos se inviertan en el desarrollo de nuestra industria nacional, en la generación de empleo y de oportunidades para todos y vamos a garantizar que en el presupuesto se dé prioridad a la salud y la educación.

Los representantes de la alternativa democrática estamos comprometidos a ejercer nuestra mayoría parlamentaria, para combatir la crisis a la que nos ha llevado la complacencia de la mayoría oficialista de la antigua Asamblea, que hasta el último minuto de su período parlamentario demostró estar al servicio de los intereses de un partido político y no del pueblo venezolano.

Este martes 5 de enero, el parlamento pasó a ser la sede donde será escuchada la voz de todos los venezolanos y es que desde la nueva Asamblea Nacional vamos a unir y cambiar a Venezuela. Este 5 de enero arrancó el cambio y Venezuela nos necesita más unidos que nunca, construyendo ese futuro de oportunidades que todos soñamos.

Los diputados del cambio, estamos aquí para escuchar y construir juntos las soluciones a los problemas que nos unen a todos los venezolanos. Desde la nueva Asamblea Nacional discutiremos los problemas, interpelaremos a los responsables, y velaremos porque cada bolívar que entre al país se invierta en obras que mejoren nuestra calidad de vida, y no terminen en manos de un grupito para su beneficio personal.

No será tarea fácil, pero con voluntad, trabajando unidos y con las prioridades claras, no habrá obstáculo que no podamos superar. No podemos ir a la Asamblea Nacional a politiquear más, tenemos que ir a resolver los problemas. No podemos permitir que conviertan la Asamblea, como quisieron hacerlo ayer, en un ring de boxeo, viendo luego de cada sesión quién ganó el round, como lo dijo una diputada oficialista. Aquí lo que nos tiene que mover a los servidores públicos, a los diputados de la República, es que gane el pueblo.

Luego de una campaña plagada de ventajismo e irregularidades, de la búsqueda de cuanta triquiñuela exista para evitar que se cumpla la voluntad del pueblo, convocando a parlamentos paralelos y con madrugonazos judiciales para intentar evitar que se instale la mayoría calificada, que es lo que nuestro pueblo decidió el 6 de diciembre, vimos en la instalación de la nueva Asamblea el talante con el que vienen los diputados del oficialismo. Esperamos que, contrario a lo que dejaron ver ayer, no dediquen su gestión a sabotear, a poner trabas y que terminen de entender que se deben a los venezolanos y que los intereses de su partido no pueden estar por encima de las necesidades de un país.

Los venezolanos merecen recuperar su calidad de vida y tienen sus esperanzas puestas en nosotros para que iniciemos el camino hacia el cambio que nos permitirá superar esta difícil situación.

Hoy reitero mi juramento antes Dios y ante Venezuela de defender los derechos y los intereses de nuestro pueblo, de velar porque se atienda de forma prioritaria la agenda legislativa orientada a salir de la crisis. Cuenten conmigo, siempre estaré al servicio de Miranda y de nuestra Venezuela.

Anuncios

Este 6D pensemos en el futuro de nuestros niños

Evelyn, una mirandina que creció en Los Naranjos, en Guarenas, nos contó que un recuerdo que siempre la acompaña, es la emoción que sentía cuando llegaba el momento de comprar los útiles y uniformes para un nuevo año escolar. Nos decía que, aunque con sacrificio, sus padres siempre lograban organizarse para cubrir todo lo solicitado en la lista y que hoy ve, con profunda tristeza, la frustración de su hija, quien, ni juntando tres salarios logró comprar a su niña todo lo necesario. “Le tocó endeudarse y buscar chivas de zapatos y ropa, porque cada vez alcanza para menos y además hay cosas que no se consiguen”.ade

Como Evelyn, siempre vi el regreso a clases como una temporada de alegría. Pienso que no hay dinero mejor invertido que el que se coloca en la educación de nuestros niños. Pero hoy, hasta los más pequeños viven la angustia de la escasez y los altos costos. Ellos, nuestros niños, el presente y futuro de nuestra Venezuela, ya no comen lo que deben sino lo que hay, o para lo que llega; ya no tienen el par de zapatos que más les gusta o que mejor les queda. En cambio los vemos descalzos por su comunidad o caminando como pueden con zapatos apretados o demasiado grandes. Nuestros niños se sienten tan afectados por esta crisis que son los primeros que salen a nuestro encuentro para decir lo que les falta para ir a la escuela.

