¡El Revocatorio depende de ti!

Mientras el gobierno pretende impedir que logremos nuestro objetivo, nosotros nos mantenemos más unidos y firmes que n20160811_imagencolumnaunca luchando
por nuestros derechos. No hay razones técnicas para que el revocatorio no sea este año. El referéndum no depende del CNE, depende cada uno de nosotros.

El gobierno estirará la liga hasta donde pueda y lo demuestra jugando con la paciencia de  los venezolanos como lo ha venido haciendo. Saben que trancar la vía pacífica, electoral, constitucional y democrática nos colocaría en un escenario muy riesgoso y por eso juegan a retrasar. Pero nuestro pueblo está claro de los efectos que tiene cada día que pasa  Maduro en el poder en nuestro bolsillo, nuestra seguridad, nuestra salud y nuestra calidad de vida: Menos alimentos, menos medicinas, enfermos que mueren por falta de atención, nuevas víctimas de la violencia.

El gobierno está jugando con fuego, la paciencia del venezolano tienen un límite, pero además cada movida en contra de la posibilidad de que el pueblo se exprese también le resta a lo poco que le queda de apoyo popular y de apoyo internacional.

Este es un gobierno que apalancado en el control institucional y en el apoyo de su club de amigos, a cambio de los recursos y el petróleo que son de todos los venezolanos, ha caminado por años al margen de la legalidad. Pero ahora, en su desespero, está dando pasos que lo dejan cada vez más al descubierto y que  hace que los “amigos” también reflexionen sobre las consecuencias de apoyar a un gobierno que cada día se aleja más de la vía democrática y que tiene a su pueblo pasando calamidades.

Un ejemplo es cómo la cúpula está buscando de qué agarrarse para que no haya elecciones este año. Violan la Constitución al hacerse los locos con la convocatoria de los comicios regionales, que deberían ser a más tardar a mediados de diciembre, pues es la fecha en la que se vence el período de los actuales gobernadores.

Ni siquiera mencionaron las elecciones regionales en la para nada magistral “clase” que por más de una hora dirigió este martes la sra Lucena al país. Si algo quedó claro en la exposición de la rectora fue el grado de parcialidad política de quienes dirigen una institución que lo que debería hacer es garantizar los derechos políticos de los venezolanos.

Los venezolanos conocemos bien nuestros derechos y sabemos que unidos y organizados no van a poder contra la voluntad de los venezolanos. El 1% es un requisito que se inventó, que no está en la Constitución, para demorar la convocatoria del Referendo Revocatorio, pero aun así no sólo lo cumplimos sino que lo superamos.

La comunidad unida sale adelante y progresa, sin prejuicios, vamos todos unidos por el Revocatorio. Quienes queremos cambio y una Venezuela de progreso, no creemos en venezolanos de primera y de segunda. El hambre, la escasez y la inseguridad no distinguen de color político, y de la misma manera las soluciones tienen que ser para todos, sin ningún tipo de distinción.

Lamentablemente tenemos un gobierno al que lo único que le interesa es el chantaje político. Quieren tener a las personas amarradas con lo más preciado, por eso han parado todas las iniciativas que hemos adelantado desde la Asamblea Nacional en beneficio de los más necesitados.

En muchas comunidades de Miranda y de toda Venezuela, no ha llegado la primera bolsa de comida, tanto que las cacarean pero solo las ven unos pocos. Al final las convierten en una herramienta más de control político, como lo hicieron con la entrega de viviendas. La escasez no se acaba con bolsas reguladas, se combate con producción nacional y el gobierno no lo quiere entender.

A este gobierno solo le importa el poder, no le interesa el avance ni la solución a los problemas del país. Cada día que pasa Maduro y su cúpula corrupta, le mienten al pueblo y se burlan de sus necesidades.

El pueblo no acepta más retardos y no puede seguir perdiendo tiempo mientras el país se desmorona bajo nuestros pies. Este presente de crisis lo vamos a cambiar por el futuro de progreso que todos los venezolanos queremos y merecemos.

