¿La prioridad?: Lo social

Este martes, con la juramentación de la nueva Asamblea Nacional, arrancó el cambio que los venezolanos tanto hemos esperado. Frente a Venezuela y Dios, juramos cumplir y hacer cumplir la Constitución y el cargo para el cual fuimos investidosade

Los diputados del cambio, elegidos por la mayoría de los venezolanos, tenemos un compromiso con nuestro pueblo y ayer juramos honrarlo. Este parlamento cuenta con una mayoría de mujeres y hombres, que enfocamos nuestro trabajo, y seguiremos haciéndolo, en buscar soluciones a los problemas de los venezolanos. Lo haremos, como siempre hemos dicho, en un ambiente de diálogo y de forma Constitucional.

El compromiso de los diputados del cambio es que nuestro hermoso país vuelva a ofrecer oportunidades para todos; donde se aprovechen las tierras productivas; donde el esfuerzo y el trabajo de nuestro pueblo sea reconocido; donde el dinero alcance y volvamos a comer lo que queremos, cuando queremos; donde las familias puedan tener una vivienda, un servicio de salud y una educación de calidad; donde los servicios  públicos funcionen de forma permanente y eficiente; donde nuestros abuelos, a quienes tanto debemos, no tengan que debatirse entre comer o comprar sus medicinas porque la pensión no les alcanza.

Por eso, vamos a legislar para proteger las pensiones de las personas de la tercera edad, para que el dinero que reciben producto de una vida de esfuerzo les alcance. Desde la Asamblea Nacional, vamos a controlar el gasto del gobierno para garantizar que los recursos de los venezolanos se inviertan en el desarrollo de nuestra industria nacional, en la generación de empleo y de oportunidades para todos y vamos a garantizar que en el presupuesto se dé prioridad a la salud y la educación.

Los representantes de la alternativa democrática estamos comprometidos a ejercer nuestra mayoría parlamentaria, para combatir la crisis a la que nos ha llevado la complacencia de la mayoría oficialista de la antigua Asamblea, que hasta el último minuto de su período parlamentario demostró estar al servicio de los intereses de un partido político y no del pueblo venezolano.

Este martes 5 de enero, el parlamento pasó a ser la sede donde será escuchada la voz de todos los venezolanos y es que desde la nueva Asamblea Nacional vamos a unir y cambiar a Venezuela. Este 5 de enero arrancó el cambio y Venezuela nos necesita más unidos que nunca, construyendo ese futuro de oportunidades que todos soñamos.

Los diputados del cambio, estamos aquí para escuchar y construir juntos las soluciones a los problemas que nos unen a todos los venezolanos. Desde la nueva Asamblea Nacional discutiremos los problemas, interpelaremos a los responsables, y velaremos porque cada bolívar que entre al país se invierta en obras que mejoren nuestra calidad de vida, y no terminen en manos de un grupito para su beneficio personal.

No será tarea fácil, pero con voluntad, trabajando unidos y con las prioridades claras, no habrá obstáculo que no podamos superar. No podemos ir a la Asamblea Nacional a politiquear más, tenemos que ir a resolver los problemas. No podemos permitir que conviertan la Asamblea, como quisieron hacerlo ayer, en un ring de boxeo, viendo luego de cada sesión quién ganó el round, como lo dijo una diputada oficialista. Aquí lo que nos tiene que mover a los servidores públicos, a los diputados de la República, es que gane el pueblo.

Luego de una campaña plagada de ventajismo e irregularidades, de la búsqueda de cuanta triquiñuela exista para evitar que se cumpla la voluntad del pueblo, convocando a parlamentos paralelos y con madrugonazos judiciales para intentar evitar que se instale la mayoría calificada, que es lo que nuestro pueblo decidió el 6 de diciembre, vimos en la instalación de la nueva Asamblea el talante con el que vienen los diputados del oficialismo. Esperamos que, contrario a lo que dejaron ver ayer, no dediquen su gestión a sabotear, a poner trabas y que terminen de entender que se deben a los venezolanos y que los intereses de su partido no pueden estar por encima de las necesidades de un país.

Los venezolanos merecen recuperar su calidad de vida y tienen sus esperanzas puestas en nosotros para que iniciemos el camino hacia el cambio que nos permitirá superar esta difícil situación.

Hoy reitero mi juramento antes Dios y ante Venezuela de defender los derechos y los intereses de nuestro pueblo, de velar porque se atienda de forma prioritaria la agenda legislativa orientada a salir de la crisis. Cuenten conmigo, siempre estaré al servicio de Miranda y de nuestra Venezuela.

Nuestra prioridad es atender las necesidades de nuestro pueblo

columna

Han transcurrido 10 días desde que el pueblo mirandino nos dio su voto de confianza para que continuemos llevando soluciones a sus comunidades, ahora desde la Asamblea Nacional, y así lo estamos haciendo porque aunque la Asamblea se instala el 5 de enero, los últimos días hemos continuado nuestros recorridos, y es que sólo trabajando junto a las comunidades, escuchando de primera mano sus necesidades es posible encontrar las respuestas. Para ser servidor público es necesario saber escuchar.

Así, mientras los candidatos del gobierno, e incluso sus diputados electos, se han dedicado, como acostumbran, a buscar excusas y a quién achacar el hecho de que la mayoría de los venezolanos se decidiera por el cambio, nosotros continuamos trabajando, presentando a los mirandinos nuestras propuestas legislativas de cara al próximo período parlamentario. Nuestra prioridad es resolver los problemas que los afectan, porque no se puede perder un minuto ante la situación de crisis que estamos viviendo.