Este gobierno irresponsable convirtió la alegría del regreso a clases en angustia y frustración para las familias venezolanas, especialmente las más necesitadas. Hoy arrancan las clases y todavía hay niños en todos los rincones de nuestra Venezuela que no tienen uniforme o sus preciados útiles para poder estudiar.

Nuestros hombres y mujeres enfrentan todos los días al enemigo de la inflación y la escasez, producto de las políticas equivocadas de este gobierno. Mientras, los responsables miran para otro lado y se inventan guerras imaginarias para distraer la atención de los verdaderos problemas. ¿Acaso con los cierres fronterizos y la deportación masiva de nuestros hermanos colombianos bajaron los precios de los útiles y los uniformes, o se encuentran los artículos de papelería que están desaparecidos?, ¿Acaso los anaqueles se llenaron de productos para que las madres puedan armar las loncheras de sus niños?, ¿Acaso las madres procesadoras del Programa de Alimentación Escolar tienen  todo lo necesario para dar a nuestros niños una alimentación balanceada en las escuelas?

Maduro y su cúpula corrupta viven en un país de fantasía. Creyendo que todavía con 150 bolívares mensuales pueden alimentar todo el mes a un niño con el Programa de Alimentación Escolar. ¡7 bolívares por día por niño! Ya ni un caramelo se compra por ese monto. Cómo se nota que los del gobierno  no dependen del Programa de Alimentación Escolar para alimentar a sus hijos y nietos y no les duelen los 7 mil bolívares que puede representar rellenar la lonchera de un niño durante un mes.

El problema de la escasez y la inflación, lo vivimos por las medidas económicas de un gobierno irresponsable, que ha acabado con la producción nacional expropiando y arrinconando a la empresa privada. Lo hecho en Venezuela se ha sustituido por alimentos importados, casi vencidos, al doble de lo que cuestan.

Se llenan la boca hablando de la “soberanía alimentaria” pero si en los anaqueles no hay productos, ¿qué van a ofrecer las cantinas este año escolar? Definitivamente este es el gobierno de las loncheras y cantinas vacías. “Venezuela Avanza”, esa es la promesa con la que bombardean a los venezolanos desde hace 15 años. Pero ya nadie se come ese cuento. Los venezolanos están muy claros: lo único que ha hecho este gobierno nefasto es que nuestra Venezuela retroceda. Despilfarraron la mayor bonanza petrolera de nuestra historia y se fue a sus bolsillos.

No podemos seguir dejando en manos del gobierno de Maduro el futuro de nuestro país, que se sigan llenando los bolsillos y el pueblo pasando necesidades. Aquí, lo que hace falta es inversión para la producción nacional e incentivos para los pequeños y medianos empresarios. Generar confianza para atraer más y mejores inversiones.

Nosotros sabemos cuál es la solución y desde la Asamblea Nacional vamos a trabajar porque el país mejore, legislando y vigilando que los recursos sean bien administrados, impulsando la producción nacional y debatiendo los problemas.

Sabemos que al igual que tú hay millones de venezolanos que están pasando por esta situación, sabemos que crees que difícil salir de esto, pero no es así. Juntos podremos salir de esta situación y tener el país que merecemos. Es hora de darle un parao a la ineptitud del gobierno de Maduro y a la crisis que nos agobia.

Como madre, como venezolana y como servidora pública, estoy convencida de que la educación es el mejor regalo que les podemos ofrecer a nuestros niños. La educación es la base sobre la que se construye un país. Que nuestros niños tengan una educación de calidad, que puedan crecer sanos y bien alimentados es posible. Por nuestros niños debemos seguir trabajando unidos para lograr el cambio, y el próximo 6 de diciembre tenemos una oportunidad de iniciar el cambio de rumbo de nuestra Venezuela.

Tu voto el 6 de diciembre hará posible una Asamblea Nacional donde se discutan los verdaderos problemas que nos afectan a todos los venezolanos, hará la diferencia entre la vida que tienes hoy y la quieres tener y garantizar a tus hijos. Pensemos en el futuro de nuestros hijos, ellos son el motor de esta lucha #UniónYCambio

En tu voto está el poder de dar a tus hijos el futuro que sueñas

niños1

La próxima semana comienzan las clases, pero nuestras madres y padres continúan viviendo la pesadilla en la que se ha convertido la adquisición de útiles, uniformes y hasta el pago de las matrículas para que sus hijos puedan estudiar. En cada comunidad a la que vamos no hay madre o padre que no nos cuente las calamidades que están pasando para comprar lo necesario para el inicio del año escolar.