Los venezolanos estamos activos porque sabemos que el referendo depende de cada uno de nosotros. Tenemos que activarnos, organizarnos y movilizarnos y por eso hemos convocado para la Gran Toma de Caracas este 1 de septiembre. Tenemos la responsabilidad de exigir pacíficamente el respeto a la Constitución.

El revocatorio es la vía democrática, pacífica y constitucional para poner fin a este gobierno de crisis y será en el 2016. El revocatorio depende de ti, de cada uno de los venezolanos. Hagamos que pase.

¡Seguimos juntos por el 20!

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Es difícil imaginar que alguien no se conmueva ante el sufrimiento de una madre o de un niño. Es aún más difícil pensar que un funcionario público no se inmute cuando millones de madres, padres y niños de nuestra Venezuela sufren a diario por el hambre, por la imposibilidad de encontrar o comprar un medicamento.

Resulta inaudito que alguien, especialmente si es mujer, teniendo en sus manos la posibilidad de hacer viable la solución política que dará paso a la salida de la crisis que tiene a nuestro pueblo pasando penurias, prefiera esconder la cabeza como el avestruz.

Pero por increíble que parezca, las 4 señoras del CNE, encabezadas por la señora Lucena, son muy sensibles para ofenderse ante los reclamos de los venezolanos, pero no cuando se trata de hacer algo por nuestro pueblo.

Ellas no saben que ante la falta de harina, la gente hace arepas de mamón, no saben que más del 60% de los venezolanos no come tres veces al día. O lo que es peor, lo saben y escogen no hacer nada.

Parece que lo único que motiva a estos irresponsables del gobierno es defenderse a ellos mismos. Concentran a todos los funcionarios policiales para evitar que los venezolanos se expresen, como ocurrió este miércoles para evitar que llegáramos al CNE, mientras caían nuevas víctimas producto de la violencia.

A pesar de los obstáculos de Nicolás Maduro y su cúpula nefasta, los venezolanos vamos a forjar el futuro de nuestra Venezuela. Entérese señora Lucena, más del 80% del país quiere revocar a Maduro. El referéndum es un hecho y ni usted, ni nadie, podrá cambiar la voluntad de los venezolanos.

Nada nos detendrá en nuestra ruta. No importan los piquetes policiales, los ataques, los insultos y todo lo que hagan a través de sus genuflexas instituciones. Aquí hay un pueblo unido, organizado, que no tiene miedo. Si alguien tiene miedo es Nicolás Maduro, porque sabe que lo vamos a revocar. Le tienen terror al pueblo, a esa democracia participativa que tanto pregonan.

El pueblo sabe que el Revocatorio es el recurso con el que cuenta para decidir en medio de la peor crisis que ha vivido el país. Las señoras del CNE también lo saben, por eso nuevamente postergaron su pronunciamiento sobre la fecha para el 20%. ¿A qué le tienen miedo? O es que están esperando que su jefe Nicolás Maduro o Jorge Rodríguez
les digan qué hacer. Y es que no cuesta nada imaginarse por qué se reúnen con Rodríguez pero no son capaces de recibir a la Unidad.

Definitivamente la imparcialidad que se espera de un organismo electoral no es lo que caracteriza al CNE, como tampoco la “Dama Ciega” sirve para representar la “justicia” que se imparte desde el Tribunal Supremo, desde donde han declarado inconstitucionales las leyes aprobadas en la Asamblea Nacional para hacer frente a la crisis.

Cada día que pasa vemos cómo el gobierno sigue de espaldas a la realidad del país. Este gobierno demostró que no puede solucionar los problemas que padece nuestro pueblo. En cambio los venezolanos sí vamos a demostrar, una vez más, que el pueblo organizado puede más que cualquier poder corrupto que se aferra a sus privilegios.

