Correr con los Guardianes de la Playa

A principios de agosto, específicamente el lunes 8, fue el Día del Funcionario Público de Miranda y aprovechando que estamos en época de vacaciones quiero compartir con ustedes una de las experiencias más gratificantes que he tenido como Secretaria de Gobierno de Miranda con nuestros Guardianes de la Playa.

Ellos  son más de doscientos  muchachos y muchachas barloventeños que están todos los fines de semana -sean de temporada turística o no- en nuestras costas desde Puerto Francés hasta Higuerote y desde Paparo hasta Cúpira. Trabajan por turnos y se despliegan por nuestras playas llevando su uniforme de short naranja con camisa blanca manga largas y todos los instrumentos que cumplen con las normas internacionales el rescate de personas en el agua.

Nuestros Guardianes tuvieron un entrenamiento exigente con todas las acreditaciones nacionales e internacionales. Cuando vayan a nuestras playas pueden sentirse seguros de que allí van a estar ellos cumpliendo con su servicio.

Tener a los Guardianes de la Playa fue una iniciativa del gobernador Henrique Capriles Radonski quien comenzando el año 2009 me dijo: “Adriana, debemos tener en resguardo la vida de nuestros visitantes en las playas de Barlovento”. La idea se la comuniqué a Vìctor Lira, nuestro Director de Protección Civil Miranda y con el apoyo de nuestro cuerpo de Bomberos ya teníamos a los Guardianes en servicio para la primera temporada de Semana Santa y Carnavales 2009.

A mí me encanta correr y trabajando en ese primer operativo en el 2009 diariamente, como parte de mi actividad personal, corría de Higuerote hasta Carenero, ida y vuelta, 12k por la carretera que sigue la línea de la Playa. A los pocos días ya tenía a un grupo de compañeros, funcionarios públicos y Guardianes de la Playa corriendo por toda la costa acompañándome.  Ahora, cada vez que hay temporada nos divertimos corriendo y cantando las consignas que inventa “Tiburón” para despertar y llamar la atención de los visitantes, muchos de ellos alojados en las carpas desde Cuchivano hasta Carenero en nuestros Campamentos Mirandinos.

Cuando vean el video se van a dar cuenta de lo exigente que es para una “señora de mi edad» completar 12kms bajo humedad y calor al frente de estos entusiastas jóvenes bien entrenados físicamente y entusiasmados por ser, en verdad, unos funcionarios públicos dispuestos a cambiar el rumbo de sus vidas en un Barlovento golpeado por las crisis generadas por las lluvias y tanto abandono del pasado. Ellos también están dispuestos a construir un Estado de progreso para todos por igual. ¡Arriba Nuestros Guardianes de La Playa! ¡Arriba Miranda!

Siguiendo la pista de La Carlota

Los espacios públicos son de los ciudadanos. Artista: Flix

Los caraqueños esperamos ansiosos que La Carlota se convierta en un nuevo Parque Metropolitano. Lo esperamos desde hace un buen tiempo, por lo que se ha convertido en un espacio “lomito” para caraqueños y mirandinos: ha sido preservado sin construir, por razones militares, en el centro de nuestra ciudad, cuenta con la mejor ubicación y, aunque debería contar con el acceso de una estación del Metro de Caracas, es accesible.

Es una buena noticia que vaya a ser un área recreacional, sin embargo, hay varios asuntos que considero cruciales y que debemos debatir ejerciendo nuestros derechos de usuarios.

El primero es que el Ministro para la Reconstrucción Urbana, Francisco Sesto, informó que la temática del Parque Bolívar estará dirigida a los jóvenes. También explicó, que existirá un puente que cruzará sobre la autopista para comunicar al Parque del Este con el Parque Bolívar. Aclaró, que la pista con la que cuenta la base aérea La Carlota quedará disponible para emergencias y que está previsto que la instalación cuente con un centro ferial y de convenciones, un espacio para deportes extremos, museos, centros de entretenimiento, servicios de restaurantes, atención médica y cafeterías.

