El cambio se logra participando

1Estamos a 4 días para las elecciones,  unas elecciones históricas que marcan el inicio del cambio de nuestra Venezuela. Un cambio que ya se palpa en los deseos de cada uno de los mirandinos y los venezolanos con los que conversamos a diario en nuestras comunidades.

Este 6 de diciembre el cambio es irreversible. Lo sentimos allí, en cada comunidad, en cada casa. En cada rostro de nuestras mujeres, nuestros hombres y nuestros niños encontramos las razones para cambiar. En cada rostro vemos que las ganas de cambiar son cada vez más fuertes.

El clamor por el cambio está en las calles, en los carritos, en el Metro, en las colas de los mercados, en los encuentros familiares, en las oficinas. Incluso quienes antes apoyaban al gobierno hoy nos dicen que decidieron cambiar, porque esto no se aguanta más y el pueblo sabe que en sus manos está la fuerza para un futuro de progreso y paz.

Todos los venezolanos, sin excepción, la estamos pasando mal y es por eso que hoy estamos más claros que nunca de que Venezuela lo que necesita, es cambio, y que todos juntos podemos lograrlo.

En nuestras manos está la llave para ponerle un freno a esta crisis que nos agobia, la más grave de nuestra historia. En nuestras manos está la llave para darle un parao al dúo Nicolás-Cabello, que ha hecho y deshecho a su antojo durante años. Ellos son los culpables de que tú no consigas productos en el supermercado, de que el sueldo no te alcance, de que la vida del venezolano se resuma en: No tengo porque no se consigue; no tengo porque no me alcanza y no salgo porque tengo miedo. Ellos son los responsables de que estando a 2 de diciembre no sepas si podrás hacer las hallacas porque no consigues los ingredientes, o comprar un estreno a tus hijos o su Niño Jesús.

A los funcionarios públicos los invito a dejar el miedo porque el VOTO ES SECRETO, si no fuese así el Gobierno no estuviese mandando a tomar fotos a la papeleta, no nos dejemos intimidar. No hay que olvidar que juntos somos poderosos pero unidos somos invencibles.

¿Qué podemos hacer para cambiar este presente lleno de escasez, de inseguridad, de colas y falsas promesas, por un futuro lleno de compromiso, oportunidades y progreso? ¿Cómo podemos ponerle un freno a este continuismo y dar la oportunidad de un mejor futuro a los nuestros? VOTANDO. El cambio se logra participando, diciéndole sí al futuro, sí al trabajo.
Participar es acompañar a nuestros abuelos a votar, organizarse y darle la cola al vecino hasta su centro de votación. Participar, es denunciar cualquier irregularidad que ocurra en los centros de votación. Es llamar a tus familiares y amigos e invitarlos a votar porque es un momento de unión, de pensar en todos los venezolanos que queremos vivir mejor.

Participar, es ser miembro de mesa, es acudir a tu centro al finalizar las votaciones para la auditoria. Participar es defender tu voto y el de los millones de venezolanos que, como tú, quieren cambio. Participar, es unirse para que todos podamos progresar y cambiar.

En nuestras comunidades cada día nos dan más razones para votar por el cambio: Para acabar con las colas, con la escasez y la inseguridad; para lograr un sistema de salud pública que funcione; para que dejemos de peregrinar para conseguir medicinas; para que nuestros niños puedan tener acceso a una educación de calidad… Este 6 de diciembre debemos salir a votar porque los venezolanos merecemos vivir mejor y la AN es el órgano donde se toman las decisiones más importantes del país.

Este 6 de diciembre todos vamos a participar y hacer la diferencia entre la vida que tenemos hoy y la queremos tener. ¡CADA VOTO CUENTA! El cambio que queremos para el país depende de nosotros y está en nuestras manos. No perdamos esta oportunidad de expresarnos y dejar claro que este no es el país que queremos para nuestros hijos, que queremos un cambio de rumbo, y aspiramos a vivir mejor.

Sobran las razones para salir a votar SIN MIEDO este 6 de diciembre. Recuerda que el cambio está abajo, a la izquierda, en la esquina, la de la manito. ¡Venezuela cuente contigo!

 

No hay fuerza ni chantaje que pueda detener el cambio

Y1a lo habíamos alertado. A medida que se acerca el #6D el gobierno y su grupito, en su afán de aferrarse al poder, recurre a la violencia para sembrar el miedo. Se equivocan si piensan que con amenazas y armas largas, como las que usan para arremeter contra jornadas pacíficas de los ca
ndidatos de la unidad, podrán torcer la voluntad de cambio de los venezolanos, cuando, si algo quiere nuestro pueblo, es acabar con la impunidad, con la violencia, con el abuso de este grupo que se cree todopoderoso.

Se cansaron de excusarse detrás de la guerra económica y ahora quieren hacernos creer que si no ganan vendrá una guerra después de las elecciones. Usan todo el aparato de propaganda del estado para sembrar más división y mostrar una supuesta fuerza de choque. Pero los venezolanos no tenemos miedo de sus amenazas, si de algo tenemos miedo es de seguir viviendo prácticamente en toque queda por la guerra que vivimos a diario en nuestras calles, producto de una delincuencia que no se combate.

Si algo hay que combatir es la guerra del gobierno contra el pueblo, la que nos tiene sumergidos en colas para, al final, encontrar anaqueles vacíos. Hoy som
os víctimas de las pésimas condiciones de la salud pública y de la falta de insumos en la salud privada. Hoy, estamos inmersos en una realidad a la que el gobierno de Maduro y sus candidatos le dan la espalda. Mientras vemos nuestra calidad de vida cada vez más deteriorada y nuestro salario diluirse, Maduro y su grupo siguen buscando culpables, regalando y despilfarrando los recursos de los venezolanos.

