Con los recursos de los mirandinos no se juega

20150528_ADENotaLa negativa del gobierno central de transferir los recursos que son de los mirandinos es una muestra más de discriminación hacia nuestro estado y de irrespeto hacia nuestro pueblo y nuestros servidores públicos. 6 mil 300 millones de bolívares, es el monto de la deuda que el gobierno central tiene con los trabajadores de Miranda. De ese total, 4 mil 700 millones corresponden a la operatividad administrativa de 2015 y mil 600 millones a deudas del año 2014.

Si algo le duele a este gobierno es ver que sus esfuerzos por sembrar la división en la familia de Miranda, son infructuosos. Esta misma semana hicieron un llamado a paro en nuestras escuelas, pero nuestros docentes no lo acataron, con lo que no solo demostraron su compromiso con la educación, sino que también están claros que es el gobierno central el único responsable de que los recursos no lleguen a Miranda.

Año tras año, desde que comenzó nuestra gestión en Miranda, buscan maneras de perjudicar nuestro trabajo. Ponen obstáculos, mienten, invierten en campañas de desprestigio, privilegian objetivos partidistas por encima de los intereses del pueblo.

Ante los constantes ataques hacia nuestro estado, una vez más, la semana pasada dimos una demostración de unión, cuando acudimos a la vicepresidencia a exigir que se respeten nuestros derechos y se honre la deuda que el gobierno central tiene con nuestros servidores públicos. Demostramos, con esta nueva movilización, que en Miranda, trabajadores y Gobierno Regional, somos uno solo.

Nuestros trabajadores sufren, como todos los venezolanos, por la crisis en la que estamos sumidos por este gobierno. Pero a eso tienen que sumarle los problemas que genera el cerco administrativo al que nos tienen sometidos y el hecho de que recurrentemente no tomen en cuenta a nuestros trabajadores. El gobierno monta shows por televisión anunciando un aumento de 50% para los maestros nacionales y le preguntamos ¿acaso los docentes de Miranda y de las otras gobernaciones y alcaldías no merecen ese mismo ajuste? Una vez más le decimos al gobierno que no es posible que nuestros trabajadores terminen por fuera, como la guayabera.

También hay que llamar la atención acerca de la situación generada con los incrementos del salario mínimo. Las políticas económicas y salariales nacionales nivelan a todos los trabajadores hacia abajo. Tras el aumento de 30% decretado por el gobierno central, prácticamente el 90% de los trabajadores de Miranda queda ganando salario mínimo. El cerco presupuestario que mantiene el gobierno central, anunciando aumentos y luego no enviando los recursos a Miranda, impide el ajuste de los tabuladores de nuestros trabajadores administrativos, educadores y uniformados, afectando así los escalafones de mérito.

Hoy hacen falta 6 salarios mínimos para poder cubrir la canasta básica. Ante esa realidad claro que el aumento de salario mínimo decretado es chucuto, como lo es el aumento de 50% a los docentes, pero aun así es un derecho de nuestros trabajadores recibirlo. La lucha por los recursos se hace cada vez más urgente, no sólo por la defensa del ingreso familiar, ​en medio de una crisis nacional de inflación y escasez de bienes y servicios, sino también para que los mirandinos puedan recibir los servicios educativos, salud, seguridad y vivienda que merecen.

Sabemos que el gobierno central juega con las necesidades de quienes día a día nos esforzamos para servir a nuestro pueblo y que retrasa la transferencia de los recursos que corresponden constitucionalmente a los mirandinos. Estamos cansados de que nos  mareen. Queremos que se concrete cómo se van a hacer las transferencias de recursos a Miranda. No queremos más mareos, ni mesas de trabajo, queremos respuestas.

Nosotros tenemos una gestión transparente y mantenemos una comunicación constante con nuestros trabajadores y nuestro pueblo sobre el tema presupuestario. Pero más allá de estar al tanto de la información, se requiere que todos nos involucremos no solo para que nos den los recursos, sino por un presupuesto justo. Le pedimos a los mirandinos no dejarse manipular y luchar por los recursos que le pertenecen a Miranda. El gobierno castiga a los mirandinos porque no soporta que nuestro pueblo se expresara por el cambio.

Estamos orgullosos de la capacidad de lucha de nuestros trabajadores. Saben que cuentan con nosotros y que juntos seguiremos llevando adelante las acciones necesarias para que sus derechos sean respetados.

La elección de una nueva Asamblea Nacional, comprometida con el pueblo y no con los intereses de un grupo que está empeñado en destruir al país, es también factor fundamental para terminar con la discriminación a la que este gobierno somete a los mirandinos. Hay que recordar que en la Asamblea Nacional se aprueba el presupuesto y  los créditos adicionales para los estados y debemos impedir que los diputados del partido de gobierno sigan privilegiado la entrega de recursos a organismos paralelos, por encima de recursos para el Gobierno de Miranda, elegido por el pueblo.