Así, nos queda claro que ya todo está decidido y que, por supuesto, ya debe haber oficinas de arquitectos, ingenieros y especialistas contratados y en fase de diseño, quizá ya en ingeniería de detalles.

La pregunta es, ¿hemos debatido suficiente los caraqueños sobre NUESTRO espacio único, especial y trascendente de recreación? No, eso no  ha sucedido y es lo que estamos esperando. Los mecanismos de debate público y de decisión democrática existen y debemos apelar a ellos.

Lo segundo es que, no conozco ni sé quiénes están diseñando el proyecto, pero esa selección corresponde también a otro debate. Una obra de tal trascendencia debería contar, al menos, con un llamado a concurso de especialistas y no decidido a dedo por el burócrata de turno (en este caso nuestro ministro Sesto).

Adicionalmente, si es un Parque Metropolitano debería existir el concurso, la coordinación y el trabajo conjunto con el Gobierno Nacional de los municipios Sucre, Baruta y Chacao (al menos los que colindan o contienen La Carlota ), Alcaldía Metropolitana y Gobernación de Miranda. Tenemos derecho a ello, es la lógica mínima de una gestión democrática y está en nuestra Constitución Nacional la obligación de coordinación de los distintos niveles de gobierno.

Finalmente, el otro asunto que me parece importante, es que no existe ninguna razón para que la Carlota continúe cerrada. Mientras se desarrollan y  construyen todos los proyectos -algo en lo que el Gobierno Nacional no ha demostrado ser muy exitoso, por cierto- deberíamos tener La Carlota abierta como área de disfrute y recreación en sus mínimas instalaciones, considerando  que tiene un circuito de trote de 5kms, por ejemplo.

Espero que los caraqueños podamos contar con esa alegría pronto, disfrutar del espacio que tanto merecemos y necesitamos. Mientras los puntos anteriores suceden, iniciemos una campaña: ¡abran La Carlota ya!

Cuando las cosas se hacen bien

En el momento en que llegamos a instalarnos en la gestión gubernamental, muchas de las competencias fueron transferidas, casi inmediatamente, al -y por el- Gobierno Nacional. Sin embargo, decidimos no desviarnos del objetivo de hacer de Miranda un mejor Estado. Un Estado que unido tiene vida.

Este domingo, fue entregado a los habitantes de Los Teques el cuarto puesto de salud Pronto Socorro de la entidad. Éstos, son unidades de atención médica pertenecientes a la Red de Salud Francisco de Miranda, donde son atendidos en grado primario los pacientes de nuestro Estado.

La idea de éstos es atender emergencias y casos menores, para luego remitirlos a un centro de salud cercano y especializado, de ser necesario. ¡Qué orgullo decir que la mayoría de los casos logran solucionarse directamente en nuestros Pronto Socorro! El trabajo se hace y se hace como se debe, con profesionalismo, dedicación y corazón.

Gobernador Capriles y equipo de Miranda en la inauguración del puesto de Pronto Socorro en Los Teques, el cual atenderá a más 4 mil 500 mirandinos

La situación hospitalaria en el Estado está muy lejos de ser óptima y la gran pregunta es ¿por qué la centralización insiste en no delegar el asunto hospitalario en las manos de quienes demuestran que sí pueden hacer un buen trabajo? ¿Cómo y por qué es que un Gobierno de Estado no tiene la competencia de atender los hospitales, dejando los centros de atención primaria en manos de los municipios? Las escalas de responsabilidades y prioridades parecen no estar en orden.

Para vivir, reír, caminar, correr, estudiar y hasta enfermar y sanar en un Miranda que cambiamos para mejor a diario, hay que dejar a un lado los personalismos y los egos voladores; hay que trabajar por los verdaderos protagonistas de la historia construida día a día: los ciudadanos, la gente, el mirandino.