Han sido muchos años de continuismo, de promesas incumplidas, de amenazas, de persecución, de discursos llenos de división. El resultado es un país de familias y amistades divididas por las diferencias políticas, un país rico en recursos que no produce ni la cuarta parte de lo que consumimos, un país donde los parques industriales se han convertido en cementerios de maquinaria.

Todas estas son razones para luchar, para hacerle frente a las amenazas y al chantaje. Cada cola, cada venezolano que cae víctima de la violencia, cada familiar, cada amigo que es víctima de la delincuencia, cada medicina que no conseguimos, cada minuto en una cola para comprar comida lo que hace es fortalecer nuestra voluntad de cambio. Los venezolanos somos gente luchadora, echada pa’lante, que sueña, un pueblo que emprende, que no le tiene miedo al cambio.

Juntos vamos a cambiar este presente lleno de escasez, inseguridad, colas y falsas promesas, por un futuro colmado de compromiso, oportunidades y progreso. Este no es el país que queremos para nuestros hijos, ese sentimiento de cambio está presente en cada mirandino, en cada venezolano con el que conversamos en nuestros recorridos por las comunidades. El pueblo venezolano decidió cambiar porque sabe que con los candidatos del continuismo y la crisis, los candidatos de Maduro y Cabello, no lograrán el futuro de progreso que quiere para sus hijos,  para su familia.

Miedo es lo que sienten ellos, miedo a perder sus privilegios. Miedo porque saben que no tienen la mayoría, que perdieron las calles, que el pueblo está claro de quiénes son los responsables de la crisis. Por eso tratan de confundir recurriendo a estrategias como llenar el tarjetón con tarjetas que se disfrazan de oposición o sacando tarjetones alterados en los que cambian de posición la tarjeta de Unidad.

Quién puede creer en quienes, sabiendo que no cuentan con el apoyo popular, quieren ganar a toda costa, aunque sea a punta de engaños. Después de 16 años, que sólo han servido para hundirnos en la más profunda crisis de nuestra historia, no tienen cómo presentar a los venezolanos una propuesta creíble, no tienen cómo ofrecer oportunidades y cambio, o dar solución a  los problemas. Ojalá el tiempo y el dinero que invierten en amenazar, insultar e intentar manipular al pueblo, lo invirtieran en resolver, en dar respuesta. Por eso los venezolanos decimos ya basta a un gobierno que usa las necesidades de nuestro pueblo como chantaje.

Faltan solo 11 días para el 6 de diciembre, y Maduro y sus candidatos del continuismo no se atreven a recorrer las comunidades, a dar la cara, para escuchar sus problemas. Los candidatos de Maduro y Cabello no tienen nada que ofrecer, solo pronuncian discursos vacíos, llenos de ofensas y amenazas.

Mientras tanto quienes queremos cambio, los candidatos de la unidad, estamos en las comunidades, en la Miranda y en la Venezuela profunda, calle por calle, casa por casa escuchando y buscando soluciones junto a nuestro pueblo.

Nosotros tenemos un compromiso contigo, tenemos un compromiso con Miranda y con nuestra Venezuela. Merecemos una Asamblea Nacional donde se legisle para todos, se controle en qué se gasta el dinero y se discutan los problemas que nos afectan a diario. Hoy más que nunca Venezuela necesita un cambio, necesita hombre y mujeres comprometidos que trabajen por los venezolanos. Es en este punto donde debemos preguntar a quienes todavía puedan estar confundidos: ¿Creen que los candidatos de Maduro y Cabello están comprometidos con el país? ¿Creen que los candidatos de Maduro y Cabello trabajarán desde la Asamblea Nacional para garantizar calidad de vida a los venezolanos o seguirán gastando el dinero que te pertenece a ti? Tienen 16 años hundiendo al país; no han hecho nada para solucionar la crisis que ellos mismos crearon y no van a hacerlo ahora.

Por años hemos visto repetirse una y otra vez las mismas promesas y las mismas excusas de parte de los candidatos reciclados del gobierno y el 6 de diciembre es nuestra oportunidad para decir ¡BASTA! Los venezolanos no nos merecemos seguir viviendo así. Las próximas elecciones parlamentarias son la oportunidad para lograr el cambio que tanto necesita el país y queremos los venezolanos.

Este 6 de diciembre le vamos a demostrar al gobierno y a sus candidatos que el pueblo decidió cambiar, y no hay trabas, engaños o artimañas que puedan ante esa fuerza indetenible de querer vivir mejor. La tarjeta de la Unidad, la UNICA TARJETA DE LA OPOSICIÓN, la de la manito será la más votada porque allí estamos los candidatos del cambio, los que hoy recorren las calles del país, visitando casa por casa, escuchando a la gente y acompañándola en sus necesidades.

Que nada detenga el cambio, las ganas de vivir mejor, de superar los problemas y tener un futuro de oportunidades para todos. El voto es nuestra única arma para lograr el cambio, por eso el 6 de diciembre tenemos que votar y cuidar nuestros votos para que se respete nuestra voluntad ¡Este 6 de diciembre, vamos a cambiar para progresar!

El 6D vamos a ganar como es: con nuestros votos

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Estamos apenas a 25 días del 6 de diciembre, fecha en la que los venezolanos acudiremos a expresar con contundencia que queremos un cambio de rumbo para nuestra Venezuela, porque tenemos claro quién es el responsable de que estemos sumergidos en la más profunda crisis económica, social y política de nuestra historia.

Así lo dicen las encuestas, la desaprobación del gobierno está en 75% y el 68% piensa que el responsable de la situación es el gobierno de Nicolás Maduro.