Por eso tenemos que estar más unidos que nunca para expresarnos por el cambio, para que en nuestro país no haya venezolanos de primera y de segunda, para que se respete la Constitución y el derecho de todos los trabajadores y de nuestro pueblo.

Sigamos adelante, demostrando, como siempre, que los trabajadores del Gobierno de Miranda no se doblegan. Miranda encontró su camino y en las elecciones parlamentarias volverá a demostrarlo. Hoy más que nunca #UniónYCambio

¡Arriba Miranda y arriba Venezuela!

Unidos por Venezuela

Sin título“Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano”. Quise comenzar mi reflexión de hoy con estas palabras de Martin Luther King, como un reconocimiento a cada uno de nuestros hombres y mujeres que están convencidos de que Venezuela merece un cambio de rumbo, que saben que este es posible y trabajan día a día  para lograrlo.

El Gobierno Nacional busca por todos los medios dividir y quitarle al venezolano la esperanza de que sí es posible el cambio. Pero nuestro pueblo está abriendo los ojos. Cada día son más quienes se están sumando al proyecto de cambio y que además, con su mensaje, pero sobre todo, con sus acciones, están ayudando a otros a abrir los ojos. Se dice que una acción vale más que mil palabras y eso es válido desde todo punto de vista. Quienes abrazan el cambio lo hacen cansados de un discurso vacío, de años de promesas incumplidas. Lo hacen además porque han visto cómo en Miranda si hay una gestión que trabaja junto al pueblo y que, a pesar de los obstáculos, tiene resultados que mostrar.

El gobierno insiste en tapar el sol con un dedo. Buscan desviar la atención con guerras inventadas, repartiendo culpas de problemas que son responsabilidad exclusiva de su incapacidad, de su compromiso con un proyecto partidista y no con un pueblo, que es a quien se deben.

En estos días veíamos, nada más y nada menos, al responsable de la seguridad de los venezolanos, jurando que la inseguridad ha disminuido. Son capaces de mentir hasta cuando se trata de la vida de nuestro pueblo. Hacen lo imposible por ocultar las cifras, pero no hay propaganda que pueda contra el dolor de familias enteras, que viven la pérdida de un ser querido. Podrán censurar los medios, pero no tienen cómo censurar el dolor y el miedo que se vive en nuestra Venezuela.

¿Cuántos venezolanos tienen que morir, víctimas de la violencia, para que se tome en serio, de una vez por todas, el tema de la inseguridad? La tasa de homicidios de  nuestro país en 2014 fue de 82 por cada 100.000 habitantes. Esta cifra, que es impresionante por sí sola, se torna aún más grave considerando que, según la Organización Mundial de la Salud, más de 10 homicidios por cada 100.000 habitantes es una epidemia. Estamos hablando de que la criminalidad en nuestro país es un problema de salud pública, donde un venezolano es asesinado cada 20 minutos.

Esta misma semana uno de nuestros funcionarios de la Policía de Miranda, el Supervisor César Vivas, fue asesinado. Ya son 55 los funcionarios asesinados en la Gran Caracas en lo que va de año. A este gobierno no le duele la vida de los venezolanos. Gastan millones en armamento militar y en propaganda, para hablar de una obra de gobierno que no existe y tratar de ocultar la verdad, en lugar de invertir en educación, en salud y en la lucha contra la delincuencia.

¿Qué hace el gobierno frente a esta situación? Se tapan los oídos y los ojos y sólo abren la boca para endilgar a otros la responsabilidad de un problema que se les ha salido de las manos. Controlan los Tribunales, la Fiscalía, la Contraloría, la Guardia Nacional, el Cicpc, la Policía Nacional, el Sebin. Han  presentado 22 planes de seguridad fallidos y, en lugar de asumir su responsabilidad, buscan culpables y sólo hablan de la inseguridad en Miranda, donde por cierto, el gobierno además controla 15 policías municipales. Quién es responsable sino el Gobierno Nacional del auge de hechos delictivos que se ha observado en las llamadas “zonas de paz”, creadas supuestamente para el desarme y que se han convertido en zonas de impunidad.

Resolver la situación de inseguridad pasa porque el Gobierno entienda que este no es solo un tema de policía; con una impunidad de 90% no hay policía que resuelva el problema. Se requiere un abordaje integral, que incluya el sistema de justicia y el sistema penitenciario. Se requiere que nuestro pueblo tenga acceso a una educación de calidad y a oportunidades para progresar.

Cada mirandino, cada venezolano, todos sin excepción, merecen un país en el que puedan vivir tranquilos. La esperanza de cada uno de nosotros sumada tiene una fuerza capaz de superar toda la publicidad, la censura y la mentira, de quienes pretenden a toda costa mantenerse en el poder.