Los dueños de Venezuela somos los venezolanos, no la cúpula que nos gobierna. Juntos somos poderosos, unidos somos invencibles y entre todos vamos a construir este país que tanto queremos. Sigamos juntos ¡Vamos por el 20!

El cambio se logra participando

1Estamos a 4 días para las elecciones,  unas elecciones históricas que marcan el inicio del cambio de nuestra Venezuela. Un cambio que ya se palpa en los deseos de cada uno de los mirandinos y los venezolanos con los que conversamos a diario en nuestras comunidades.

Este 6 de diciembre el cambio es irreversible. Lo sentimos allí, en cada comunidad, en cada casa. En cada rostro de nuestras mujeres, nuestros hombres y nuestros niños encontramos las razones para cambiar. En cada rostro vemos que las ganas de cambiar son cada vez más fuertes.

El clamor por el cambio está en las calles, en los carritos, en el Metro, en las colas de los mercados, en los encuentros familiares, en las oficinas. Incluso quienes antes apoyaban al gobierno hoy nos dicen que decidieron cambiar, porque esto no se aguanta más y el pueblo sabe que en sus manos está la fuerza para un futuro de progreso y paz.

Todos los venezolanos, sin excepción, la estamos pasando mal y es por eso que hoy estamos más claros que nunca de que Venezuela lo que necesita, es cambio, y que todos juntos podemos lograrlo.

En nuestras manos está la llave para ponerle un freno a esta crisis que nos agobia, la más grave de nuestra historia. En nuestras manos está la llave para darle un parao al dúo Nicolás-Cabello, que ha hecho y deshecho a su antojo durante años. Ellos son los culpables de que tú no consigas productos en el supermercado, de que el sueldo no te alcance, de que la vida del venezolano se resuma en: No tengo porque no se consigue; no tengo porque no me alcanza y no salgo porque tengo miedo. Ellos son los responsables de que estando a 2 de diciembre no sepas si podrás hacer las hallacas porque no consigues los ingredientes, o comprar un estreno a tus hijos o su Niño Jesús.

A los funcionarios públicos los invito a dejar el miedo porque el VOTO ES SECRETO, si no fuese así el Gobierno no estuviese mandando a tomar fotos a la papeleta, no nos dejemos intimidar. No hay que olvidar que juntos somos poderosos pero unidos somos invencibles.

¿Qué podemos hacer para cambiar este presente lleno de escasez, de inseguridad, de colas y falsas promesas, por un futuro lleno de compromiso, oportunidades y progreso? ¿Cómo podemos ponerle un freno a este continuismo y dar la oportunidad de un mejor futuro a los nuestros? VOTANDO. El cambio se logra participando, diciéndole sí al futuro, sí al trabajo.
Participar es acompañar a nuestros abuelos a votar, organizarse y darle la cola al vecino hasta su centro de votación. Participar, es denunciar cualquier irregularidad que ocurra en los centros de votación. Es llamar a tus familiares y amigos e invitarlos a votar porque es un momento de unión, de pensar en todos los venezolanos que queremos vivir mejor.

Participar, es ser miembro de mesa, es acudir a tu centro al finalizar las votaciones para la auditoria. Participar es defender tu voto y el de los millones de venezolanos que, como tú, quieren cambio. Participar, es unirse para que todos podamos progresar y cambiar.

En nuestras comunidades cada día nos dan más razones para votar por el cambio: Para acabar con las colas, con la escasez y la inseguridad; para lograr un sistema de salud pública que funcione; para que dejemos de peregrinar para conseguir medicinas; para que nuestros niños puedan tener acceso a una educación de calidad… Este 6 de diciembre debemos salir a votar porque los venezolanos merecemos vivir mejor y la AN es el órgano donde se toman las decisiones más importantes del país.

Este 6 de diciembre todos vamos a participar y hacer la diferencia entre la vida que tenemos hoy y la queremos tener. ¡CADA VOTO CUENTA! El cambio que queremos para el país depende de nosotros y está en nuestras manos. No perdamos esta oportunidad de expresarnos y dejar claro que este no es el país que queremos para nuestros hijos, que queremos un cambio de rumbo, y aspiramos a vivir mejor.