¿Cómo es posible que en un país rico, que en los últimos años vivió la bonanza petrolera más importante, no se hayan invertido los recursos en generar oportunidades y progreso para el pueblo? ¿Cómo es posible que en nuestra Venezuela, a pesar de que ingresaron más 800 mil millones de dólares por la bonanza petrolera, haya gente pasando hambre, enfermos que agravan e incluso pierden la vida porque no encuentran su tratamiento o porque en los hospitales no hay insumos? ¿Cómo es posible que en este momento haya 300 mil universitarios sin clase porque 18 universidades autónomas públicas no han podido iniciar actividades, debido a que este gobierno irresponsable prefiere invertir en comprar y repotenciar aviones de guerra, en viajes y relaciones sociales, antes que en la educación de nuestros jóvenes?

No sólo tienen al país en una crisis que nos llevará a cerrar este año 2015 batiendo record, con la inflación y la escasez más alta de nuestra historia, sino que, con sus irresponsables acciones, están arriesgando también nuestro futuro.

En cada recorrido y casa por casa que realizamos, a diario, por los distintos sectores de nuestro estado se hace evidente que el gobierno de Maduro se ha olvidado de los venezolanos. Lo único de lo que se preocupan Maduro y sus candidatos es de hacer propaganda para tratar de mostrar un país que no existe. De lo único que se ocupan es de sabotear, hacer campañas sucias y hasta generar acciones violentas contra quienes sí trabajamos por los mirandinos. A este gobierno no le interesa el pueblo, sí así fuera no entorpecerían la entrega de recursos que son para beneficio de nuestras comunidades.

No hay venezolano al que no se le haga difícil ir al mercado, al que le alcance la plata o que consiga los productos; la violencia no pregunta de qué partido eres y nos afecta a todos. Y ¿por qué estamos así? Porque el Gobierno se encargó de expropiar empresas y tierras, de poner trabas a todo aquel que desea trabajar para salir adelante, desde los pequeños emprendedores hasta los grandes empresarios.

En nuestra Venezuela no se produce nada, casi todo lo que se consume es importado, pero ya tampoco hay dólares para importar y por eso hoy no se consigue nada. Este gobierno es tan miope e irresponsable que prefiere promover la inversión y el empleo en otros países, para ganar apoyos políticos, antes que invertir en el país e incentivar el esfuerzo privado. ¿Qué mejor demostración de que los problemas de los venezolanos no son una prioridad para Maduro, Cabello y sus candidatos?

Se aprovechan de los recursos y medios del estado, que en realidad son de todos los venezolanos y como siempre hacen uso del ventajismo. Pero sus promesas son siempre las mismas y con sus acciones demuestran su desesperación y el miedo que sienten porque saben que han perdido el apoyo del pueblo. Saben que el venezolano despertó y que reconoce en ellos a los responsables de esta crisis que nos agobia.

Han hecho hasta lo imposible por destruir a nuestro país, pero Venezuela lo tiene  todo para progresar, comenzando con lo más importante: nuestro recurso humano. Para salir adelante es necesario que este 6 de diciembre votemos a favor del cambio para contar con hombres y mujeres que entiendan y valoren todo nuestro potencial y se conecten con la realidad y las prioridades de los venezolanos.

Mientras los candidatos de la unidad estamos todos los días trabajando junto a las comunidades, no verán a los candidatos de Maduro y Cabello en las calles, porque no tienen cómo responder a la crisis que hoy estamos viviendo. Y es que ¿con qué cara visitan una casa y enfrentan a quien tiene la nevera vacía porque no tiene para el mercado?

Los candidatos del cambio, estamos aquí para escucharte y construir contigo las soluciones a los problemas. Desde la nueva Asamblea Nacional discutiremos los problemas, interpelaremos a los responsables, y velaremos porque cada bolívar que entre al país se invierta en obras que mejoren nuestra calidad de vida, y no terminen en manos de un grupito para su beneficio personal.

Escuchando a los venezolanos, trabajando juntos vamos a encontrar las soluciones a los problemas que nos afectan a todos. No será fácil, pero con voluntad, trabajando unidos y con las prioridades claras, no habrá obstáculo que no podamos superar.

Un diputado debe ser una persona preparada, comprometida y que conozca los problemas de la localidad, que tenga la fuerza para defender los derechos de todos. Por eso nosotros desde la AN vamos a legislar, controlar y discutir para promover el progreso de nuestra gente, porque primero son los venezolanos.

Desde la AN se aprobarán leyes que den prioridad al desarrollo de la producción nacional, la generación de empleo, la mejora del sector salud y de la educación. Legislaremos  para aumentar la producción nacional, incentivando el esfuerzo privado, porque queremos generar empleos y reactivar la economía para comenzar a superar esta crisis que hoy vivimos.

Trabajaremos para garantizar tu tranquilidad y la de tu familia, legislaremos para que los gobiernos locales puedan atender las prioridades de la comunidad en materia de servicios públicos como electricidad, agua, basura, transporte y asfaltado.

El 6 de diciembre, nosotros no vamos a ganar como sea, vamos a ganar como es: con votos. Si a algo hay que tenerle miedo es a no darnos la oportunidad de cambiar este presente que estamos viviendo.

¡Que nadie se sienta desanimado y derrotado! Estos 25 días que quedan hasta el 6 de diciembre debemos decirle a todos, amigos, familia, conocidos, que las elecciones parlamentarias son el primer paso para salir adelante. La respuesta está en tus manos y en las ganas que tienes de mejorar, por ti y tu familia.

Este 6 de diciembre sí haremos cola con gusto, para marcar la diferencia entre la vida que tenemos hoy y la queremos tener. ¡Miranda y Venezuela quieren cambio y el 6 de diciembre lo vamos a demostrar!