La elección de una Asamblea Nacional conformada en su mayoría por diputados comprometidos con el pueblo y no con los intereses de un partido político y de un gobierno que lo busca es perpetuarse en el poder, es un paso fundamental para la construcción de esa Venezuela de progreso donde se respete la vida, donde la prioridad sea la seguridad, la educación, que nuestro pueblo tenga a su alcance las oportunidades para salir adelante sin depender del gobierno de turno.

Ante la grave crisis que vivimos los venezolanos tenemos que unirnos para exigir respuestas y ser protagonistas del cambio. Casa por casa, en cada rincón de nuestra Miranda y de nuestra Venezuela, seguimos trabajando junto a nuestro pueblo, llevando un mensaje de esperanza y estimulándolo a no abandonar sus sueños  #UniónYCambio

Sobran razones para unirnos y el agua es una de ellas

Manuel vive en La Dolorita, y hacen falta los dedos de las manos de los cuatro miembros de su familiasin agua, para contar los días que tiene sin recibir agua. La última vez que vieron el preciado líquido pagaron más de 1.000 veces su valor, porque en lugar de llegarle por la tubería tuvo que pagarle a un camión cisterna para llenar unos tobos que escasamente le permiten cubrir sus necesidades y las de su familia.

Estamos entre los primeros países del continente en reservas acuíferas, el problema no es por falta de recursos sino por mal manejo de los mismos. En un país como Venezuela no debería haber una sola familia sin agua pero, relatos como el de Manuel se repiten en todos los rincones de nuestra Miranda y de nuestra Venezuela.

El acceso al agua potable es un derecho humano fundamental decretado por la ONU, derecho que muchos venezolanos no tienen cubierto, fundamentalmente por la falta de políticas públicas orientadas a garantizar el abastecimiento.

Este gobierno, en lugar de buscar soluciones, sigue diciendo que el colapso del servicio es culpa de la sequía, cuando lo que falta es una gestión eficiente que invierta en infraestructura, mantenimiento, tecnología, capacitación y concientización necesarios para garantizar que todos, absolutamente todos, los venezolanos tengamos acceso al agua.

Claro, qué se puede esperar de un gobierno que en el Plan de La Patria se planteó preservar la vida en el planeta y salvar la especie humana y, paradójicamente, elimina el ministerio de ambiente. Hay venezolanos que hoy todavía no reciben agua por tuberías y hay sectores que, aunque tienen sistema de tuberías, pueden estar hasta 45 días sin agua. ¡Vaya manera de salvar la especie humana!

El gobierno central se llenó la boca y aseguró haber alcanzado las Metas del Milenio en materia de agua potable. Nada más alejado de la realidad. Que le pregunten a nuestro pueblo de las zonas más necesitadas y más altas cómo sufren para conseguir agua y la magia que hacen para rendirla cuando les llega. Carmen nos contó que lava varias tandas de ropa con una misma agua de jabón para luego enjuagarla.

De acuerdo con la Encuesta sobre Condiciones de Vida Venezuela 2014, de las universidades Central de Venezuela, Católica Andrés Bello y Simón Bolívar, 39,2% de los habitantes del país no recibe agua todos los días. Y es que a medida que la población crece deben aumentar los servicios, pero hace al menos 18 años que en el país no se construye un embalse, cuando la meta es que se construyan dos embalses por año.

Hay zonas a las que el agua llega por bombeo pero como las tuberías son antiguas, aumentar la presión puede ocasionar su ruptura y el remedio podría terminar siendo peor que la enfermedad. Esto habla del retraso que existe en el mantenimiento y actualización de los sistemas asociados al agua.

Garantizar el abastecimiento de agua requiere voluntad y que las comunidades se organicen. Estamos hablando de años de abandono del sistema, pero no necesariamente se requieren años para comenzar a ver un cambio. Si bien los grandes proyectos son necesarios, hay algunas medidas que se pueden tomar y que comenzarían a hacer la diferencia en cuestión de meses.

Por ejemplo hay que poner a funcionar al 100% las plantas existentes. Es fundamental evitar que se siga botando el agua, tanto en el sistema, como del medidor hacia adentro, lo que requiere además la instalación de medidores y macromedidores, pues es muy difícil gerenciar lo que no se mide. Hay que destinar los recursos a lo prioritario. Por ejemplo, las cisternas no son la solución, son solo una medida efectista con la que le quieren hacer creer a la gente que la están atendiendo.

Siempre lo hemos dicho, las soluciones tienen que estar cerca del pueblo y el caso del agua no es la excepción. Las hidrológicas deben ser gerenciadas por los municipios, pero este gobierno ni lava ni presta la batea.

Con una nueva Asamblea Nacional comprometida con el pueblo y que le dé prioridad a la solución de sus problemas, se podrán destinar recursos al tema del agua y se podrá hacer contraloría para garantizar la buena utilización de los mismos.