El país no necesita más peleas ni divisiones, lo que necesitamos es reconciliación. No llegamos a la Asamblea Nacional por revanchismo, sino para legislar y debatir en torno a aquello que es prioritario. Llegamos a la Asamblea Nacional para devolverle al poder legislativo una de sus funciones más importantes, la de ejercer contraloría para asegurar que los recursos de la nación estén al servicio de todos los venezolanos. Desde la nueva Asamblea Nacional interpelaremos a los responsables, y velaremos porque cada bolívar que entre al país se invierta en obras que mejoren nuestra calidad de vida, y no terminen en manos de un grupito para su beneficio personal.

Soy urbanista de profesión y mi vocación siempre ha sido trabajar por resolver el tema de los servicios públicos, que vemos deteriorarse día a día. Es por ello que aspiro pertenecer a la Comisión de Administración y Servicios de la Asamblea Nacional para, desde allí, con mi experiencia y mi conocimiento de las necesidades de nuestro pueblo mirandino, que se repiten en todas las comunidades de nuestra Venezuela, poder aportar soluciones en temas tan relevantes para mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo, como agua (tanto potable como servida), electricidad, vivienda y hábitat, vialidad, transporte, aseo, gas.

En todas las parroquias del Circuito 4 de Miranda hay problemas con el agua, y bastarían los recursos que se destinaron para comprar un avión Sukhoi para construir 9 acueductos. Esos son los temas que tenemos que discutir en la nueva Asamblea Nacional que se instala el próximo 5 de enero.

Cómo es posible, por ejemplo, que luego de 8 años de iniciadas las obras y habiéndose anunciado su culminación para el 2012, nuestro pueblo de Guarenas y Guatire todavía no cuente con el servicio del Metro. Al Metro Guarenas-Guatire, hay que ponerle la lupa para saber qué pasó con todos los recursos que se anunciaron, una y otra vez, para concluir esta obra.
Siempre hemos afirmado que las soluciones deben producirse cerca de donde están los problemas y por eso desde la nueva Asamblea Nacional vamos a promover la Ley de Descentralización y Asociaciones Estratégicas, con el objetivo de disminuir la intervención del Gobierno Nacional en la prestación de servicios, para que esta competencia vuelva a ser responsabilidad de las alcaldías y gobernaciones.

El pasado 6 de diciembre los venezolanos decidimos cambiar para vivir mejor, esa victoria que obtuvimos es de todos. Los diputados del cambio construiremos una Asamblea Nacional de inclusión que trabaje de la mano con el pueblo, porque los 112 diputados que conformamos la bancada de la Unidad creemos en el encuentro, el trabajo y el progreso de los venezolanos.

Este triunfo lo asumimos con mucha humildad, madurez y serenidad para poder avanzar. La confianza que ustedes depositaron en nosotros el 6 de diciembre con su voto, nos ha llenado de mayor compromiso y por ello dedicaremos nuestra gestión parlamentaria a atender la agenda social de nuestro pueblo, a lograr que cada venezolano pueda vivir bien.
Unidos, los venezolanos saldremos de esta crisis para hacer de nuestra Venezuela un país de progreso y oportunidades.

El cambio se logra participando

1Estamos a 4 días para las elecciones,  unas elecciones históricas que marcan el inicio del cambio de nuestra Venezuela. Un cambio que ya se palpa en los deseos de cada uno de los mirandinos y los venezolanos con los que conversamos a diario en nuestras comunidades.

Este 6 de diciembre el cambio es irreversible. Lo sentimos allí, en cada comunidad, en cada casa. En cada rostro de nuestras mujeres, nuestros hombres y nuestros niños encontramos las razones para cambiar. En cada rostro vemos que las ganas de cambiar son cada vez más fuertes.

El clamor por el cambio está en las calles, en los carritos, en el Metro, en las colas de los mercados, en los encuentros familiares, en las oficinas. Incluso quienes antes apoyaban al gobierno hoy nos dicen que decidieron cambiar, porque esto no se aguanta más y el pueblo sabe que en sus manos está la fuerza para un futuro de progreso y paz.

Todos los venezolanos, sin excepción, la estamos pasando mal y es por eso que hoy estamos más claros que nunca de que Venezuela lo que necesita, es cambio, y que todos juntos podemos lograrlo.

En nuestras manos está la llave para ponerle un freno a esta crisis que nos agobia, la más grave de nuestra historia. En nuestras manos está la llave para darle un parao al dúo Nicolás-Cabello, que ha hecho y deshecho a su antojo durante años. Ellos son los culpables de que tú no consigas productos en el supermercado, de que el sueldo no te alcance, de que la vida del venezolano se resuma en: No tengo porque no se consigue; no tengo porque no me alcanza y no salgo porque tengo miedo. Ellos son los responsables de que estando a 2 de diciembre no sepas si podrás hacer las hallacas porque no consigues los ingredientes, o comprar un estreno a tus hijos o su Niño Jesús.

A los funcionarios públicos los invito a dejar el miedo porque el VOTO ES SECRETO, si no fuese así el Gobierno no estuviese mandando a tomar fotos a la papeleta, no nos dejemos intimidar. No hay que olvidar que juntos somos poderosos pero unidos somos invencibles.