El 6D comienza el camino para cambiar crisis por progreso

Nu20151022_ADEestras madres en toda Venezuela hacen a diario magia para rendir lo poquito que tienen, entre el salario que cada vez alcanza para menos y la escasez que ha desaparecido hasta las caraotas.

En cada comunidad que visitamos, en cada conversación, está presente la desesperación porque el dinero no alcanza para alimentar a la familia. ¿Y cómo va a alcanzar si el 70% de los venezolanos gana salario mínimo, hoy todavía en 7.421,68 y a partir del 1 de noviembre en 9.648,18, mientras la canasta básica familiar está en Bs. 78.611,55. Ni una familia donde cuatro de sus integrantes ganen salario mínimo llega a cubrir sus gastos básicos.

Los 74 bolívares de aumento diario no alcanzan para un café o para una empanada, tampoco para el transporte diario de una familia o para el de una persona si tiene que trasladarse entre Caracas y Guarenas en transporte público.

La crisis que estamos viviendo los venezolanos ha llegado a niveles alarmantes y el Gobierno no hace nada para revertir esta situación, ni siquiera para desacelerar la caída, cada vez más veloz, de la calidad de vida de nuestro pueblo. Las neveras y los gabinetes en nuestras cocinas están cada vez más vacíos y tienen el descaro de decir que están protegiendo el salario de los venezolanos.

¿Protegiendo el salario? ¿De cuál protección hablan si la pensión de la tercera edad no alcanza para un mercado y comprar las medicinas? ¿Cómo se protege a una familia si no hay comida que comprar? Aumentar el salario mínimo como medida desesperada y aislada porque se saben perdidos en las elecciones parlamentarias, definitivamente no protege a nadie. Ni siquiera los protege a ellos de perder el 6 de diciembre, porque el pueblo está claro; nuestro pueblo sufre a diario las consecuencias de las desatinadas medidas del binomio Maduro-Cabello.

Maduro, Cabello y sus candidatos no han hecho más que burlarse de la necesidad de nuestro pueblo.¿Cómo pretenden que nuestro pueblo viva con 9.648,18 bolívares mensuales? ¿Estarían dispuestos ellos a vivir con menos de 10 mil bolívares al mes? ¿Estarían dispuestos a comer piedras fritas, como dijo recientemente el gobernador Rangel Gómez o a pasar el día en las “colas sabrosas” de Jaqueline Farías?

Tenemos la inflación más alta del mundo y una escasez que supera 8 veces lo que se considera normal para cualquier país. Un gobierno responsable y preocupado por su pueblo hace rato hubiera anunciado medidas de emergencia, pero el gobierno de Maduro insiste en buscar culpables y en desviar la atención, mientras sigue de cumbre en cumbre y de país en país, regalando los recursos de todos los venezolanos.

Además le mienten descaradamente al pueblo al afirmar que la inflación acumulada es de 80%, cuando la misma se calcula en 142% al mes de septiembre. Los venezolanos lo saben, lo sienten cada día en su bolsillo. Un gobierno como el de Maduro que se ha dedicado a destruir el salario no está en capacidad de rescatarlo y lo peor es que tampoco tiene la voluntad de hacerlo.

Los venezolanos están cansados de que este gobierno utilice la necesidad como chantaje. Desde la Asamblea Nacional podemos iniciar el cambio que Venezuela necesita. Desde la Asamblea Nacional trabajaremos para que el ajuste del salario deje de ser una medida aislada e improvisada y sea parte de un conjunto de acciones que realmente le devuelvan el poder de compra a las familias. Desde la Asamblea Nacional, legislaremos por un presupuesto justo donde estén claras las prioridades.

Los venezolanos necesitan una Asamblea Nacional compuesta mayoritariamente por hombres y mujeres comprometidos con el progreso del país y no preocupados por engordar las arcas personales de un grupito. Desde la Asamblea Nacional vamos a legislar para proteger las pensiones de las personas de la tercera edad, para que el dinero que reciban producto de una vida de esfuerzo les alcance. Desde la Asamblea Nacional, vamos a controlar el gasto del gobierno para garantizar que los recursos de los venezolanos se inviertan en el desarrollo de nuestra industria nacional, en la generación de empleo y de oportunidades para los venezolanos. Es fundamental para que el país salga adelante que se incentive la producción nacional y el esfuerzo privado, con un marco legal que genere confianza y no persecución.

Juntos los venezolanos tenemos la fuerza para salir de esta crisis. Nuestros hijos y nietos merecen tener un mejor futuro. El 6D es el primer paso para const
ruir un mejor país, porque con tu voto harás la diferencia entre la vida que tienes hoy y la que quieres tener.

Los venezolanos merecemos vivir bien y con la fuerza de miles que piensan como tú vamos a salir adelante. Este 6 de diciembre tenemos la oportunidad de iniciar el cambio de rumbo de nuestra Venezuela. Vamos a cambiar para progresar.

Juntos hagamos posible la Venezuela del SI HAY

20151007_columna“No consigo” y “no me alcanza”, son las dos frases que más se repiten en toda nuestra Miranda y en toda nuestra Venezuela. Este gobierno, en 16 años, acabó con la producción nacional y con el poder de compra de nuestro pueblo.

A la humillación que vivimos los venezolanos en las interminables colas para tratar de acceder a algún producto de primera necesidad, se suma la frustración de no poder comprar lo que necesitas porque el dinero no te alcanza.