A los venezolanos nos unen los problemas. La necesidad de agua potable es una razón más para unirnos. Es importante que las comunidades se unan y se organicen para exigir la solución, para crear conciencia y plantear alternativas a las autoridades. Hoy más que nunca los llamo a luchar unidos por sus derechos. Tenemos una oportunidad a la vuelta de la esquina con la elección de la Asamblea Nacional #UniónYCambio

El cambio es indetenible

20150507COLUMNAEn cada uno de nuestros recorridos casa por casa y gabinetes parroquiales que realizamos diariamente en nuestras comunidades, nuestro pueblo comparte las dificultades que viven producto de un Gobierno nacional que sólo piensa en fortalecer un proyecto político fracasado, en lugar de ocuparse de ofrecer soluciones a los venezolanos.

Cada día son más los venezolanos que se han dado cuenta de que este es el peor gobierno de la historia de Venezuela, y que están trabajando desde sus comunidades para lograr el cambio que tanto necesitamos.

Los grandes cambios comienzan con pequeñas acciones y en nuestro país es importante que los cambios vayan de abajo hacia arriba. Por eso es tan importante el trabajo que cada venezolano hace en su barrio, en su caserío, en su urbanización. Para que el país salga adelante debemos hacer que nuestras comunidades progresen. Ese es nuestro enfoque en Miranda. Sólo en 2104 hemos realizado más de 200 Gabinetes Parroquiales en nuestras comunidades más necesitadas.

Ese es el verdadero gobierno de calle. Cada día estamos en un sector distinto entregando obras comunitarias. A veces son obras pequeñas, pero incluso la más pequeña de las obras puede tener una enorme trascendencia. Una acera que permite que los niños vayan a la escuela sin tener que meter sus zapatos en una bolsa de plástico para que no se le ensucien, es un gran cambio.

En Miranda trabajamos para todos, sin distinción de ningún tipo y ese es otro gran cambio que impulsamos cuando llegamos a Miranda y que debe extenderse a todos los rincones del país. Por eso nunca verán un funcionario de algunas de nuestras instituciones vestir la franela de un partido político.

A los venezolanos nos unen los problemas y por eso tenemos que luchar juntos para lograr las soluciones y para alcanzar ese país de progreso que tanto nos merecemos.

En esa dirección apuntan los Comandos de Unión y Cambio, que se han ido conformando en nuestras comunidades y que ya llegan a mil. Quienes se han unido a los comandos, lo han hecho para salir adelante y trabajar por su comunidad. Es por eso que incluso personas que apoyaban y que todavía apoyan al gobierno se han ido sumando a esta iniciativa, porque han abierto los ojos y se han dado cuenta que si las comunidades no se unen para solucionar sus problemas no vamos a salir adelante.

Soy entusiasta sobre lo que podemos lograr los venezolanos. En las comunidades cada día encontramos más gente que sabe que con este gobierno no van a salir adelante. Hace unos días en una reunión con líderes que eran oficialistas y ahora están con el cambio me decían: “Hermana ahora yo sí estoy con la comunidad”. Y es que la división ideológica no tiene sentido en un país donde no hay alimentos, donde la inflación se come el salario, donde los niños pasan horas caminando para poder llegar a sus escuelas, donde sigue habiendo casas de barro, de latón, donde tenemos más de 90% de impunidad. Un país donde el gobierno nacional decide en función de intereses partidistas y no de las necesidades del pueblo, que es a quien se debe.

La Asamblea Nacional necesita diputados que se ocupen de los problemas de nuestro pueblo. Estoy segura que con estas elecciones se abre una ventana para impulsar los cambios que Venezuela necesita. El cambio no lo puede detener nadie y tenemos una gran oportunidad en las próximas elecciones parlamentarias. Los que creemos en la democracia vamos a cambiar este país con una avalancha de votos.

Este próximo domingo se celebra el Día de las Madres. Como madre puedo afirmar que lo que queremos es que nuestros hijos salgan adelante y progresen y estoy convencida de que unidas, vamos a sacar este país adelante. Invito a los venezolanos y especialmente a las madres, a que no abandonemos nunca la lucha. Nuestros hijos, nuestra familia, nuestra Venezuela bien valen la pena.

Cansados de promesas incumplidas

metroAño tras año y excusa tras excusa, el gobierno se burla de nuestro pueblo con promesas que recicla y posterga. Un ejemplo de ello es la construcción del Metro Caracas-Guarenas-Guatire, cuyas obras comenzaron en 2007, con la promesa de que estaría inaugurado en 2012 y que, hoy 3 años después de lo prometido, no muestra avances significativos.