Estas sonrisas y estos orgullos, de estar en un equipo de trabajo que lleva el cambio a cada rincón del estado,  es lo  que todos los días hace que me levante con un motor de vida gigante, el cambio de mi país, porque sí podemos lograrlo.

100.000 beneficiarios 100.000 personas con una vivienda digna

En nuestro querido Barlovento, haciendo entrega a Ángela del Carmen Gómez Palacios del certificado número 100.000 como beneficiara del plan "Certificado Mirandino de Construcción Sin Deuda". Vivienda digna, el cambio sí llega.

De mi trabajo la satisfacción de ver miradas de logro y sonrisas de futuro. Un momento apasionante que llevaré siempre conmigo, en la entrega del beneficiario de vivienda nº 100.000.

La autoconstrucción es una realidad. 70% de nuestro país se construye así. Por eso en Miranda brindamos soporte a nuestros habitantes, los certificados no sólo son una ayuda en donde supervisamos la compra de los materiales. Un gran equipo de profesionales en el área -arquitectos e ingenieros- apoyan y orientan a cada beneficiario en las mejoras de su vivienda.

El desarrollo no es improvisado, por eso en Miranda planificamos y ejecutamos el cambio.

A cuenta de espejitos nos tienen engañados

Cada vez que se anuncia un plan que trae consigo grandes presupuestos, aparecen los vendedores de espejitos; los creadores de ilusiones.

¡Cuidado! Cuando el gobierno dice que tiene a disposición ingentes recursos para la Gran Misión Vivienda Venezuela, salen los timadores de oficio, las empresas de maletín, porque saben que ahí es donde están los cobres. Hasta por debajo de la alfombra, aparecen vendedores de todo tipo de posibilidades de construcción de viviendas instantáneas, supuestamente muy fáciles de construir y baratas. La panacea en la materia.

La noticia es que la mayoría de estas soluciones no nos funciona porque somos un pueblo de autoconstructores.

La mayoría de los venezolanos construye su vivienda poco a poco de la manera tradicional, cabilla, bloque, cemento. Comienza con una casa básica y pasan toda su vida ahorrando y construyendo con los materiales que tiene a su disposición.

Cuando se construyen viviendas masivamente y con otras tecnologías disminuyen las oportunidades de las familias de tener una vivienda adaptada a sus propias necesidades, a su historia familiar.

Además hay que tener mucho cuidado con las novedosas tecnologías foráneas para la construcción. En nuestro país tenemos suficiente conocimiento técnico para producir viviendas en forma masiva con todas las certificaciones nacionales de sismo resistencia, estructural y sanitariamente  adecuadas y sobre todo adaptadas a nuestra manera de vivir.

La mayoría de las tecnologías en vivienda que nos traen los vendedores de espejitos, los que quieren sacar nuestro oro, y llevárselo a la misma usanza de los españoles con nuestros ancestros autóctonos, no han sido evaluadas ni cumplen con muchas de nuestras normas técnicas, no se adaptan a nuestro clima, topografía, ni a nuestras condiciones de vida.

La posibilidad de pasar a depender del suministro de materiales provenientes de otros países, sumado a la merma en la producción de la materia prima local, nos coloca en una situación de minusvalía para contribuir en la resolución del tema habitacional.

La vía no es la expropiación de empresas, apagar calderas en sidor, nacionalizar el cemento o el aluminio, y restringir la participación de los privados.

Por el contrario, sumar voluntades: promotores privados, comunidades organizadas, la banca publica, el financiamiento privado y el estado.

El norte tiene que ser evolucionar; en ningún momento aplaudir la involución en pleno siglo veintiuno.

Las políticas publicas deben ser en beneficio del colectivo, nunca en detrimento de la calidad de vida de los venezolanos.

Exijamos lo mejor y hecho en casa, no las sobras de otros, porque a cuenta de «espejitos» nos tienen engañados.