Sobran las razones para salir a votar SIN MIEDO este 6 de diciembre. Recuerda que el cambio está abajo, a la izquierda, en la esquina, la de la manito. ¡Venezuela cuente contigo!

 

No hay fuerza ni chantaje que pueda detener el cambio

Y1a lo habíamos alertado. A medida que se acerca el #6D el gobierno y su grupito, en su afán de aferrarse al poder, recurre a la violencia para sembrar el miedo. Se equivocan si piensan que con amenazas y armas largas, como las que usan para arremeter contra jornadas pacíficas de los ca
ndidatos de la unidad, podrán torcer la voluntad de cambio de los venezolanos, cuando, si algo quiere nuestro pueblo, es acabar con la impunidad, con la violencia, con el abuso de este grupo que se cree todopoderoso.

Se cansaron de excusarse detrás de la guerra económica y ahora quieren hacernos creer que si no ganan vendrá una guerra después de las elecciones. Usan todo el aparato de propaganda del estado para sembrar más división y mostrar una supuesta fuerza de choque. Pero los venezolanos no tenemos miedo de sus amenazas, si de algo tenemos miedo es de seguir viviendo prácticamente en toque queda por la guerra que vivimos a diario en nuestras calles, producto de una delincuencia que no se combate.

Si algo hay que combatir es la guerra del gobierno contra el pueblo, la que nos tiene sumergidos en colas para, al final, encontrar anaqueles vacíos. Hoy som
os víctimas de las pésimas condiciones de la salud pública y de la falta de insumos en la salud privada. Hoy, estamos inmersos en una realidad a la que el gobierno de Maduro y sus candidatos le dan la espalda. Mientras vemos nuestra calidad de vida cada vez más deteriorada y nuestro salario diluirse, Maduro y su grupo siguen buscando culpables, regalando y despilfarrando los recursos de los venezolanos.

Han sido muchos años de continuismo, de promesas incumplidas, de amenazas, de persecución, de discursos llenos de división. El resultado es un país de familias y amistades divididas por las diferencias políticas, un país rico en recursos que no produce ni la cuarta parte de lo que consumimos, un país donde los parques industriales se han convertido en cementerios de maquinaria.

Todas estas son razones para luchar, para hacerle frente a las amenazas y al chantaje. Cada cola, cada venezolano que cae víctima de la violencia, cada familiar, cada amigo que es víctima de la delincuencia, cada medicina que no conseguimos, cada minuto en una cola para comprar comida lo que hace es fortalecer nuestra voluntad de cambio. Los venezolanos somos gente luchadora, echada pa’lante, que sueña, un pueblo que emprende, que no le tiene miedo al cambio.

Juntos vamos a cambiar este presente lleno de escasez, inseguridad, colas y falsas promesas, por un futuro colmado de compromiso, oportunidades y progreso. Este no es el país que queremos para nuestros hijos, ese sentimiento de cambio está presente en cada mirandino, en cada venezolano con el que conversamos en nuestros recorridos por las comunidades. El pueblo venezolano decidió cambiar porque sabe que con los candidatos del continuismo y la crisis, los candidatos de Maduro y Cabello, no lograrán el futuro de progreso que quiere para sus hijos,  para su familia.

Miedo es lo que sienten ellos, miedo a perder sus privilegios. Miedo porque saben que no tienen la mayoría, que perdieron las calles, que el pueblo está claro de quiénes son los responsables de la crisis. Por eso tratan de confundir recurriendo a estrategias como llenar el tarjetón con tarjetas que se disfrazan de oposición o sacando tarjetones alterados en los que cambian de posición la tarjeta de Unidad.