La obra, que se ofreció como la solución para quienes tienen que trasladarse a diario entre Caracas, Guarenas y Guatire, comenzó en marzo de 2007 y hasta la colocación de la primera piedra se retrasó. Desde el inicio de la obra ya se ha postergado 5 veces la fecha de culminación: 2012, 2014, 2015, 2016 y, finalmente, 2019. De cumplirse este último compromiso, el proyecto sería culminado 7 años después de lo ofrecido. Hasta entonces, quienes deben realizar a diario el recorrido entre Caracas y Guarenas o Guatire, seguirán padeciendo las interminables colas.

Según el anuncio oficial, el costo de la obra sería de 2 mil millones de dólares, e incluso alcanzaría para la adquisición de los trenes, pero ese monto ya fue ajustado y, por lo menos, dobla el presupuesto inicial. El Metro de Guarenas es una muestra más de la ineficiencia del gobierno. Es otra obra de la que se acuerdan solo en campaña electoral y a la que inyectan recursos sin que se vean resultados.

Los servidores públicos estamos al servicio del pueblo, pero quienes gobiernan nuestra Venezuela parecen haberlo olvidado. Incumplen sus compromisos, en áreas tan importantes como salud, educación, vialidad, transporte, alimentación, seguridad. Anuncian con bombos y platillos inversiones mil millonarias en proyectos que, al no concretarse a tiempo y postergarse indefinidamente, requieren inversiones adicionales. Lo peor es que tampoco le rinden cuenta a los dueños de esos recursos, que son los venezolanos, y la falta de independencia de los poderes, hace que no haya instituciones capaces de asumir un rol contralor.

Son situaciones como esta, que se repiten a diario, a todo lo largo y ancho del país, las que hacen que cobren tanta importancia,  las elecciones parlamentarias. La elección de los poderes públicos pasa por la Asamblea Nacional, pero además con una mayoría de parlamentarios comprometidos con el pueblo, se garantizaría el ejercicio de la función de control que le corresponde.

Los venezolanos tenemos a la vuelta de la esquina la oportunidad de abrir las puertas al cambio que tanto necesitamos para salir de esta crisis, que cada día afecta más la calidad de vida de nuestro pueblo. Para lograrlo debemos continuar trabajando unidos pues los problemas nos afectan a todos y juntos podemos superarlos #UniónYcambio

Unión y Cambio es lo que se impone

unionycambioLe propongo el ejercicio de sumar el tiempo que usted y su familia pasan metidos en las colas para comprar alimentos y otros productos básicos para su hogar, y que además lleve la cuenta de la cantidad de establecimientos que debe visitar en un día y qué decir en una semana, para surtirse de algunos de los productos que su familia necesita. Seguro coincide conmigo en que el resultado es alarmante pero no podemos quedarnos en el asombro y mucho menos resignarnos. Unión y Cambio es lo que se impone.
El venezolano está sumergido en un mar de dificultades, inseguridad, desempleo, escasez, inflación, problemas con los servicios públicos, y hasta la reaparición de enfermedades que habían sido erradicadas. ¿Y qué hace el gobierno? En lugar de realizar un autoexamen y corregir, busca excusas y las únicas medidas que toma lo que hacen es empeorar la situación o van dirigidas a impedir que el pueblo se exprese. En su búsqueda de culpables continúan las amenazas y acciones contra el sector privado, como lo hicieron este fin de semana con Farmatodo. El gobierno está para servir al pueblo y no al revés, y debe escuchar la voz de los venezolanos, que desde todos los rincones del país están exigiendo un cambio.
¿Acaso contener la lucha por aquello que es un derecho constitucional, el derecho la salud, a la vida, a la educación, a un empleo, a una vivienda, resolverá esta crisis, que es la peor de nuestra historia? En Venezuela el año pasado murieron 25 mil venezolanos víctimas de la violencia, están muriendo venezolanos por falta de insumos en clínicas y hospitales, mueren venezolanos por enfermedades que se habían superado y todo parece indicar que al gobierno no le importa que se pierdan más vidas, y hasta autoriza el uso de armas de fuego contra manifestaciones. Manifestaciones que en el momento actual están más que justificadas. Con medidas que buscan criminalizar la protesta quieren convertir a las víctimas en victimarios.
No tengo duda. Lo que está ocurriendo bien podría alimentar novelas completas de realismo mágico. Lo triste es que esta realidad venezolana nada tiene de mágica. Tampoco será mágica la solución, requiere unión, esfuerzo, organización desde las comunidades. Requiere que no perdamos la esperanza y la convicción en el poder de un pueblo que quiere, pero sobre todo necesita de hombres y mujeres honestos, responsables y capaces de enrumbar a Venezuela por el camino del progreso, conformando un gobierno eficaz que no despilfarre los recursos que son de todos los venezolanos.
Los venezolanos tenemos en nuestras manos la posibilidad de escribir, en colectivo, los próximos capítulos de esta historia y de darle un giro, basándonos en las líneas que nos muestra nuestra Constitución. Estoy convencida de que unidos sí podemos lograr el desenlace que sueña más del 80% de los venezolanos, uno donde democrática, pacífica, constitucional y electoralmente, logremos una Venezuela de justicia, equidad y progreso, esa que nuestro noble pueblo merece.