Somos el país con mayor inflación del mundo, según cifras extraoficiales acumulamos una inflación de 150% en lo que va de año. Cada día que pasa los precios se incrementan y eso se siente en el bolsillo, aunque el gobierno trate de ocultarlo,. dejando de publicar las cifras oficiales. Nada más en septiembre los precios aumentaron casi 20 por ciento, no hay salario que alcance y lo peor es que no hacen nada para revertir esta situación. Nuestro poder de compra está cada día más limitado y cada vez se pone peor. Los precios aumentan cada día, es muy difícil poder rendir el dinero y mucho menos ahorrar.

Y si adquirir productos básicos es inalcanzable, qué decir de disfrutar un paseo familiar y hasta una película en el cine. ¿Y los juguetes de los niños? Apenas comienza octubre y ya pensar en el Niño Jesús es un dolor de cabeza para los padres, como lo sigue siendo la adquisición de la lista de útiles y uniformes. Todavía hoy son muchas las familias que no han logrado completar todo lo que sus hijos necesitan para ir a la escuela.

No hay hora del día y hasta la noche, que no veamos colas en cada abasto, mercado o farmacia. Pasamos horas en cola, sin importar el inclemente sol o la lluvia, y expuestos a ser víctimas de la delincuencia. Pero además son horas que dejamos de disfrutar con nuestra familia, que dejamos de descansar y también son horas durante las cuales se deja de producir, porque hay quienes hasta tienen que faltar a sus días de trabajo para literalmente, salir de cacería.

¿Y qué hace el gobierno de Maduro y Cabello ante esta situación? Burlarse de las necesidades de nuestro pueblo. Basta con ver cómo los candidatos de Maduro y Cabello, mandan a los venezolanos a comer piedras o a hacer las colas “sabrosas” para conseguir lo más elemental. Cómo se nota que lo único que les interesa es mantenerse en el poder.

Parece que ignoraran el día a día de los venezolanos, pero es peor, y es que conociendo la realidad, no les importa y prefieren mirar para otro lado y cruzarse de brazos. ¿Pensarían que las colas son sabrosas luego de pasar más de cinco horas en una a las afueras de un local bajo la lluvia o el sol? ¿Qué pensarían los candidatos de Maduro y Cabello si tuvieran que vivir un mes con sueldo mínimo? ¿Seguirían con la mal llamada revolución si tuvieran que comer piedras?

Los candidatos de Maduro y Cabello no representan a los venezolanos y no piensan en las necesidades del pueblo sino solo en los intereses personales y partidistas. Ellos son los responsables de la crisis por la que estamos pasando y si algo garantizan es la continuidad, o más bien el agravamiento de esta crisis que estamos viviendo.

Pero todo esto tiene que darnos más razones para unirnos y más fuerza para luchar. Los venezolanos no podemos resignarnos. Nuestra Venezuela tiene todo lo necesario para salir adelante. Para ello tenemos que unirnos, creer en nosotros, en nuestras capacidades y en nuestra Venezuela. En nuestras manos, con nuestro voto el próximo 6 de diciembre, está la fuerza para lograr el cambio que tanto soñamos.

Los venezolanos necesitamos una Asamblea Nacional conectada con las prioridades del pueblo, que legisle para fomentar la inversión y aumentar la producción nacional, que controle y vigile en qué se invierten los recursos para que no se sigan perdiendo. Los venezolanos necesitamos una Asamblea Nacional que exija respuestas a los responsables de esta crisis.

Faltan 60 días para que todos los venezolanos vayamos masivamente a expresarnos por el cambio. Estamos aquí contigo para acompañarte, escucharte, y junto a ti y tu familia vamos a construir las soluciones que nos saquen de esta crisis. Junto vamos a salir adelante ¡Vamos a cambiar para progresar!

El 6D comienza el cambio para mejorar tu calidad de vida

AXAh_nEUY9wLMD-EXBf9_Cgx3MJg-v-Z-_4Bl41NPrg,XIrYzUoNIuJeXBq9QmQTnjjPvCyfROP3NP0MOjVf-D8Nada. Eso es lo que sale de la tubería de la vivienda de Carmen, en Caucagüita, la mayor parte del tiempo. Para la familia de esta mirandina y miles más en nuestra entidad y en toda Venezuela las llaves de agua se han convertido en objetos decorativos. Y es que pueden pasar hasta 45 días sin que una gota se asome por el grifo.

Incluso hay familias que nunca reciben agua por tubería, porque sus viviendas, y muchas veces sus comunidades, son tan improvisadas que ni siquiera cuentan con sistema de tuberías.

Bañarse con tobito y alumbrar con velas es una práctica que se hace cada día más común en nuestra Venezuela. Es una realidad que afecta especialmente a quienes menos tienen, pero que también sufren en zonas clase media. Es una realidad que tenemos que cambiar.

El desabastecimiento, la inflación, la inseguridad y los servicios públicos que no funcionan tienen nuestra calidad de vida en franco retroceso. Este desgobierno de 16 años nos tiene la vida de cuadritos. No hay día en que no se vaya el agua o quedemos a oscuras. Pero para un gobierno al que solo le interesa mantenerse en el poder es más importante acabar con aquello que sirve y utilizar todos los medios del estado para echarle la culpa a otro y desviar la atención de los verdaderos problemas que padecemos y nos unen a los venezolanos.

Estamos pasando la peor situación económica y social jamás vivida en este país, y los responsables se hacen los sordos y miran para otro lado. Cuando tocan el tema es para demandar más sacrificios al pueblo, como con la electricidad, que lo que hacen es pedir que se baje el consumo y castigar con aumentos disimulados. El gobierno no ha invertido en la mejora de la calidad de vida de los venezolanos, cómo se nota que ellos no tienen que enfrentar las carencias que vive a diario nuestro pueblo. ¿Podrán Nicolás y Diosdado resistir una semana, y qué decir de tres meses, sin agua o bañándose con totuma? ¿Estarían dispuestos a hacer una cadena nacional desde una calle inundada y sin luz?