Luisa, en Los Naranjos de Guarenas, nos dijo que para comprar los zapatos a su hijo necesita un mes de sueldo. “Uno tiene que decidir entre comer o comprarle los zapatos a los muchachos”, me dijo entre lágrimas.

No hay derecho a que en un país como nuestra Venezuela, con las reservas de petróleo más importantes del planeta, nuestras madres tengan que vivir esta angustia. Pero a este gobierno irresponsable, no le interesa la educación de nuestros niños, sino seguir generando historias para distraer la atención de los verdaderos problemas que nos aquejan.

Mientras muchos de nuestros niños van a clase porque allí es donde reciben prácticamente el único alimento que consumen en un día, por cierto cada vez más limitado por la escasez y los altos costos, Maduro va de banquete en banquete por el mundo.

Mientras Maduro se dedica a viajar de país en país, en Venezuela las vacaciones escolares no fueron para hacer turismo sino para ir de librería en librería y de tienda en tienda, buscando los útiles y uniformes que, además de escasos, están por las nubes y han llevado a las familias a endeudarse y hasta a recurrir a sus prestaciones sociales para tratar de darle a sus niños lo necesario para su educación.

Si este gobierno en lugar de despilfarrar la bonanza petrolera más importante de nuestra historia se hubiera dedicado a invertir en nuestra Venezuela, en incentivar la producción nacional, hoy tendríamos una industria sólida y produciríamos todo lo necesario, incluidos los útiles y los uniformes, que hoy se importan. ¿Por qué no hay útiles y uniformes y cuando se encuentran el dinero no alcanza? Porque desde 2014, las industrias y los importadores no reciben divisas para adquirir la materia prima.

Este año comprar los útiles y uniformes cuesta 362,4% más que el año pasado, según datos del Cendas. Mientras, en junio de 2014 los precios rondaban los 19.771 bolívares, este año se encuentran en más de 91 mil. Estamos hablando de que una familia venezolana necesita 13,6 salarios mínimos para adquirir los uniformes y útiles de un niño. ¿Qué decir de una familia que tiene más de dos niños en edad escolar?

Esta es una razón más para unirnos. Esta situación no distingue entre colores políticos y así como nos unen los problemas tenemos que trabajar juntos para encontrar las soluciones. Todos queremos lo mejor para nuestros hijos y no podemos permitir que nos quiten la esperanza de darles ese futuro de progreso que soñamos para ellos.

Por eso los invito a ponerse la mano en el corazón y a preguntarse si ésta no es la crisis más brava que hemos vivido en nuestra Venezuela. ¿Y qué hacer ante esto? Definitivamente no podemos quedarnos de brazos cruzados, el próximo 6 de diciembre tenemos la oportunidad de darle un giro al rumbo de nuestro país. Somos mayoría los que queremos cambio y tenemos que trabajar todos los días para seguir sumando voluntades.

Con una Asamblea Nacional compuesta por hombres y mujeres comprometidos con nuestro pueblo y no con un partido político, y que además tengan claras las prioridades, se acabará la regaladera y el derroche de los recursos que son de todos los venezolanos, y se invertirá en el desarrollo de nuestra Venezuela, en la educación – que es el mejor escudo contra la pobreza-, en la salud, en el desarrollo de nuestra industria, en la seguridad, en la generación de empleo…

Este 6 de diciembre tenemos una enorme oportunidad con lo único que tenemos los venezolanos, nuestro voto. Desde la Asamblea Nacional alzaremos nuestra voz y lucharemos para mejorar la calidad de vida de los venezolanos. Un cambio en la Asamblea Nacional es el inicio de un cambio en el país, para salir adelante y progresar. Tu voto el 6 de diciembre hace la diferencia entre la vida que tienes hoy y la que quieres para tus hijos #UniónYcambio

Educación para transformar a Venezuela

Educación para transformar a VenezuelaEstoy segura de que coinciden conmigo en que los venezolanos merecemos un país de justicia, paz y progreso. También estoy segura de que, como yo, ven que por la vía que vamos, Venezuela se aleja cada vez más de ser ese país. Es por eso que insistimos en la urgencia de articularnos como un gran movimiento popular, donde las familias y las comunidades demuestren la fuerza que tienen para impulsar el cambio democrático que necesitamos para sacar el país adelante.