¡Basta de burlas!

20141111_VPEs inaceptable que a estas alturas del año, más de 35 mil trabajadores de Miranda y sus familias estén en ascuas porque el gobierno central no transfiere los más de 3 mil 354 millones de bolívares, que adeuda para la cancelación de la homologación, los aguinaldos y otros pasivos que son un derecho constitucional de nuestros trabajadores.

La actuación del gobierno central es una clara demostración de su irrespeto hacia nuestro pueblo. El propio Nicolás Maduro se comprometió en cadena nacional a transferir los recursos de los trabajadores de las gobernaciones, pero nuestros trabajadores todavía están esperando que cumpla con su palabra, a pesar de que hemos enviado un sinfín de correspondencias a las dependencias del gobierno.

Nuestros servidores públicos están siendo discriminados, una vez más, por el gobierno central. Por eso hoy acompañamos a los representantes sindicales a la Vicepresidencia de la República a exigir que cumplan con sus compromisos, pero el gobierno desaprovecha la oportunidad de actuar apegado a la Constitución y en lugar de dar una respuesta seria plantean unas mesas de trabajo, cuando las cuentas están claras. Estos recursos son de nuestros trabajadores y la única acción aceptable es que dejen de jugar con sus necesidades y cancelen la deuda.

Esta reunión, a la que asistieron los representantes de nuestros trabajadores, fue un mareo. Allí nos informaron que picarían en partes los mil 632 millones de bolívares que Nicolás Maduro anunció transferirían a Miranda en la sesión del 22 de octubre del Consejo Federal de Gobierno, y de la que ya el Clebm está pidiendo cuentas. Hoy nos dijeron que de esos mil 632 millones, por ahora sólo transferirían 618 millones, los cuales no alcanzan ni siquiera para la primera parte de los aguinaldos, mientras que transferirían 51 millones para el salario mínimo. En cuanto al monto restante no saben cuándo lo entregarían. Lo cierto es que, a la fecha, no se ha recibido ni un solo bolívar de esos mil 632 millones tan cacareados.

Los más de 35 mil trabajadores de Miranda merecen respeto, el mismo que el resto de los trabajadores de todo el país. ¿Por qué otros estados, que tienen una participación menor del Situado Constitucional, reciben más recursos que Miranda? ¿Es que los trabajadores de Miranda son menos que los trabajadores del resto del país?

En el caso de los docentes, el año pasado Nicolás Maduro anunció en cadena nacional que le enviaría a las Gobernaciones los recursos para su homologación, pero a Miranda solo envía una mínima parte, dejando por fuera compromisos que él mismo asumió con docentes activos y jubilados. Lo mismo ocurre con la homologación de nuestra Policía de Miranda y de nuestros Bomberos, e incluso con el aumento del salario mínimo. Acaban de anunciar un nuevo incremento, cuando todavía no han transferido los recursos para pagar el aumento anterior.

El trato que el gobierno central está dando a nuestros trabajadores mirandinos es discriminatorio. Nuestros trabajadores están cansados y seguirán luchando para hacer valer sus derechos. Nosotros, como siempre, los seguiremos apoyando en su lucha. ¡Miranda se respeta!

Basta de politizar con los derechos de los mirandinos

El gobierno central sigue politizando y haciendo un manejo discrecional de los recursos de los mirandinos, con lo que castiga a nuestro pueblo.

En Miranda, durante este año, hemos recibido 928.782.643,39 por créditos adicionales, de los cuales Bs. 729.078.523 pertenecen a los excedentes petroleros del Ejercicio Fiscal 2013. Llama la atención, que durante el mismo período y por el mismo concepto, el Distrito Capital ha percibido Bs. 3.275.206.957,70.

Por concepto de Situado Constitucional a Miranda le correspondería el 8,49% y a Distrito Capital 6,07%, pero Miranda solo ha recibido el 4,98% en ese renglón y el Distrito Capital 17,57%, lo que hace evidente el manejo discrecional de los recursos. Si además sumamos los 1.885.117.132,22 recibidos en lo que va de año por Aragua, por concepto de créditos adicionales, que equivalen a un 10,11%, tenemos un 27,68%, con lo que el 72,32% restante se distribuyó entre las otras 22 entidades del país.

Es así como Estados como Amazonas, por ejemplo, solo han percibido el 1,10% de lo que corresponde por excedentes de los precios del petróleo  ¿No es discrecional esta distribución de recursos? ¿Qué explicaciones nos pueden dar los representantes del gobierno central ante esta realidad?