¿Qué podemos hacer para cambiar este presente lleno de escasez, de inseguridad, de colas y falsas promesas, por un futuro lleno de compromiso, oportunidades y progreso? ¿Cómo podemos ponerle un freno a este continuismo y dar la oportunidad de un mejor futuro a los nuestros? VOTANDO. El cambio se logra participando, diciéndole sí al futuro, sí al trabajo.
Participar es acompañar a nuestros abuelos a votar, organizarse y darle la cola al vecino hasta su centro de votación. Participar, es denunciar cualquier irregularidad que ocurra en los centros de votación. Es llamar a tus familiares y amigos e invitarlos a votar porque es un momento de unión, de pensar en todos los venezolanos que queremos vivir mejor.

Participar, es ser miembro de mesa, es acudir a tu centro al finalizar las votaciones para la auditoria. Participar es defender tu voto y el de los millones de venezolanos que, como tú, quieren cambio. Participar, es unirse para que todos podamos progresar y cambiar.

En nuestras comunidades cada día nos dan más razones para votar por el cambio: Para acabar con las colas, con la escasez y la inseguridad; para lograr un sistema de salud pública que funcione; para que dejemos de peregrinar para conseguir medicinas; para que nuestros niños puedan tener acceso a una educación de calidad… Este 6 de diciembre debemos salir a votar porque los venezolanos merecemos vivir mejor y la AN es el órgano donde se toman las decisiones más importantes del país.

Este 6 de diciembre todos vamos a participar y hacer la diferencia entre la vida que tenemos hoy y la queremos tener. ¡CADA VOTO CUENTA! El cambio que queremos para el país depende de nosotros y está en nuestras manos. No perdamos esta oportunidad de expresarnos y dejar claro que este no es el país que queremos para nuestros hijos, que queremos un cambio de rumbo, y aspiramos a vivir mejor.

Sobran las razones para salir a votar SIN MIEDO este 6 de diciembre. Recuerda que el cambio está abajo, a la izquierda, en la esquina, la de la manito. ¡Venezuela cuente contigo!

 

No hay fuerza ni chantaje que pueda detener el cambio

Y1a lo habíamos alertado. A medida que se acerca el #6D el gobierno y su grupito, en su afán de aferrarse al poder, recurre a la violencia para sembrar el miedo. Se equivocan si piensan que con amenazas y armas largas, como las que usan para arremeter contra jornadas pacíficas de los ca
ndidatos de la unidad, podrán torcer la voluntad de cambio de los venezolanos, cuando, si algo quiere nuestro pueblo, es acabar con la impunidad, con la violencia, con el abuso de este grupo que se cree todopoderoso.

Se cansaron de excusarse detrás de la guerra económica y ahora quieren hacernos creer que si no ganan vendrá una guerra después de las elecciones. Usan todo el aparato de propaganda del estado para sembrar más división y mostrar una supuesta fuerza de choque. Pero los venezolanos no tenemos miedo de sus amenazas, si de algo tenemos miedo es de seguir viviendo prácticamente en toque queda por la guerra que vivimos a diario en nuestras calles, producto de una delincuencia que no se combate.

Si algo hay que combatir es la guerra del gobierno contra el pueblo, la que nos tiene sumergidos en colas para, al final, encontrar anaqueles vacíos. Hoy som
os víctimas de las pésimas condiciones de la salud pública y de la falta de insumos en la salud privada. Hoy, estamos inmersos en una realidad a la que el gobierno de Maduro y sus candidatos le dan la espalda. Mientras vemos nuestra calidad de vida cada vez más deteriorada y nuestro salario diluirse, Maduro y su grupo siguen buscando culpables, regalando y despilfarrando los recursos de los venezolanos.

Han sido muchos años de continuismo, de promesas incumplidas, de amenazas, de persecución, de discursos llenos de división. El resultado es un país de familias y amistades divididas por las diferencias políticas, un país rico en recursos que no produce ni la cuarta parte de lo que consumimos, un país donde los parques industriales se han convertido en cementerios de maquinaria.

Todas estas son razones para luchar, para hacerle frente a las amenazas y al chantaje. Cada cola, cada venezolano que cae víctima de la violencia, cada familiar, cada amigo que es víctima de la delincuencia, cada medicina que no conseguimos, cada minuto en una cola para comprar comida lo que hace es fortalecer nuestra voluntad de cambio. Los venezolanos somos gente luchadora, echada pa’lante, que sueña, un pueblo que emprende, que no le tiene miedo al cambio.

Juntos vamos a cambiar este presente lleno de escasez, inseguridad, colas y falsas promesas, por un futuro colmado de compromiso, oportunidades y progreso. Este no es el país que queremos para nuestros hijos, ese sentimiento de cambio está presente en cada mirandino, en cada venezolano con el que conversamos en nuestros recorridos por las comunidades. El pueblo venezolano decidió cambiar porque sabe que con los candidatos del continuismo y la crisis, los candidatos de Maduro y Cabello, no lograrán el futuro de progreso que quiere para sus hijos,  para su familia.

Miedo es lo que sienten ellos, miedo a perder sus privilegios. Miedo porque saben que no tienen la mayoría, que perdieron las calles, que el pueblo está claro de quiénes son los responsables de la crisis. Por eso tratan de confundir recurriendo a estrategias como llenar el tarjetón con tarjetas que se disfrazan de oposición o sacando tarjetones alterados en los que cambian de posición la tarjeta de Unidad.

