Esta semana, las Mujeres por el Progreso, tuvimos un acto donde nos reunimos con el Gobernador Henrique Capriles y sentí, una vez más, que el compromiso de las mujeres es siempre con la acción de cambio por quienes más lo necesitan. Que tenemos una red de líderes sociales en todas las comunidades de Miranda y el país, dispuestas a comprometerse con el proyecto de Progreso, no con un líder mesiánico que promete, sino en un camino en el que todos sumamos.
Me encontré con muchas compañeras y amigas de todos estos años que hemos recorrido, todas ejemplo de compromiso y lucha.
Lo que siempre he observado es que las mujeres, en su mayoría, están al frente de las luchas por sus comunidades, sus familias y sus hijos. Con esa energía de hoy, no me cabe la menor duda de que, con Henrique Capriles y todas nuestras líderes sociales y comunitarias, tenemos un futuro de Progreso en nuestro país.
Estoy convencida de que #hayuncamino y ya estamos transitándolo. Vamos hacia la Venezuela que nos merecemos, una Venezuela de progreso, donde todos contamos y las mujeres somos punta de lanza en su construcción.
Reconstruir la institucionalidad perdida y abrir las puertas hacia el futuro pasa por el rescate de los edificios públicos destruidos. Henrique Capriles acaba de devolverle a Los Teques, nuestra capital el edificio de Gobierno del Estado Bolivariano de Miranda y que ya en la calle la gente le llama «Casa de Gobierno».
El edificio de imagen neoclásica definido por dos cuerpos alargados conforma la Plaza Bolívar en sus bordes Oeste y Sur. Fue construido en 1928 durante la administración de José R. Luque para alojar la recién creada Gobernación del estado Miranda en Los Teques como su nueva capital.
Cuando se inicia la actual gestión de gobierno en Miranda encontramos que el edificio, había sido abandonado y estaba en estado de ruina. Además de los cambios e intervenciones que sufrió a lo largo de su vida útil, había sufrido una fuerte explosión en 2007 que había destruido el 30 por ciento del cuerpo oeste de la edificación y había dañado severamente otras partes del conjunto.
Así que enMiranda no solo encontramos un gobierno desmantelado en su institucionalidad, con archivos desaparecidos, bienes incompletos, sino también físicamente en ruinas.
Es difícil de creer, parece de otro país o una historia de ciencia-ficción, pero aunque ustedes no lo crean, «alguien» colocó unos explosivos y en consecuencia todo se hallaba en ruinas.
Decimos que «alguien» porque nunca se supo quién lo hizo. La «investigación» no arrojó resultados; los culpables no fueron castigados.
La conclusión es muy sencilla. Un edificio catalogado como patrimonio cultural de nuestra nación había sido destruido y abandonado en el gobierno del hoy diputado Diosdado Cabello, quien ignoró además las recomendaciones que en su momento realizara el Instituto de Patrimonio Cultural para que las ruinas del edificio no continuaran su deterioro.
Y solo para hacer más increíble la historia, miembros del anterior gobierno, que hoy son autoridad en la ciudad, formaron parte de una coalición de fuerzas, afortunadamente vencidas que trataron de impedir su recuperación.
En resumen, no solo no hicieron lo que era su obligación como gobernantes, mirandinos, ciudadanos, tequeños, sino que además trataron de impedir por todos los medios, judiciales, administrativos, comunicacionales, legislativos y policiales la ejecución de las obras de restauración. Hasta un camión de concreto fue una vez secuestrado en el nombre de la «ley».
Una síntesis de la gestión del cambio: lo mejor de la tradición de Miranda y el progreso.
Afortunadamente de nuevo, el bien triunfa sobre el mal y a partir de ahora, el edificio sede del Gobierno Bolivariano de Miranda en nuestra capital luce un renovado aspecto, tras haber sido restaurado y recuperado por nuestro gobernador Henrique Capriles Radonski, quien siguiendo el proyecto del arquitecto Edwing Otero y un conjunto de profesionales de otras disciplinas como la historia, la arqueología, la patología de edificaciones, la ingeniería y el arte, entregaron de nuevo a Los Teques, su Casa de Gobierno. Rescatando no solo la edificación, sino la dignidad de la capital de nuestro estado. Estamos de nuevo en la Plaza Bolívar. Estamos de nuevo muy cerca de nuestro pueblo, cerca de la gente que más lo necesita y con la presencia de permanente de autoridades y funcionarios de gobierno que promoverán un círculo virtuoso de revalorización y revitalización de nuestro centro histórico.
Con nuestro Gobernador, abriendo devolviéndole la dignidad cultural y administrativa a Miranda. De vuelta en la Casa de Gobierno.
No puedo ocultar la inmensa alegría que siento al decir que formo parte de un equipo que le devuelve a Los Teques su edificio de Gobierno y que es un honor como mirandina ser secretaria de gobierno de mi Estado despachando desde la mismísima Plaza Bolívar de Los Teques.
No pudieron y más nunca podrán impedir que Miranda progrese, que nuestro pueblo se siga uniendo y en paz siga avanzando hacia un futuro de progreso. ¡Arriba Los Teques! ¡Arriba Miranda! ¡Arriba Venezuela!