A los mirandinos se les raciona el agua los siete días de la semana, mientras que en algunas calles se ven los botes que inundan las vías. En Guarenas, la alcaldía envía una cisterna 2 veces al mes y eso no alcanza para abastecer ni a la mitad de la población. Pastora vive en Barrio Zulia y nos contó que su esposo y su hijo tienen que bajar de noche 200 escalones para llenar unos tobitos donde una vecina, porque a su casa no llega.

También son constantes las fallas eléctricas, la luz se va a diario y a veces pasa días sin volver, lo que no sólo afecta la calidad de vida de la familia sino que incide en la vida útil de los electrodomésticos que, de paso, ya ni se pueden reparar o sustituir porque no hay repuestos ni equipos y si los hay sus precios son inalcanzables.

El gobierno centralizó los servicios públicos y con eso afectó el cumplimiento de las funciones y competencias que son propias de alcaldías y gobernaciones. Los alcaldes son los gobernantes más cercanos al  pueblo y los gobernadores coordinan el trabajo de las regiones para que las soluciones lleguen a las comunidades, es por eso que entregarle el mantenimiento al Gobierno Nacional fue un error que hoy estamos padeciendo.

Buscan lograr a través de control de los poderes e instituciones, que deberían estar al servicio del pueblo, lo que no lograron con los votos. Con sus medidas politiqueras sabotean la gestión de autoridades locales, como en el caso de la basura en Sucre, donde hasta secuestraron y quemaron compactadoras, que en definitiva no son del alcalde sino del pueblo. Han sido quince años de saboteo, de promesas no cumplidas.

Se olvidaron de la fiesta del agua y de la fiesta del asfalto y en el caso de nuestros vecinos de Guarenas y Guatire, siguen arrastrando la promesa de Metro, que prometieron para el 2012 y sigue siendo un sueño. Estas comunidades siguen padeciendo, además de la falta de agua y los cortes constantes de energía eléctrica, las interminables colas para desplazarse a Caracas por el retraso en la construcción del Metro y la falta de mantenimiento de la vialidad.

No podemos seguir permitiendo más abusos, merecemos tener mejor calidad de vida y eso es posible con una Asamblea Nacional donde se legisle para todos por igual. En materia de servicios públicos se requiere invertir en infraestructura, mantenimiento, tecnología, capacitación y concientización y se necesita que funcionen los mecanismos de contraloría para que los recursos no se desvíen y los responsables respondan por su gestión.

Desde la Asamblea Nacional vamos a luchar para cambiar esas políticas de Maduro y Diosdado que nos afectan a todos. Tener servicios públicos que funcionen, requiere voluntad y que la comunidad se organice. Estamos hablando de años de abandono, pero no necesariamente se requieren años para comenzar a ver un cambio. Si bien es cierto que se requiere el desarrollo de proyectos de envergadura, hay medidas que pueden tomarse para comenzar a hacer la diferencia.

Por ejemplo, en el caso del agua, hay que poner a funcionar al 100% las plantas existentes y hay que evitar que se siga botando el agua, tanto en el sistema, como del medidor hacia adentro. Las cisternas no son la solución, son solo una medida efectista con la que le quieren hacer creer a la gente que la están atendiendo.

A medida que la población crece deben aumentar los servicios, pero hace al menos 18 años que en el país no se construye un embalse, cuando la meta es que se construyan dos embalses por año.

A los venezolanos nos unen los problemas. Se necesitan servicios públicos confiables para que nuestras familias puedan mejorar su calidad de vida. Tener un suministro de agua, electricidad, gas, contar con vialidad y transporte que funcionen es fundamental para la superación de la pobreza y para que la economía crezca.

Es importante que las comunidades se unan y se organicen para exigir la solución, para crear conciencia y plantear alternativas. Hoy más que nunca debemos luchar unidos por nuestros derechos. Si votamos masivamente podemos iniciar la construcción del cambio.

Este 6D es la oportunidad de hacerte escuchar y hacer la diferencia, piensa en el futuro de tus hijos, ellos son el motor de esta lucha. Caminemos juntos hacia el cambio, tú eres el protagonista, tú eres la fuerza del cambio. Este 6D es el primer paso hacia el cambio,  ¡Vamos a cambiar para Progresar!

El futuro lo construimos con nuestras manos

L12agoblog3os venezolanos no podemos descansar mientras haya familias a las que sus derechos más elementales les son vulnerados, a diario, por un gobierno irresponsable, que en 16 años ha despilfarrado los recursos de nuestro pueblo, empobreciéndolo, alejándolo de sus posibilidades de progreso, del acceso a la salud, del derecho de acceder a una vivienda digna, del derecho a escoger qué, cómo y cuándo comprar, de la posibilidad de sentirse seguro y tranquilo.

Este gobierno, se ha acostumbrado a mentir, reciclando promesas en tiempos de elecciones y colocando pañitos de agua tibia, en lugar de buscar soluciones reales y definitivas a problemas que continúan agravándose. Ha despilfarrado y robado los recursos de los venezolanos, llevándose por delante sus derechos y aspiraciones.

A pesar de decirse socialista, este gobierno tiene una enorme deuda social, muestra de ello es el déficit de vivienda, que se calcula en 3 millones de unidades. A esto se suma que más del 60% de las viviendas es autoconstruida en malas condiciones de habitabilidad, según el reciente estudio de condiciones de vida en Venezuela, realizado por la UCAB, la UCV y la USB.