El trabajo que hay que hacer incluye muchos factores y les aseguro que la educación es el más relevante, pues a través de ella damos herramientas a los niños, jóvenes y adultos, quienes tienen el poder para transformar a Venezuela. La escuela es el eje de la vida de una comunidad, en cada rincón de nuestro país hay una escuela. Por eso un movimiento social no puede olvidar la educación ni la escuela.

Hoy enfrentamos una realidad alarmante, el fracaso en la educación pública del oficialismo se traduce en 600 mil niños en edad preescolar desescolarizados y 900 mil adolescentes entre 15 y 19 años que no van a escuelas o liceos. Esto es un caldo de cultivo para la delincuencia. Además, para nadie es un secreto que la política se ha instalado en las escuelas que dependen del gobierno, no sólo a través de la selección a dedo de maestros, sino también a través de libros de textos creados para ideologizar.

En Miranda hemos hecho esfuerzos para que la educación haga la diferencia para nuestros niños, jóvenes y adultos. Cuando insistimos en que la educación es un escudo contra la pobreza y afirmamos que cuando se abre una escuela se cierra una cárcel, lo hacemos no sólo porque creemos en eso, sino porque lo hemos demostrado.

Cuando una comunidad cuenta con un buen maestro, con una buena escuela, con una educación de calidad, sin ideologías, donde imperen valores de igualdad y respeto,  ya tiene ganado parte del camino hacia el progreso.

En Miranda desde que asumimos la gobernación y a pesar de los obstáculos y la falta de recursos, hemos construido 45 nuevos planteles que atienden a más de 14 mil nuevos alumnos  y estamos construyendo tres más. Las escuelas mirandinas han retomado el camino de la pedagogía y la formación ciudadana, para generar aprendizajes y ciudadanía entre sus 150 mil estudiantes. Hoy nuestros alumnos demuestran avances en Lengua y Matemáticas y reciben anualmente cientos de miles de libros que respetan la pluralidad de pensamiento. Los educadores son seleccionados por concursos en base a sus méritos.

Otro logro podemos verlo en el programa de alimentación escolar MiPae, que llega a la puerta de todas nuestras escuelas, y nuestras Madres Procesadoras tienen la protección social necesaria (HCM, formación y  buen incentivo económico), para el ejercicio de sus funciones. Además llevamos la Cultura de Paz a los planteles a través de los programas de Semillitas de Paz, en educación inicial, y Promotores de Paz Estudiantil (primaria y secundaria).  Formamos, organizamos y apoyamos a 32 mil estudiantes que se forman en los valores de la paz, para un ejercicio democrático de la ciudadanía a través de programas de mediación y resolución de conflictos en las instituciones escolares.

Mencionamos estos logros porque creemos que la experiencia de Miranda puede extenderse a toda nuestra Venezuela. Pero eso pasa por la construcción de ese movimiento social que impulse y reclame el derecho a una educación de calidad para todos.

Es por eso que con organización, a través de los Comandos del Pueblo, debemos dar a conocer quiénes son los responsables de los problemas que enfrenta la educación en nuestro país y mostrar lo que es posible lograr cuando se le da prioridad a la educación. Venezuela necesita justicia social y atención educativa para los más necesitados; brindar educación de calidad a niños, jóvenes y adultos; devolver a la escuela su función educativa, construir las escuelas y liceos para nuestros niños y jóvenes que no estudian.

Nuestro llamado es a sumar, evitando el lenguaje y las actitudes divisionistas y mostrando nuestro punto de vista, siempre respetando a las personas y su libertad de pensar diferente.

Gobierno central se empeña en castigar a los mirandinos

Hoy 37 miJARDINESBETANIA4l trabajadores del Gobierno de Miranda y sus familias viven la angustia de no saber si cobrarán su quincena. En un país donde vivimos al día, esto significa que nuestros trabajadores no saben si podrán hacer mercado. El gobierno central, en su empeño de pasar factura a nuestro Gobernador, atropella los derechos de los servidores públicos que trabajan por el pueblo mirandino.

El 24 de marzo de 2014 a todos los estados y alcaldías del país, les fue depositado el Situado Constitucional, menos a Miranda, a pesar de que el presupuesto está legalmente aprobado por el gobierno central. Según el artículo 167 de la Constitución los estados recibirán un porcentaje de los ingresos de la nación a través del Situado Constitucional. Es con dichos recursos que se cubren los gastos y los programas de nuestra Gobernación.

Tal como está la situación, si el dinero no ingresa antes del 08 de abril, nuestro personal administrativo, obrero y contratado no cobrará su sueldo. Tampoco cobrarían los empleados del Consejo Legislativo del Estado Bolivariano de Miranda, de la Contraloría de la Procuraduría de Miranda y los funcionarios de los 19 entes descentralizados de la Gobernación, además de los pensionados y jubilados.