A juzgar por estas cifras, parece que el gobierno solo está consciente de la inflación que se vive en el Distrito Capital, pero no en el resto del país. Hay una sola inflación que nos afecta a todos y que, acumulada desde 2008 hasta el presente, supera el 226%.

Nuestro pueblo mirandino, merece una explicación de por qué siempre estamos en el sótano de esas distribuciones de recursos extraordinarios ¿Será que para el gobierno central las necesidades del pueblo de Miranda no son prioritarias?

Otro ejemplo de la distribución discrecional y politizada de los recursos es lo asignado a Corpomiranda, una gobernación paralela que montaron en un acto que consideramos inconstitucional, luego que el pueblo de Miranda no los favoreció con los votos. A Corpomiranda, al inicio de este año, se le asignaron más de 2.364 millones de bolívares para funcionamiento, es decir, el 40% de lo que se entregó a la entidad por Situado Constitucional. Al 15 de octubre, Corpomiranda ha recibido más de 1.366 millones de bolívares en créditos adicionales, mientras el legítimo Gobierno electo por voluntad del pueblo cerca de 928 millones de bolívares. ¿Cómo se puede llamar esto sino distribución discrecional y politizada de los recursos?

Los mirandinos y los venezolanos, merecemos que se respete la voluntad del pueblo y que dejen de pasar por encima de la Constitución y las leyes perjudicando a nuestro pueblo, en favor de objetivos político partidistas.

Impulsemos el Hecho en Miranda y el Hecho en Venezuela

FERIA PLAZA LOS TEQUES LM (3)La semana pasada, nuestro Mercado Plaza Los Teques cumplió un año y la ocasión es oportuna para referirnos a la Miranda Productiva que impulsamos desde que asumimos la gobernación. En Miranda creemos en el emprendimiento y en nuestra gente, por eso apoyamos a todo aquel que tenga un proyecto productivo, para que lo desarrolle de manera formal, pues sólo así su idea es capaz de convertirse en multiplicadora de progreso.

En nuestra Venezuela, en los últimos años, ha caído la productividad, han ido cerrando empresas, con la consecuente pérdida de empleos y el aumento de la pobreza. En los últimos 10 años han desaparecido 200 mil empleadores. Esto ha llevado a muchos hombres y mujeres a ingresar en la economía informal, para buscar el sustento. Pero la economía informal, que puede parecer la solución para muchos, no ofrece estabilidad. Quien vende productos en la calle no tiene acceso a los beneficios establecidos en la ley del trabajo o a la seguridad social. Tampoco genera nuevos empleos y no se convierte en factor de crecimiento sostenido sí mismo, para su familia, para su comunidad y en definitiva para el país.

El gobierno central pone cada día más trabas a los empresarios, sin importar su tamaño. Grandes, medianas y pequeñas empresas nacionales reducen su tamaño y cierran sus puertas, grandes transnacionales con años de trayectoria en el país deciden irse de Venezuela y cada vez son menos las plazas de trabajo.

El desempleo y un salario mínimo con el que cada vez se compra menos, lleva a muchos a trabajar por cuenta propia, pero mientras en todo el mundo, los países le están apostando al emprendimiento, en Venezuela, lamentablemente, quienes se independizan, se mantienen en la informalidad impulsados, en buena medida, por las trabas burocráticas que existen para conformar un negocio. Y es que los trámites pueden demorar más de 140 días. Lo alarmante es que el sector informal representa el 65%, mientras el formal 35%.

Nosotros estamos convencidos de que lo que Venezuela necesita es la generación de nuevas empresas, crear nuevos empleos, estimular una economía basada en la producción nacional, en lo hecho en Venezuela. Siempre hemos planteado que al venezolano hay que darle oportunidades para el progreso. Eso es lo que hemos impulsado en Miranda, como gobierno regional.

Para el desarrollo de la actividad productiva, a nuestros emprendedores mirandinos les ofrecemos apoyo directo, a través de la entrega de créditos y microcréditos, la capacitación para el desarrollo de sus potencialidades, el apoyo técnico y la promoción de lo Hecho en Miranda.

Ciertamente, la generación de empleo desde el gobierno regional depende del contexto país, del respeto a las leyes, de la generación de confianza, pero no porque las condiciones no sean las adecuadas vamos a quedarnos de brazos cruzados. Por el contrario, pensamos que toda iniciativa por pequeña que sea, contribuye a crear una cultura orientada a la productividad y agrega valor a nuestras comunidades, a nuestro estado y también al país.