La inflación, la pérdida de valor del salario, la escasez y los controles que pretenden regular todos los aspectos de la vida de los venezolanos, han hecho que la posibilidad de adquirir una vivienda sea cada vez más lejana, como también lo es la de alquilar e incluso la de emprender un proyecto de ampliación o mejoras.

La vivienda es un derecho, una necesidad, primaria del ser humano y engloba mucho más que paredes y techo. Por eso siempre hemos sostenido que el tema de la vivienda debe abordarse de forma integral. Además de la construcción de viviendas con condiciones óptimas, deben generarse políticas que permitan que los venezolanos vuelvan a tener la posibilidad de alquilar una vivienda.

No se trata de levantar por generación espontánea paredes y techos. Hay que contar con terrenos seguros, aptos para el desarrollo de ciudades planificadas que garanticen la calidad de vida de sus habitantes y se conviertan en centros a partir de los cuales se dinamice la economía. Una vivienda, requiere servicios, como agua, electricidad, sistema de aguas servidas, vialidad, aceras, transporte público, facilidades de comunicación, espacios de esparcimiento, comercios, escuelas, servicios de salud. Sólo así podemos asegurar una solución de largo plazo y no una que en poco tiempo multiplique los problemas de las familias.

La falta de planificación que se ha impuesto en algunos de los proyectos, para crear la ilusión de que se está atendiendo el tema de la vivienda, hacen que a menos de dos años de su edificación, unidades habitacionales presenten problemas que colocan a sus habitantes en situaciones incluso más precarias que las que tenían anteriormente. No sólo se evidencian problemas en las estructuras, también  existen importantes carencias en cuanto a servicios y acceso a educación, a un empleo, a la salud.

La deuda que acumuló el gobierno en materia de vivienda también afectó a los mirandinos. Por ello, a pesar de sus intentos por alejarnos de nuestro objetivo, hemos trabajado sin descanso para buscar alternativas que nos permitan dejar atrás la informalidad, el uso de materiales inadecuados y las estructuras riesgosas que encontramos al inicio de nuestra gestión. Nuestros Certificados de Materiales de Construcción surgieron para dar respuesta, cuando el Gobierno Central transfirió los proyectos y obras habitacionales del Ejecutivo regional al Ministerio de Vivienda y Hábitat.

Miranda no es una isla en nuestra Venezuela. Manejamos un presupuesto deficitario y también nos enfrentamos a la escasez de materiales de construcción. La tarea no ha sido fácil, pero si algo nos sobra es voluntad: 275 mil mirandinos se han beneficiado con nuestros planes de vivienda, hemos entregado 48 mil 656 Certificados de Materiales de Construcción, mil 106 familias han adquirido vivienda en mercado primario o secundario con Certificados Mirandinos, hemos beneficiado más de 15 mil personas tramitando más de 3 mil títulos relacionados con la propiedad y hemos formado mil 578 mirandinos en nuestra escuela de constructores populares.

Todavía queda mucho trabajo por hacer y estamos seguros de que con una Asamblea Nacional que vele por los intereses del pueblo, donde no se use el poder para pasar factura a quienes piensan distinto, se logrará dar el apoyo necesario a las iniciativas de mejoramiento urbano y consolidación de viviendas, que buscan abordar de forma integral esta problemática.

Garantizar que todos y cada uno de los que vivimos en esta tierra tengamos oportunidades, calidad de vida, una vivienda segura, sí es posible. El próximo 6 de diciembre tenemos la oportunidad de elegir una Asamblea Nacional que trabaje por el pueblo; que le ponga un parao a los abusos y nos encamine hacia el cambio. El futuro lo construimos con nuestras manos. #UniónYCambio

La alimentación de nuestro pueblo es sagrada

Si algo ha aumentado en Venezuela en los últimos años es la producción de cifras irreales y de campañas gubernamentales para crear una realidad paralela a la que vive nuestro pueblo todos los días en la calle. El tiempo y los recursos que invierten en mentir se lo quitan a la generación de políticas públicas para levantar la producción nacional, el empleo, garantizar el derecho a la salud, a la educación y a la seguridad. SiIMG_4204 (2) invirtieran en lo que es prioritario, pensando en el progreso de nuestro pueblo y no en perpetuarse en el poder, hoy no estaríamos hablando de 12 millones de personas en situación de pobreza, de 25 mil venezolanos asesinados en el año 2014 y de que 11,3% de los venezolanos sólo come dos veces al día.
Decir que Venezuela es un país libre de hambre, como hizo recientemente el vicepresidente para el área social es una burla a nuestro pueblo, una cachetada a las madres que hacen maromas para que sus hijos no tengan hambre. Cómo sostendría esa frase el ministro ante Josefina, vecina de Guarenas, quien nos contaba que más de una vez ha tenido que darle a su hija una taza de agua con maicena y azúcar para que no se acueste con la barriga vacía.

Con qué moral se para un representante de este gobierno ante los ojos del mundo a recibir un premio de la FAO por “supuestamente” haber reducido el hambre a la mitad en el país. El premio de la FAO es una muestra más de que a este gobierno lo que le interesa es la propaganda para vender una fantasía. Cualquiera que viva o conozca de cerca la realidad venezolana sabe que este premio se entregó con base a información maquillada y maquiavélicamente construida por la maquinaria del gobierno. Y es que no les importa cacarear que en Venezuela no hay hambre, porque evidentemente no les duele nuestro pueblo, del que sólo se acuerdan cuando se acerca un proceso electoral.

Cómo puede hablar de triunfos en materia alimentaria un gobierno que según la propia memoria y cuenta del Ministerio de Educación redujo el presupuesto para el Programa de Alimentación Escolar. Este año, el monto diario destinado a la compra de alimentos por alumno se redujo de 5,10 a 4,53 bolívares. ¿Habrá hecho alguno de los ministros de este gobierno el ejercicio de alimentarse un día con tan solo 5,53 bolívares?