Incluso los beneficios de nuestros trabajadores, como los tickets de alimentación, el HCM y el bono vacacional para aquellos a quienes les correspondía recibirlo se verían afectados. Tampoco se podrán cancelar los viáticos y todo lo relacionado con el Operativo de Semana Santa 2014.

Lamentablemente la lista continúa. La decisión del gobierno afectaría a los alumnos que se benefician del programa de alimentación MiPae, a las Madres Procesadoras y a los beneficiarios de las becas Soy Escolar, Soy Especial, Soy Bachiller y Soy Maestro.

Pero no sólo se trata del Situado Constitucional. Como alertamos en días anteriores, la continuidad de más de 200 proyectos para nuestro pueblo mirandino se verá afectada porque tampoco transfieren los recursos del Fondo de Compensación Interterritorial para las obras de infraestructura social que ejecutamos en nuestra gestión. Ese es el caso de la escuela de Jardines de Betania, que se encuentra en riesgo porque para el gobierno es más importante la política que la educación. Hoy, durante una asamblea popular que realizamos en Jardines de Betania, en Valles del Tuy,  la comunidad  fue contundente al expresarnos su preocupación pues lo que está en juego es el futuro de sus hijos.

A nuestra gente de Jardines de Betania y a todas las comunidades, cuyos proyectos están afectados por la decisión del gobierno central, les hemos dicho que deben unirse y organizarse. Para nosotros lo más importante es cumplir con nuestros trabajadores y nuestro pueblo, por eso junto a ellos estamos exigiendo que el gobierno central transfiera los recursos que son de los mirandinos. ¡No más chantaje! ¡El salario de nuestros trabajadores y los proyectos de nuestro pueblo son sagrados!

En Miranda rendimos cuentas

Hoy cumplimos con el mandato de la constitución. Presentamos ante el Clebm y el contralor de Miranda nuestro Informe de Gestión para el año 2013.

Los resultados hablan por sí solos y refuerzan, una vez más, nuestro compromiso para que Miranda siga siendo un estado progresista. Ejecutamos los proyectos sin privilegios, ni exclusiones, a través de una gestión transparente, eficiente, honesta, responsable, cercana al pueblo, optimista y con visión de futuro. Ofrecemos un servicio público honesto, incluyente y que rinde cuentas. Tenemos un modelo de gestión que nos hace los primeros en transparencia en el país.

A nosotros en el Gobierno de Miranda, nos mueve el objetivo de llevar a nuestro pueblo soluciones que le permitan progresar. Por eso ejecutamos planes orientados a ofrecer calidad de vida y bienestar a los mirandinos, a través de los cinco árboles de nuestra gestión: Educación, Salud, Seguridad, Vivienda e Infraestructura y Empleo.

En seguridad, trabajamos para que nuestro pueblo tenga la tranquilidad que merece, a través de nuestros cuerpos de seguridad y prevención. Siempre buscamos la coordinación con los diferentes planes de seguridad ejecutados por los distintos niveles de gobierno, como se ha hecho evidente en nuestra participación en las recientes reuniones que se han realizado para buscar soluciones a este problema. Eso sí, siempre dejando claro que estamos convencidos de que no basta la acción policial; se requiere mejorar el sistema penitenciario y de justicia.

En materia de vivienda hemos beneficiado a más de 30 mil mirandinos a través de la entrega de Certificados de Materiales de Construcción Sin Deuda, para que nuestro pueblo tenga una vivienda de bloque, no de tabla o de latón. Pero no sólo se trata de mejorar la calidad de la vivienda; creemos que los mirandinos tienen derecho a ser propietarios de sus viviendas y para eso requerimos trabajar con los municipios.

Una de las ramas más importantes para elevar el nivel de vida de nuestro pueblo es la de productividad y empleo. Mil 66 productores recibieron ayuda para el mantenimiento, adquisición de insumos y rehabilitación de sus parcelas. A través de Desarrollo Económico Miranda, otorgamos 878 créditos productivos y recursos para la conformación de 186 bodegas, mientras que en Turismo realizamos 800 talleres para capacitar a los prestadores de servicios en la región de Barlovento.