Quién puede creer en quienes, sabiendo que no cuentan con el apoyo popular, quieren ganar a toda costa, aunque sea a punta de engaños. Después de 16 años, que sólo han servido para hundirnos en la más profunda crisis de nuestra historia, no tienen cómo presentar a los venezolanos una propuesta creíble, no tienen cómo ofrecer oportunidades y cambio, o dar solución a  los problemas. Ojalá el tiempo y el dinero que invierten en amenazar, insultar e intentar manipular al pueblo, lo invirtieran en resolver, en dar respuesta. Por eso los venezolanos decimos ya basta a un gobierno que usa las necesidades de nuestro pueblo como chantaje.

Faltan solo 11 días para el 6 de diciembre, y Maduro y sus candidatos del continuismo no se atreven a recorrer las comunidades, a dar la cara, para escuchar sus problemas. Los candidatos de Maduro y Cabello no tienen nada que ofrecer, solo pronuncian discursos vacíos, llenos de ofensas y amenazas.

Mientras tanto quienes queremos cambio, los candidatos de la unidad, estamos en las comunidades, en la Miranda y en la Venezuela profunda, calle por calle, casa por casa escuchando y buscando soluciones junto a nuestro pueblo.

Nosotros tenemos un compromiso contigo, tenemos un compromiso con Miranda y con nuestra Venezuela. Merecemos una Asamblea Nacional donde se legisle para todos, se controle en qué se gasta el dinero y se discutan los problemas que nos afectan a diario. Hoy más que nunca Venezuela necesita un cambio, necesita hombre y mujeres comprometidos que trabajen por los venezolanos. Es en este punto donde debemos preguntar a quienes todavía puedan estar confundidos: ¿Creen que los candidatos de Maduro y Cabello están comprometidos con el país? ¿Creen que los candidatos de Maduro y Cabello trabajarán desde la Asamblea Nacional para garantizar calidad de vida a los venezolanos o seguirán gastando el dinero que te pertenece a ti? Tienen 16 años hundiendo al país; no han hecho nada para solucionar la crisis que ellos mismos crearon y no van a hacerlo ahora.

Por años hemos visto repetirse una y otra vez las mismas promesas y las mismas excusas de parte de los candidatos reciclados del gobierno y el 6 de diciembre es nuestra oportunidad para decir ¡BASTA! Los venezolanos no nos merecemos seguir viviendo así. Las próximas elecciones parlamentarias son la oportunidad para lograr el cambio que tanto necesita el país y queremos los venezolanos.

Este 6 de diciembre le vamos a demostrar al gobierno y a sus candidatos que el pueblo decidió cambiar, y no hay trabas, engaños o artimañas que puedan ante esa fuerza indetenible de querer vivir mejor. La tarjeta de la Unidad, la UNICA TARJETA DE LA OPOSICIÓN, la de la manito será la más votada porque allí estamos los candidatos del cambio, los que hoy recorren las calles del país, visitando casa por casa, escuchando a la gente y acompañándola en sus necesidades.

Que nada detenga el cambio, las ganas de vivir mejor, de superar los problemas y tener un futuro de oportunidades para todos. El voto es nuestra única arma para lograr el cambio, por eso el 6 de diciembre tenemos que votar y cuidar nuestros votos para que se respete nuestra voluntad ¡Este 6 de diciembre, vamos a cambiar para progresar!

Cada venezolano tiene un compromiso político con su comunidad

HCR EN PANAQUIRE LMNo pocas veces uno escucha en reuniones familiares, de amigos o vecinos, en la espera por realizar algún trámite y ahora en las cada vez más comunes colas para comprar alimentos, medicinas, o cualquier otro de los muchos productos que se encuentran escasos, “estoy harto de la política”. La frecuencia con que solemos escuchar estas palabras es una señal de alarma, pues nos muestra la poca comprensión que existe sobre la importancia de la política y, especialmente, sobre el rol que deben jugar las organizaciones políticas de base en el cambio que los venezolanos necesitamos. Debemos pasar de la antipolítica a abrazar y rescatar los principios y funciones de la organización de base, que debe gestarse y consolidarse en cada familia, en cada comunidad y en cada grupo u organización social.