Quién puede creer en quienes, sabiendo que no cuentan con el apoyo popular, quieren ganar a toda costa, aunque sea a punta de engaños. Después de 16 años, que sólo han servido para hundirnos en la más profunda crisis de nuestra historia, no tienen cómo presentar a los venezolanos una propuesta creíble, no tienen cómo ofrecer oportunidades y cambio, o dar solución a  los problemas. Ojalá el tiempo y el dinero que invierten en amenazar, insultar e intentar manipular al pueblo, lo invirtieran en resolver, en dar respuesta. Por eso los venezolanos decimos ya basta a un gobierno que usa las necesidades de nuestro pueblo como chantaje.

Faltan solo 11 días para el 6 de diciembre, y Maduro y sus candidatos del continuismo no se atreven a recorrer las comunidades, a dar la cara, para escuchar sus problemas. Los candidatos de Maduro y Cabello no tienen nada que ofrecer, solo pronuncian discursos vacíos, llenos de ofensas y amenazas.

Mientras tanto quienes queremos cambio, los candidatos de la unidad, estamos en las comunidades, en la Miranda y en la Venezuela profunda, calle por calle, casa por casa escuchando y buscando soluciones junto a nuestro pueblo.

Nosotros tenemos un compromiso contigo, tenemos un compromiso con Miranda y con nuestra Venezuela. Merecemos una Asamblea Nacional donde se legisle para todos, se controle en qué se gasta el dinero y se discutan los problemas que nos afectan a diario. Hoy más que nunca Venezuela necesita un cambio, necesita hombre y mujeres comprometidos que trabajen por los venezolanos. Es en este punto donde debemos preguntar a quienes todavía puedan estar confundidos: ¿Creen que los candidatos de Maduro y Cabello están comprometidos con el país? ¿Creen que los candidatos de Maduro y Cabello trabajarán desde la Asamblea Nacional para garantizar calidad de vida a los venezolanos o seguirán gastando el dinero que te pertenece a ti? Tienen 16 años hundiendo al país; no han hecho nada para solucionar la crisis que ellos mismos crearon y no van a hacerlo ahora.

Por años hemos visto repetirse una y otra vez las mismas promesas y las mismas excusas de parte de los candidatos reciclados del gobierno y el 6 de diciembre es nuestra oportunidad para decir ¡BASTA! Los venezolanos no nos merecemos seguir viviendo así. Las próximas elecciones parlamentarias son la oportunidad para lograr el cambio que tanto necesita el país y queremos los venezolanos.

Este 6 de diciembre le vamos a demostrar al gobierno y a sus candidatos que el pueblo decidió cambiar, y no hay trabas, engaños o artimañas que puedan ante esa fuerza indetenible de querer vivir mejor. La tarjeta de la Unidad, la UNICA TARJETA DE LA OPOSICIÓN, la de la manito será la más votada porque allí estamos los candidatos del cambio, los que hoy recorren las calles del país, visitando casa por casa, escuchando a la gente y acompañándola en sus necesidades.

Que nada detenga el cambio, las ganas de vivir mejor, de superar los problemas y tener un futuro de oportunidades para todos. El voto es nuestra única arma para lograr el cambio, por eso el 6 de diciembre tenemos que votar y cuidar nuestros votos para que se respete nuestra voluntad ¡Este 6 de diciembre, vamos a cambiar para progresar!

Unidos por Venezuela

Sin título“Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano”. Quise comenzar mi reflexión de hoy con estas palabras de Martin Luther King, como un reconocimiento a cada uno de nuestros hombres y mujeres que están convencidos de que Venezuela merece un cambio de rumbo, que saben que este es posible y trabajan día a día  para lograrlo.

El Gobierno Nacional busca por todos los medios dividir y quitarle al venezolano la esperanza de que sí es posible el cambio. Pero nuestro pueblo está abriendo los ojos. Cada día son más quienes se están sumando al proyecto de cambio y que además, con su mensaje, pero sobre todo, con sus acciones, están ayudando a otros a abrir los ojos. Se dice que una acción vale más que mil palabras y eso es válido desde todo punto de vista. Quienes abrazan el cambio lo hacen cansados de un discurso vacío, de años de promesas incumplidas. Lo hacen además porque han visto cómo en Miranda si hay una gestión que trabaja junto al pueblo y que, a pesar de los obstáculos, tiene resultados que mostrar.

El gobierno insiste en tapar el sol con un dedo. Buscan desviar la atención con guerras inventadas, repartiendo culpas de problemas que son responsabilidad exclusiva de su incapacidad, de su compromiso con un proyecto partidista y no con un pueblo, que es a quien se deben.

En estos días veíamos, nada más y nada menos, al responsable de la seguridad de los venezolanos, jurando que la inseguridad ha disminuido. Son capaces de mentir hasta cuando se trata de la vida de nuestro pueblo. Hacen lo imposible por ocultar las cifras, pero no hay propaganda que pueda contra el dolor de familias enteras, que viven la pérdida de un ser querido. Podrán censurar los medios, pero no tienen cómo censurar el dolor y el miedo que se vive en nuestra Venezuela.