En lo social tiene especial importancia el programa “Hambre Cero”, con el cual se entregaron más 34 mil bolsas de comida a las familias beneficiarias. Más de 500 mil platos se sirvieron como parte del componente nutricional en las Casas de los Abuelos, y atendimos aproximadamente  783 niños y niñas en los Hogares Mirandinos. Además, entregamos mil 222 becas a atletas, 487 Cultores Mirandinos fueron atendidos con el programa Subsidio de Honor y 352 niñas, niños y jóvenes con el programa Becas Culturales.

En cuanto a salud, logramos la expansión en infraestructura y atención médica en la Red Francisco de Miranda e incorporamos a los trabajadores de la Gobernación y del Consejo Legislativo al sistema de atención primaria de salud Su Salud Miranda. Además hemos entregado medicamentos a través de nuestro plan Mi Remedio, beneficiando a cerca de 63 mil personas.

Finalmente quiero referirme a la educación, la bandera de nuestra gestión, que nos convierte en el estado educativo del país. En Miranda, cada año vemos mejoras en materia educativa, no sólo en lo que se refiere a infraestructura, sino también a rendimiento escolar. Como siempre dice nuestro Gobernador, donde hay educación no hay distinción de clases y hay progreso, pero además donde hay una escuela disminuye la violencia. Uno de los programas a los que se destina la mayor cantidad de recursos es el de alimentación escolar, con aproximadamente 10 millones de meriendas para la buena alimentación de nuestros niños. También es muy importante el programa de Bulto Escolar, que el año pasado se vio afectado por la situación presupuestaria, razón por la cual sólo pudimos entregar la dotación de libros. También otorgamos becas escolares gracias a las cuales ayudamos a nuestros alumnos a continuar con sus estudios.

Podemos decir con orgullo que Miranda es referencia nacional en desempeño escolar, cobertura en servicios de salud, inversión en programas de infraestructura social y competitividad económica.

Seguimos trabajando día a día para seguir llevando a nuestro pueblo las soluciones que les permitan continuar su camino hacia el progreso.

Educación: la semilla del progreso

Otrora una hacienda llamada La Popa, Aramina La Popa, es hoy una de esas poblaciones ubicadas en lo que llamo Miranda adentro. Si, así es nuestro estado, nos alejamos unos minutos de los centros urbanos y enseguida estamos en los bosques húmedos y calurosos, de lo que conocemos como Barlovento.

Hablo de Aramina, porque a pocos días de iniciarse las clases, tuve la oportunidad de inaugurar junto a nuestro gobernador Henrique Capriles y a todo nuestro equipo de educación e infraestructura, la escuela Rosa Enríquez de Bandres.

Estando en el lugar confirmé una vez más que la educación es el camino.

Aramina es un pueblo pequeño y tranquilo, habitado por gente alegre, que en su mayoría se dedican a la agricultura y labores comerciales. Es la Miranda rural, la que provee de mandarinas, limones, aguacates y cacao, a buena parte de los venezolanos. La que tiene humedad de selva y temperaturas de 37 grados. En esta Miranda, la escuela es todo.

Rosa Enríquez, estaba ahí. Aunque da clases desde el 62, su espíritu no habla de su edad, al contrario, engaña a los años. Que alegría que la escuela lleve el nombre de uno de nuestros tantos héroes anónimos y en vida. Nuestros libertadores, héroes de otro siglo, ya han bautizado demasiadas plazas y liceos.

La escuela es nueva, digna, moderna. Es el palacio de Aramina, como dijo su director en el discurso inaugural. Mucho de la vida del pueblo girará alrededor de esta edificación. La institución ya existía, pero estaba abandonada, con fallas estructurales, grietas, goteras. Algunas aulas estaban clausuradas.

Hoy eso se acabó. En menos de un periodo escolar se construyó la escuela de nuevo. La construimos. La construyeron. Mucha

La escuela posee tecnología que permite que las aulas estén frescas, aunque afuera la temperatura esté cerca de los 40 grados

gente del pueblo participó activamente. Muchos se involucraron. Ahora es de ellos. No es de un partido, no es de un gobierno. Es de Aramina La Popa.

No solo es un edificio. Es la esperanza de los padres que llevan a los hijos a la escuela, muchos a darles la oportunidad que ellos no tuvieron. Es la alegría de los alumnos que van cada mañana. Luego será el recuerdo de un lugar en el que se formaron para el futuro. Fueron miles de horas aprendiendo de los libros y no de la calle.

El gobernador dice que la educación no puede ser un asunto de política. Aunque cada vez necesitamos más y mejores políticas de educación.

Aramina La Popa está más cerca del progreso y no precisamente porque se construyó una autopista.