Lo importante es que, a pesar de los prejuicios o malas experiencias que pudieran llevar a ese tipo de expresiones de rechazo, también encontramos en cada contacto con las comunidades, en los recorridos y asambleas populares que hacemos en Miranda, mucha gente que tiene la disposición de reflexionar y que siente que puede ser parte de la solución. Y esa es la actitud política que debemos asumir como ciudadanos.

Quiero compartir una frase de Fernando Savater, en su libro Política para Amador, que explica que la política tiene que ver con todos y cada uno de nosotros: “…la actitud política busca otro tipo de acuerdo, el acuerdo con los demás, la coordinación, la organización entre muchos de lo que afecta a muchos. Cuando pienso moralmente no tengo que convencerme más que a mí; en política, es imprescindible que convenza o me deje convencer por otros. Y como en cuestiones políticas no sólo se trata de mi vida, sino de la armonía en acción de mi vida con otras muchas, el tiempo de la política tiene mayor extensión: no sólo cuenta el deslumbramiento inaplazable del ahora sino también períodos más largos, el planeamiento de lo que va a ser el mañana, ese mañana en el que quizá yo ya no esté pero en el que aún vivirán los que yo quiero y donde aún puede durar lo que yo he amado”.

Si algo nos caracteriza a los humanos es que tenemos la capacidad de transformar la sociedad. No necesariamente la sociedad en la que nacimos es la sociedad en la que vivimos y en la que morimos. Lo más importante es que todos y cada uno de nosotros tiene en sus manos el poder de influir, de dibujar esa sociedad, para lo que, ciertamente, necesitamos convencer a otros de nuestro punto de vista y sumarlos a nuestra búsqueda. Es indispensable reconstruir el valor y los significados de la acción política diaria, más allá de la contienda electoral.

¿Qué necesitamos para lograrlo? Formar auditores y comités comunitarios que velen por el cumplimiento de compromisos y la preservación de las obras, promover valores comunitarios y democráticos, formar a las comunidades para que conozcan sus derechos constitucionales y puedan defenderlos. Además debemos hacer que las comunidades se involucren y aporten soluciones y propiciar el encuentro de sectores sociales con necesidades comunes.

Para lograr sumar a otros a nuestra causa, que es el cambio en Venezuela, hay que comenzar por recordar que no es lo mismo la actuación política que la actuación partidista. La política está implícita en cada uno de los actos que realizamos como miembros de una familia, de una comunidad, de un gremio, de un país. Actuamos políticamente cuando nos organizamos como padres en un consejo educativo; cuando nos agrupamos como profesionales para luchar por nuestros derechos; cuando en una junta de condominio nos ponemos de acuerdo con nuestros vecinos. Cuando las comunidades hacen contraloría social de las obras y se reúnen con nosotros en asambleas populares estamos ante un acto político. Para nosotros como servidores públicos, escuchar a la comunidad es una de las responsabilidades políticas que tenemos, de allí la importancia que le damos a las asambleas y recorridos por nuestras comunidades. Los gabinetes parroquiales son un buen ejemplo de una nueva forma de hacer política en Venezuela, porque en estos encuentros respetamos el derecho político de la libertad de pensamiento y la libertad de expresión.

La organización política y social no debe limitarse al momento electoral, es fundamental para que el pueblo defienda sus derechos y logre plantarse, como dice Capriles, ante un gobierno que tiene al país en franco retroceso. En definitiva, de lo que se trata es de promover las organizaciones políticas de base para que las comunidades comprendan la importancia de su acción política como vía para la solución de sus problemas y superen los prejuicios existentes por las malas experiencias que han dejado el populismo y la demagogia. Hay que estimular en las personas su compromiso político con la comunidad y fortalecer las habilidades de liderazgo de los voceros de las comunidades y orientarlos para el establecimiento de un plan de acciones orientadas a unir, organizar y actuar en función de un cambio.