En el país que en los últimos años ha recibido 800 mil millones de dólares producto de la bonanza petrolera más larga de nuestra historia, en el país que cuenta con las reservas petroleras más importantes del planeta, el gobierno pretende que los niños de nuestras zonas más necesitadas se alimenten con menos de 5 bolívares, que equivalen a 0,025 dólares, calculado a dólar del Sistema Marginal de Divisas, al que pocos venezolanos tienen acceso. Esto es muy grave, especialmente si se considera que el principal alimento de la mayoría de nuestros niños en edad escolar de las zonas más necesitadas, es el que reciben en las escuelas.

Es irónico que un estado como Miranda, con todas las limitaciones presupuestarias y el cerco financiero al que nos tiene sometido este gobierno, destine 38 bolívares diarios por niño, 16 bolívares más que el año anterior, al programa de alimentación escolar Mi Pae. Esto demuestra no solo la falta de voluntad del gobierno central, sino la indolencia frente a la población más indefensa, que son nuestros niños.

Es precisamente por falta de voluntad, por el empeño de huir hacia adelante y de buscar culpables en lugar de tomar las decisiones que el país reclama, que estamos sumidos en esta grave crisis, que tiene a los venezolanos haciendo largas colas para comprar alimentos y medicinas, restringidos a comprar lo que haya, por número de cédula y en cantidades limitadas.

Cómo puede pararse a recibir ante el mundo un premio por sus logros en alimentación el representante de un gobierno que tiene a las madres pasando penurias para conseguir fórmulas infantiles o leche para sus pequeños. ¿No les da vergüenza? Hay que ser bien caradura para recibir un premio de alimentación cuando ya ni la arepa está garantizada para los venezolanos. Atrás quedaron esos días en los que se afirmaba que los muchachos nacían con una arepa bajo el brazo.

Este gobierno se jacta de ser profundamente humanista pero ha demostrado que es capaz de hacer cualquier cosa para mantenerse en el poder. Y cuando hablamos de cualquier cosa nos referimos a premiar al funcionario corrupto por su lealtad partidista, a la promoción de la anarquía y de antivalores que tanto daño le han hecho a nuestro país. Este gobierno comete estos desmanes, en buena medida porque secuestraron las instituciones, por la falta de separación de los poderes, porque no hay quien fije las prioridades presupuestarias pensando en el pueblo y no en la política, porque no hay quien haga contraloría de las actuaciones del gobierno y mucho menos quien castigue las irregularidades que se cometen.

Este panorama, que hace que muchas veces perdamos la fe, puede cambiar si cada uno de nosotros, en su comunidad, se organiza, se une para luchar porque se respeten sus derechos. Porque los venezolanos tenemos derecho a la vida, a la educación, a la salud, a la vivienda, tal como lo establece nuestra Constitución. Es allí cuando cobran importancia las elecciones parlamentarias que deben realizarse este año. Estos comicios son una ventana para impulsar todos y cada uno de los cambios que nuestra Venezuela necesita. El cambio es indetenible pero necesita #UniónYCambio.

Razones para unirnos sobran

A lo largo de nuestros seis años al frente del Gobierno de Miranda hemos demostrado que con el esfuerzo conjunto de gobierno y comunidades podemos hacer frente a los obstáculos para continuar avanzando y así darle a nuestro pueblo un futuro de progreso y oportunidades para todos por igual.

Son muchos los ejemplos  que hablan de lo que se puede lograr cuando se trabaja en equipo, por un fin común, dejando de lado intereses particulares o partidistas. Sin ir muy lejos, hoy, gracias a ese trabajo conjunto, gracias a la capacidad de respuesta de las comunidades a la hora de defender lo que por derecho les corresponde, podemos seguir trabajando en los proyectos que las propias comunidades presentaron y defendieron ante el Consejo Estadal de Planificación y Coordinación de Políticas Públicas (Ceplacopp) de principios de 2014.

Semanas atrás informamos que importantes proyectos para las comunidades, que ejecuta el Gobierno de Miranda, estaban en riesgo por la decisión anunciada por Nicolás Maduro de transferir a las Alcaldías de Miranda, los recursos para las obras de infraestructura social que ejecutamos en nuestra gestión. Ante esto nuestras comunidades tuvieron que movilizarse y afortunadamente su voz se hizo sentir. Aquí, una vez más, quedó en evidencia el poder de la unión para alcanzar el cambio. Nuestras comunidades comprendieron la importancia de expresarse y dejaron en claro que no es el pueblo el que está al servicio del gobierno, sino el gobierno el que está al servicio del pueblo. Por eso damos las gracias a los mirandinos por apoyarnos a reclamar lo que les corresponde.

Hay que recordar que las escuelas, los centros de salud, las casas de los abuelos, los servicios públicos, los mercados, los proyectos para el fomento de la productividad, los proyectos turísticos, las obras de infraestructura, todo cuanto ejecutamos, le pertenece a las comunidades, no al Gobierno de Miranda; por lo tanto tienen que hacer suyos los proyectos, tienen que defenderlos y trabajar por ellos.

Nuestro pueblo sabe que cuenta con nosotros, pero también nosotros contamos con nuestro pueblo. Siempre les decimos a nuestras comunidades que con organización y con esfuerzo, pueden progresar y contribuir al progreso de Venezuela. Miranda es ejemplo de que sí es posible trabajar con y para todos por igual. Hoy, salimos fortalecidos, salió fortalecida la relación con nuestras comunidades. Definitivamente cuando se hacen las cosas bien, pasan cosas buenas.