PD: Artículo publicado en El Universal el 23 de octubre de 2011
En el momento en que llegamos a instalarnos en la gestión gubernamental, muchas de las competencias fueron transferidas, casi inmediatamente, al -y por el- Gobierno Nacional. Sin embargo, decidimos no desviarnos del objetivo de hacer de Miranda un mejor Estado. Un Estado que unido tiene vida.
Este domingo, fue entregado a los habitantes de Los Teques el cuarto puesto de salud Pronto Socorro de la entidad. Éstos, son unidades de atención médica pertenecientes a la Red de Salud Francisco de Miranda, donde son atendidos en grado primario los pacientes de nuestro Estado.
La idea de éstos es atender emergencias y casos menores, para luego remitirlos a un centro de salud cercano y especializado, de ser necesario. ¡Qué orgullo decir que la mayoría de los casos logran solucionarse directamente en nuestros Pronto Socorro! El trabajo se hace y se hace como se debe, con profesionalismo, dedicación y corazón.
Gobernador Capriles y equipo de Miranda en la inauguración del puesto de Pronto Socorro en Los Teques, el cual atenderá a más 4 mil 500 mirandinos
La situación hospitalaria en el Estado está muy lejos de ser óptima y la gran pregunta es ¿por qué la centralización insiste en no delegar el asunto hospitalario en las manos de quienes demuestran que sí pueden hacer un buen trabajo? ¿Cómo y por qué es que un Gobierno de Estado no tiene la competencia de atender los hospitales, dejando los centros de atención primaria en manos de los municipios? Las escalas de responsabilidades y prioridades parecen no estar en orden.
Para vivir, reír, caminar, correr, estudiar y hasta enfermar y sanar en un Miranda que cambiamos para mejor a diario, hay que dejar a un lado los personalismos y los egos voladores; hay que trabajar por los verdaderos protagonistas de la historia construida día a día: los ciudadanos, la gente, el mirandino.
Estas sonrisas y estos orgullos, de estar en un equipo de trabajo que lleva el cambio a cada rincón del estado, es lo que todos los días hace que me levante con un motor de vida gigante, el cambio de mi país, porque sí podemos lograrlo.
En nuestro querido Barlovento, haciendo entrega a Ángela del Carmen Gómez Palacios del certificado número 100.000 como beneficiara del plan "Certificado Mirandino de Construcción Sin Deuda". Vivienda digna, el cambio sí llega.
De mi trabajo la satisfacción de ver miradas de logro y sonrisas de futuro. Un momento apasionante que llevaré siempre conmigo, en la entrega del beneficiario de vivienda nº 100.000.
La autoconstrucción es una realidad. 70% de nuestro país se construye así. Por eso en Miranda brindamos soporte a nuestros habitantes, los certificados no sólo son una ayuda en donde supervisamos la compra de los materiales. Un gran equipo de profesionales en el área -arquitectos e ingenieros- apoyan y orientan a cada beneficiario en las mejoras de su vivienda.
El desarrollo no es improvisado, por eso en Miranda planificamos y ejecutamos el cambio.
La ciudad capital, Caracas, cumplió ayer 444 años. Hoy todos hablan de la necesidad de cambiarla, de sus estragos, de sus deficiencias, de su «caos». Pero ¿quién realmente re-piensa la ciudad? ¿quién realmente se ocupa por entender Caracas y sus cambios? ¿quién asume que para cambiar Caracas tiene que modificar su rutina, su vida? Todos quieren que cambie, pero nadie quiere cambiar, y al final ¿quiénes hacen la ciudad si no sus ciudadanos?
Para reformular Caracas debemos comenzar por repensar, no sólo a la ciudad, sino al orden urbanístico. Si aceptamos los cambios en todos los aspectos y dinámicas de la vida ¿por qué seguimos con el mismo pensamiento colectivo del ordenamiento «ideal» para la ciudad? La densidad poblacional no es más alta que la de muchas metrópolis del mundo, la desorganización es lo que marca la diferencia. Sí hay caminos, sí es posible tener la ciudad que todos claman, pero este trabajo no lo podemos hacer sin comprender -realmente- Caracas, sus dinámicas y, sobre todo, las tendencias que desde una novedosa visión urbanística pueden servirnos para conseguir lo que queremos.
Creer en que las grandes soluciones se consiguen entre varios, creer en las ideas y no en ideologías, son, afortunadamente, principios que comparto con todo mi equipo de trabajo. Hoy el Gobierno del Estado Bolivariano de Miranda está premiando las ideas hechas realidad, las soluciones que desde la arquitectura y el urbanismo hacen país, hacen ciudad.
Hoy premiamos en el marco de la semana aniversario de nuestra ciudad capital a los «Constructores de Ciudad«. A los que se han dedicado profundamente a repensar y construir #C4r4c4s. ¡Felicitaciones! y ¡Gracias! porque ustedes, Miranda y yo también decimos #CaracasTEQUIERO y en su cumpleaños le regalamos soluciones concretas.