¿Cuántos venezolanos tienen que morir, víctimas de la violencia, para que se tome en serio, de una vez por todas, el tema de la inseguridad? La tasa de homicidios de  nuestro país en 2014 fue de 82 por cada 100.000 habitantes. Esta cifra, que es impresionante por sí sola, se torna aún más grave considerando que, según la Organización Mundial de la Salud, más de 10 homicidios por cada 100.000 habitantes es una epidemia. Estamos hablando de que la criminalidad en nuestro país es un problema de salud pública, donde un venezolano es asesinado cada 20 minutos.

Esta misma semana uno de nuestros funcionarios de la Policía de Miranda, el Supervisor César Vivas, fue asesinado. Ya son 55 los funcionarios asesinados en la Gran Caracas en lo que va de año. A este gobierno no le duele la vida de los venezolanos. Gastan millones en armamento militar y en propaganda, para hablar de una obra de gobierno que no existe y tratar de ocultar la verdad, en lugar de invertir en educación, en salud y en la lucha contra la delincuencia.

¿Qué hace el gobierno frente a esta situación? Se tapan los oídos y los ojos y sólo abren la boca para endilgar a otros la responsabilidad de un problema que se les ha salido de las manos. Controlan los Tribunales, la Fiscalía, la Contraloría, la Guardia Nacional, el Cicpc, la Policía Nacional, el Sebin. Han  presentado 22 planes de seguridad fallidos y, en lugar de asumir su responsabilidad, buscan culpables y sólo hablan de la inseguridad en Miranda, donde por cierto, el gobierno además controla 15 policías municipales. Quién es responsable sino el Gobierno Nacional del auge de hechos delictivos que se ha observado en las llamadas “zonas de paz”, creadas supuestamente para el desarme y que se han convertido en zonas de impunidad.

Resolver la situación de inseguridad pasa porque el Gobierno entienda que este no es solo un tema de policía; con una impunidad de 90% no hay policía que resuelva el problema. Se requiere un abordaje integral, que incluya el sistema de justicia y el sistema penitenciario. Se requiere que nuestro pueblo tenga acceso a una educación de calidad y a oportunidades para progresar.

Cada mirandino, cada venezolano, todos sin excepción, merecen un país en el que puedan vivir tranquilos. La esperanza de cada uno de nosotros sumada tiene una fuerza capaz de superar toda la publicidad, la censura y la mentira, de quienes pretenden a toda costa mantenerse en el poder.

La elección de una Asamblea Nacional conformada en su mayoría por diputados comprometidos con el pueblo y no con los intereses de un partido político y de un gobierno que lo busca es perpetuarse en el poder, es un paso fundamental para la construcción de esa Venezuela de progreso donde se respete la vida, donde la prioridad sea la seguridad, la educación, que nuestro pueblo tenga a su alcance las oportunidades para salir adelante sin depender del gobierno de turno.

Ante la grave crisis que vivimos los venezolanos tenemos que unirnos para exigir respuestas y ser protagonistas del cambio. Casa por casa, en cada rincón de nuestra Miranda y de nuestra Venezuela, seguimos trabajando junto a nuestro pueblo, llevando un mensaje de esperanza y estimulándolo a no abandonar sus sueños  #UniónYCambio

Sobran razones para unirnos y el agua es una de ellas

Manuel vive en La Dolorita, y hacen falta los dedos de las manos de los cuatro miembros de su familiasin agua, para contar los días que tiene sin recibir agua. La última vez que vieron el preciado líquido pagaron más de 1.000 veces su valor, porque en lugar de llegarle por la tubería tuvo que pagarle a un camión cisterna para llenar unos tobos que escasamente le permiten cubrir sus necesidades y las de su familia.

Estamos entre los primeros países del continente en reservas acuíferas, el problema no es por falta de recursos sino por mal manejo de los mismos. En un país como Venezuela no debería haber una sola familia sin agua pero, relatos como el de Manuel se repiten en todos los rincones de nuestra Miranda y de nuestra Venezuela.

El acceso al agua potable es un derecho humano fundamental decretado por la ONU, derecho que muchos venezolanos no tienen cubierto, fundamentalmente por la falta de políticas públicas orientadas a garantizar el abastecimiento.

Este gobierno, en lugar de buscar soluciones, sigue diciendo que el colapso del servicio es culpa de la sequía, cuando lo que falta es una gestión eficiente que invierta en infraestructura, mantenimiento, tecnología, capacitación y concientización necesarios para garantizar que todos, absolutamente todos, los venezolanos tengamos acceso al agua.

Claro, qué se puede esperar de un gobierno que en el Plan de La Patria se planteó preservar la vida en el planeta y salvar la especie humana y, paradójicamente, elimina el ministerio de ambiente. Hay venezolanos que hoy todavía no reciben agua por tuberías y hay sectores que, aunque tienen sistema de tuberías, pueden estar hasta 45 días sin agua. ¡Vaya manera de salvar la especie humana!

El gobierno central se llenó la boca y aseguró haber alcanzado las Metas del Milenio en materia de agua potable. Nada más alejado de la realidad. Que le pregunten a nuestro pueblo de las zonas más necesitadas y más altas cómo sufren para conseguir agua y la magia que hacen para rendirla cuando les llega. Carmen nos contó que lava varias tandas de ropa con una misma agua de jabón para luego enjuagarla.

De acuerdo con la Encuesta sobre Condiciones de Vida Venezuela 2014, de las universidades Central de Venezuela, Católica Andrés Bello y Simón Bolívar, 39,2% de los habitantes del país no recibe agua todos los días. Y es que a medida que la población crece deben aumentar los servicios, pero hace al menos 18 años que en el país no se construye un embalse, cuando la meta es que se construyan dos embalses por año.