Con nuestros programas hemos entregado desde que iniciamos nuestra gestión más de 72 millones de bolívares a más de 25 mil emprendedores, a través de créditos productivos para impulsar la creación de pequeños negocios, lo que demuestra que incluso a pesar de las limitaciones presupuestarias, cuando se tiene la voluntad, sí es posible crear oportunidades. Creemos en el talento de los mirandinos y de los venezolanos y sabemos que impulsando en toda Venezuela iniciativas como las que desarrollamos en Miranda, podremos lograr el cambio y progreso al que aspiramos los venezolanos.

No hay lucha más necesaria que la lucha por la salud

IMG_0675¿Quién en Venezuela no ha sufrido en carne propia la crisis que vive la salud en nuestro país? ¿Quién no ha pasado la angustia de esperar horas, y hasta días, para recibir atención médica para sí mismo o algún ser querido?, ¿Quién no ha tenido que recurrir al boca en boca y a las redes sociales buscando alguna medicina, desde las más comunes para atacar un dolor de cabeza, hasta las más especializadas, indicadas para pacientes con enfermedades graves? ¿Quién no ha tenido que buscar medicinas u otros insumos médicos, para un familiar hospitalizado, porque en la clínica o en el hospital no lo tienen?

Todos hemos sentido impotencia y frustración cuando nos ha tocado ser protagonistas o testigos del gran deterioro del sistema de salud pública nacional, y lo que no podemos permitirnos como ciudadanos, es limitarnos a observar y quedarnos en el lamento. Tenemos que pasar del malestar y la queja a la organización, la denuncia y la acción. Porque una denuncia aislada nunca tendrá el poder que alcanza el pueblo organizado luchando por sus derechos.

El estado venezolano está en la obligación de garantizar el acceso a la salud, como lo consagra la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en el artículo 83: “La salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida. El Estado promoverá y desarrollará políticas orientadas a elevar la calidad de vida, el bienestar colectivo y el acceso a los servicios. Todas las personas tienen derecho a la protección de la salud, así como el deber de participar activamente en su promoción y defensa, y el de cumplir con las medidas sanitarias y de saneamiento que establezca la ley, de conformidad con los tratados y convenios internacionales suscritos y ratificados por la República”.

Lamentablemente los anuncios de millonarios desembolsos por parte del gobierno central para los hospitales no se ejecutan o se desvían en el camino, a juzgar por la crisis sostenida y cada vez más grave del sector. Los venezolanos hemos perdido la cuenta de los acuerdos firmados con otros países para adquisición y mantenimiento de equipos, pero las clínicas privadas colapsan porque en los hospitales los equipos no funcionan y los pacientes deben acudir al sistema privado para realizarse exámenes y buscar atención.

Debemos impedir que los venezolanos se vean abandonados a merced de una condición o enfermedad, debemos convertirnos en protagonistas de un cambio que haga suya la consigna “salud para todos”. Para ello tenemos que lograr, además, que nuestro pueblo conozca lo que se puede hacer en salud, aunque escaseen los recursos y sobren los obstáculos. Nuestra Red de Salud Francisco de Miranda es un ejemplo que conoce nuestro pueblo mirandino y que es posible gracias a la voluntad y la eficiencia en el manejo de recursos.

Lo que hemos logrado en Miranda en materia de salud demuestra que sí es posible generar y dispensar servicios de atención médica con y para el pueblo, sin que se tenga que invertir el patrimonio familiar. Creemos que los venezolanos tienen derecho a recibir atención médica oportuna, sin discriminaciones, gratuita, donde el centro sea el ciudadano.

La Red de Salud Francisco de Miranda es un sistema novedoso, creado para proveer a los mirandinos de atención médica oportuna y de calidad. Surgió como una alternativa a los modelos de salud pública existentes, y como manera de garantizar atención a los mirandinos, cuando el gobierno central transfirió al Ministerio de Salud todo el sistema formal de hospitales y ambulatorios ubicados en Miranda. Hasta ahora, desde su creación, hemos atendido más de 7 millones de pacientes en nuestros 72 centros de salud, que incluyen 59 Casas Amigas de la Salud, 6 Puestos de Pronto Socorro, con atención de emergencia las 24 horas, 3 Puestos de Pronto Socorro Móvil y 4 Centros de Especialidades Médico Odontológica. Además, aunque no escapamos de la escasez de medicamentos e insumos, hacemos importantes esfuerzos para facilitar los tratamientos a nuestros pacientes y continuar garantizando intervenciones y estudios especiales a nuestro pueblo más necesitado a través del Fondo Quirúrgico Mirandino, gracias a un esfuerzo conjunto con clínicas privadas.

No nos cansamos de decirlo: los obstáculos lejos de amilanarnos nos motivan y en el caso de la salud nos llevaron a crear la mejor red de salud pública que hay en el país. Esa es la reflexión que siempre llevamos a nuestras comunidades. Y qué mejor lucha pueden asumir nuestras organizaciones familiares y comunitarias, que la defensa del derecho a la salud.