Hay zonas a las que el agua llega por bombeo pero como las tuberías son antiguas, aumentar la presión puede ocasionar su ruptura y el remedio podría terminar siendo peor que la enfermedad. Esto habla del retraso que existe en el mantenimiento y actualización de los sistemas asociados al agua.

Garantizar el abastecimiento de agua requiere voluntad y que las comunidades se organicen. Estamos hablando de años de abandono del sistema, pero no necesariamente se requieren años para comenzar a ver un cambio. Si bien los grandes proyectos son necesarios, hay algunas medidas que se pueden tomar y que comenzarían a hacer la diferencia en cuestión de meses.

Por ejemplo hay que poner a funcionar al 100% las plantas existentes. Es fundamental evitar que se siga botando el agua, tanto en el sistema, como del medidor hacia adentro, lo que requiere además la instalación de medidores y macromedidores, pues es muy difícil gerenciar lo que no se mide. Hay que destinar los recursos a lo prioritario. Por ejemplo, las cisternas no son la solución, son solo una medida efectista con la que le quieren hacer creer a la gente que la están atendiendo.

Siempre lo hemos dicho, las soluciones tienen que estar cerca del pueblo y el caso del agua no es la excepción. Las hidrológicas deben ser gerenciadas por los municipios, pero este gobierno ni lava ni presta la batea.

Con una nueva Asamblea Nacional comprometida con el pueblo y que le dé prioridad a la solución de sus problemas, se podrán destinar recursos al tema del agua y se podrá hacer contraloría para garantizar la buena utilización de los mismos.

A los venezolanos nos unen los problemas. La necesidad de agua potable es una razón más para unirnos. Es importante que las comunidades se unan y se organicen para exigir la solución, para crear conciencia y plantear alternativas a las autoridades. Hoy más que nunca los llamo a luchar unidos por sus derechos. Tenemos una oportunidad a la vuelta de la esquina con la elección de la Asamblea Nacional #UniónYCambio

Miranda con Sabor a Chocolate

En Venezuela necesitamos de unión y cambio, y en Miranda permanentemente trabajamos para lograrloMiranda con Sabor a Chocolate. Sobran razones para unirnos y este fin de semana nuestra Feria Miranda con Sabor a Chocolate será una oportunidad perfecta para reencontrarse en torno a un producto único y 100% venezolano y a la noble causa de la lucha contra el cáncer de seno.

Con esta iniciativa impulsamos a nuestros emprendedores y contribuimos con la lucha contra el cáncer de seno, pues todo lo recaudado con las entradas, irá a beneficio de Senos Ayuda.

Nuestro cacao mirandino conjuga sabores extraordinarios y un exquisito aroma que lo hacen un producto único y de calidad, sustento de muchas familias mirandinas que lo producen, lo procesan y lo transforman en un producto Hecho en Miranda, que nos llena de orgullo.

Ofrecer oportunidades a nuestro pueblo para que se forme en oficios productivos y desarrolle sus proyectos, que además se convierten en una forma de vida, nos genera gran satisfacción. Esta feria es parte del impulso que ofrecemos a nuestros emprendedores para que puedan progresar, pues como siempre decimos, su éxito es el éxito para su comunidad, para nuestro estado y para Venezuela.

El trabajo que desarrollamos en Miranda para apoyar el emprendimiento y ofrecer herramientas a nuestro pueblo es posible gracias a las alianzas que hemos venido fortaleciendo con el sector privado, la academia, organizaciones no gubernamentales y, por supuesto, con las comunidades. En el caso particular de esta iniciativa, contamos con diversas alianzas, entre ellas con la Universidad Simón Bolívar, la Alcaldía de Sucre y  la Universidad Central de Venezuela, además estrechamos algunas relaciones entre artesanos, fabricantes de cacao y chocolateros quienes desde su experiencia reflejarán el ímpetu y la fuerza que caracteriza a nuestros emprendedores, demostrando que el progreso vive y crece en Miranda.

En Venezuela sobra talento y sobran recursos naturales. Convencidos como estamos que lo que necesitamos para salir adelante es impulsar la producción nacional y generar empleos, continuaremos promoviendo el Hecho en Miranda y el Hecho en Venezuela.

Unión y Cambio

unionycambioNuestro pueblo siente cada día el deterioro en su calidad de vida. Los venezolanos nunca habíamos enfrentado, al mismo tiempo, tanta calamidad. No hay una familia venezolana que no esté afectada en este preciso momento por un problema de salud que no logra atender, bien por las fallas del sistema de salud pública nacional, por no contar con recursos para acudir a una clínica privada, o porque, aunque pueda pagarla, éstas están colapsadas y también presentan escasez de medicinas e insumos. No hay familia que no tenga que peregrinar en búsqueda de alimentos básicos, para muchas veces regresar sin lo necesario, bien porque no se consigue, o porque los recursos no le alcanzaron. No hay familia en la que alguno de sus miembros no haya sido víctima de la delincuencia y que no viva en una angustia constante por la inseguridad que reina en nuestro país. Y la lista continúa, lo que enfrentamos es un bombardeo diario que nos mantiene en zozobra. El reto es convertir esos problemas, que nos son comunes a todos, sin importar la forma de pensar, en un estímulo para buscar el cambio. Es un hecho: Sobran razones para unirnos y por eso nos estamos organizando en un gran movimiento social que contribuya a cambiar democráticamente este gobierno, que no da señales de rectificación y que parece que cada día pisa más el acelerador, pero en retroceso.

Para que Venezuela se convierta en un país donde imperen verdaderos valores de justicia, paz y progreso, los venezolanos tenemos que activarnos. Las cosas no pasan solas. Los líderes políticos y comunitarios, los jefes de familia, los jóvenes, todos sin excepción, debemos canalizar y orientar el descontento a través de la lucha social, exigiendo responsabilidad y respuesta al gobierno. La organización comienza en cada casa, para sumar esfuerzos para denunciar, movilizar y exigir respuestas de manera pacífica y así lograr los cambios que nuestro pueblo necesita.

Cada vez son más los venezolanos que se suman a la lucha por el cambio y el progreso, gracias al trabajo que hacemos en nuestras comunidades, y es que a pesar de los millonarios esfuerzos comunicacionales del gobierno central, la escasez, la inseguridad, la crisis en el sistema de salud pública nacional, el desempleo, las fallas en servicios básicos como luz y agua, los vivimos cada día y no hay campaña, por millonaria que sea, que logre ocultar esta cruda realidad. Súmate e invita a tus amigos, familiares y vecinos a unirse a los Comandos de Unión y Cambio, sólo hay que ingresar a http://unionycambio.com y registrarse. Además puedes seguir las actividades a través de @ @ComandoUC.

Sí podemos tener una Venezuela y una Miranda de progreso ¡Contamos contigo!

No hay lucha más necesaria que la lucha por la salud

IMG_0675¿Quién en Venezuela no ha sufrido en carne propia la crisis que vive la salud en nuestro país? ¿Quién no ha pasado la angustia de esperar horas, y hasta días, para recibir atención médica para sí mismo o algún ser querido?, ¿Quién no ha tenido que recurrir al boca en boca y a las redes sociales buscando alguna medicina, desde las más comunes para atacar un dolor de cabeza, hasta las más especializadas, indicadas para pacientes con enfermedades graves? ¿Quién no ha tenido que buscar medicinas u otros insumos médicos, para un familiar hospitalizado, porque en la clínica o en el hospital no lo tienen?

Todos hemos sentido impotencia y frustración cuando nos ha tocado ser protagonistas o testigos del gran deterioro del sistema de salud pública nacional, y lo que no podemos permitirnos como ciudadanos, es limitarnos a observar y quedarnos en el lamento. Tenemos que pasar del malestar y la queja a la organización, la denuncia y la acción. Porque una denuncia aislada nunca tendrá el poder que alcanza el pueblo organizado luchando por sus derechos.

El estado venezolano está en la obligación de garantizar el acceso a la salud, como lo consagra la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en el artículo 83: “La salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida. El Estado promoverá y desarrollará políticas orientadas a elevar la calidad de vida, el bienestar colectivo y el acceso a los servicios. Todas las personas tienen derecho a la protección de la salud, así como el deber de participar activamente en su promoción y defensa, y el de cumplir con las medidas sanitarias y de saneamiento que establezca la ley, de conformidad con los tratados y convenios internacionales suscritos y ratificados por la República”.

Lamentablemente los anuncios de millonarios desembolsos por parte del gobierno central para los hospitales no se ejecutan o se desvían en el camino, a juzgar por la crisis sostenida y cada vez más grave del sector. Los venezolanos hemos perdido la cuenta de los acuerdos firmados con otros países para adquisición y mantenimiento de equipos, pero las clínicas privadas colapsan porque en los hospitales los equipos no funcionan y los pacientes deben acudir al sistema privado para realizarse exámenes y buscar atención.

Debemos impedir que los venezolanos se vean abandonados a merced de una condición o enfermedad, debemos convertirnos en protagonistas de un cambio que haga suya la consigna “salud para todos”. Para ello tenemos que lograr, además, que nuestro pueblo conozca lo que se puede hacer en salud, aunque escaseen los recursos y sobren los obstáculos. Nuestra Red de Salud Francisco de Miranda es un ejemplo que conoce nuestro pueblo mirandino y que es posible gracias a la voluntad y la eficiencia en el manejo de recursos.

Lo que hemos logrado en Miranda en materia de salud demuestra que sí es posible generar y dispensar servicios de atención médica con y para el pueblo, sin que se tenga que invertir el patrimonio familiar. Creemos que los venezolanos tienen derecho a recibir atención médica oportuna, sin discriminaciones, gratuita, donde el centro sea el ciudadano.

La Red de Salud Francisco de Miranda es un sistema novedoso, creado para proveer a los mirandinos de atención médica oportuna y de calidad. Surgió como una alternativa a los modelos de salud pública existentes, y como manera de garantizar atención a los mirandinos, cuando el gobierno central transfirió al Ministerio de Salud todo el sistema formal de hospitales y ambulatorios ubicados en Miranda. Hasta ahora, desde su creación, hemos atendido más de 7 millones de pacientes en nuestros 72 centros de salud, que incluyen 59 Casas Amigas de la Salud, 6 Puestos de Pronto Socorro, con atención de emergencia las 24 horas, 3 Puestos de Pronto Socorro Móvil y 4 Centros de Especialidades Médico Odontológica. Además, aunque no escapamos de la escasez de medicamentos e insumos, hacemos importantes esfuerzos para facilitar los tratamientos a nuestros pacientes y continuar garantizando intervenciones y estudios especiales a nuestro pueblo más necesitado a través del Fondo Quirúrgico Mirandino, gracias a un esfuerzo conjunto con clínicas privadas.

No nos cansamos de decirlo: los obstáculos lejos de amilanarnos nos motivan y en el caso de la salud nos llevaron a crear la mejor red de salud pública que hay en el país. Esa es la reflexión que siempre llevamos a nuestras comunidades. Y qué mejor lucha pueden asumir nuestras organizaciones familiares y comunitarias, que la defensa del derecho a la salud.

Unidos por el cambio y el progreso

“Cuando un gobierno es malo, todo es malo”. Esta frase resume el descontento que nos expresaron los vecinos del Sector Guatirito, de nuestro Barlovento, por los problemas que enfrentan a diario, producto de la crisis económica y social que atraviesa nuestro país y que lejos de mejorar se agrava cada día.

Los problemas que encontramos en Guatirito, los vemos en cada barrio y caserío de nuestro estado y son los mismos que padecen los venezolanos en todos los rincones del país. Además de la escasez, la inseguridad, el dinero que no alcanza, son muchos los venezolanos que sufren la falta parcial o absoluta de servicios básicos como el agua y la electricidad, y los que padecen la precariedad de las viviendas o de la vialidad. Y es que, lamentablemente, a pesar de que en estos 15 años se recibieron los mayores ingresos petroleros en la historia de nuestro país, nuestro pueblo no ha mejorado su calidad de vida.

Mientras en Venezuela todavía encontremos familias que no tienen ni siquiera un baño y que tienen viviendas de barro y piso de tierra, el gobierno ha destinado cuantiosos recursos a la construcción de viviendas en otros países; mientras nuestro pueblo va de hospital en hospital buscando ser atendido y si es recibido tiene que comprar lo que se requiere para el tratamiento, se construyen hospitales en otros países cortesía del gobierno venezolano; mientras en nuestro país cierran empresas y cae el empleo, se privilegia la importación de alimentos e insumos que antes se producían en Venezuela. En resumen, luz para la calle y oscuridad para la casa.

Para revertir esta grave situación y evitar que siga creciendo la cifra de venezolanos en situación de pobreza, quienes queremos un cambio y creemos y luchamos por el progreso de los venezolanos, trabajamos todos los días, para llevar obras y soluciones que hacen el cambio en las comunidades. Aunque no es tarea fácil, porque enfrentamos la falta de recursos y obstáculos como la escasez de insumos, podemos afirmar que el que quiere trabajar por el pueblo siempre busca la manera y supera los obstáculos que encuentra en el camino.

Como servidores públicos, además tenemos la responsabilidad de impulsar la organización social y contarle a nuestro pueblo la verdad de lo que está ocurriendo, que sepan por qué sus bolsillos están vacíos, por qué no hay medicinas, por qué no consiguen la harina, por qué no tienen agua para lavarse las manos, por qué no encuentran cemento para mejorar sus viviendas y por qué no encuentran empleo. Asimismo, tenemos la responsabilidad de invitarlos a reflexionar y a organizarse, porque nadie puede quedarse de manos cruzadas viendo cómo su futuro y el de los suyos se desdibuja ante sus ojos, consecuencia de la crisis más profunda que hemos vivido en nuestra historia.

La pobreza se supera con políticas sociales que apunten no sólo hacia un nuevo modelo socio-productivo, sino hacia un concepto más dinámico y amplio de ciudadanía. Por eso tenemos que  impulsar un cambio de paradigma en lo cultural y en lo social.  Nuestro pueblo tiene que saber que el Estado está obligado a proveer a todos, de condiciones para su bienestar y desarrollo, incluso a quienes piensen ideológicamente diferente, y tenemos que demostrarle que sí es posible que nuestras familias progresen, si se preparan o forman para ello.

Por eso aspiramos a articularnos como un gran movimiento social popular, conformado por organizaciones familiares y comunitarias, cuya fuerza política contribuya a cambiar democráticamente al gobierno, para mejorar la situación del país y para convertirnos en una nación con verdaderos valores de justicia, paz y progreso.

Tenemos que mostrarle a nuestro pueblo que tienen derecho a un buen gobierno que impulse el progreso social, que permita el desarrollo del potencial y las habilidades de los venezolanos, que promueva la producción nacional y permita el acceso a la salud, la educación, la justicia. Tenemos que promover el progreso desde el núcleo familiar y generar el bienestar de la colectividad. Todos tenemos derecho a vivir dignamente en una sociedad sin excluidos, donde la inclusión dependa de la participación popular en la vida comunitaria, en un ejercicio pleno y activo de ciudadanía.

Así es como gobernamos en Miranda y eso es lo que queremos para todos los venezolanos. Trabajamos con todos y para todos sin importar sus simpatías políticas. Nuestro foco está en atender las necesidades de nuestro pueblo. Por eso estamos constantemente en nuestros barrios y caseríos, trabajando con la comunidad organizada y promoviendo el trabajo cooperativo con organizaciones no gubernamentales, universidades y con otras instancias de gobierno, para buscar soluciones integrales.

Es nuestro rol canalizar y orientar la decepción y el descontento de los venezolanos con el gobierno central, las comunidades deben exigir responsabilidades y respuestas al gobierno. Ese descontento debe convertirse en lucha social y unión para el cambio y el rol de las organizaciones familiares y comunitarias es fundamental para lograrlo.