Como dice Henrique Capriles: «El trabajo que tenemos que hacer quienes nos dedicamos a servir al pueblo y creemos en la unión, el cambio y el progreso es convencer al 80% de venezolanos descontentos, de que podemos tener una Venezuela de progreso.»

Venezuela quiere progreso

23-11-2013-HCR MARCHA 23N-HG (9)Faltan apenas 9 días para el 8D, fecha en la que los venezolanos de 335 municipios del país saldremos no sólo a escoger nuestras autoridades locales sino a expresar cuál es el país que queremos.

Como lo ha dicho nuestro líder Henrique Capriles el 8D tenemos la oportunidad de manifestarnos contra el caos que quiere imponer Maduro y a favor del cambio y el progreso que ofrece la alternativa democrática. Seguir leyendo «Venezuela quiere progreso»

Miranda ni se compra, ni se vende

la foto-8Esta semana comenzamos una serie de encuentros con nuestros trabajadores en las distintas regiones del estado para compartir, como hemos hecho en ocasiones anteriores, la realidad presupuestaria a la que nos enfrentamos.

Puedo decir con orgullo que formo parte de un equipo que trabaja para todos por igual y, pese a las trabas del gobierno central, llevamos soluciones a quien más lo necesita. Nos hemos caracterizado por desempeñar una gestión cercana a las comunidades y nuestro rasgo siempre ha sido llevar adelante una gestión transparente, donde todos tienen acceso a la información. De hecho somos el único estado con una Ley de Acceso a la Información Pública. Seguir leyendo «Miranda ni se compra, ni se vende»

Tratan de anularnos porque saben que tenemos una gestión exitosa

En Miranda sabemos que los recursos no son suficientes y que la necesidad de nuestro pueblo es mucho más grande. Sabemos que ni a nuestros funcionarios les alcanza el salario. En el Gobierno de Miranda nunca antes se había vivido una crisis presupuestaria tan grave.

Para la fecha, el gobierno central adeuda a los mirandinos 2.7 mil millones de bolívares correspondientes a créditos adicionales derivados del diferencial del precio del barril de petróleo (calculado con base en 55$, cuando cada barril es vendido en 100$) y el diferencial cambiario; este último no es más que el resultado de la devaluación de nuestra moneda cuando el dólar pasó de 4.3 Bs a 6.3 Bs. En pocas palabras, este año recibimos el mismo presupuesto del año pasado.

El grupo de enchufados se empeña en ponerle trabas a una gestión exitosa, creyendo que con sus pésimas decisiones sólo afectan a un adversario político. Nuestro pueblo sabe que siempre hemos hablado con la verdad porque esa es nuestra bandera; en Miranda la situación es grave, pero seguimos luchando para que las obras presupuestadas para 2013 puedan culminarse y para que los pasivos laborales, el ajuste salarial y los aguinaldos de todos nuestros trabajadores puedan cancelarse.

En 2013, a Miranda sólo transfirieron un crédito adicional por 75 millones para pagar el ajuste del salario mínimo, mientras que a Distrito Capital y al estado Aragua, ambos en manos del Psuv, les enviaron 130 millones y 564 millones, respectivamente. Nada justifica que el gobierno central transfiera recursos de manera discrecional.

Señores del gobierno, entiendan que sus decisiones y ataques no afectan a quienes representamos el Gobierno de Miranda, afectan a esas madres que necesitan una buena escuela para sus hijos, a familias que dependen del plan Hambre Cero para llevarse el pan a la boca. Su saboteo afecta a miles de trabajadores que sí creen que es posible tener un mejor estado y un mejor país. Dejen de regalar recursos para obtener legitimidad y envíen a Miranda lo que corresponde.

Ante el abuso y la burla no podemos arrodillarnos, por el contrario, debemos exigir lo que nos corresponde, abrir los ojos y saber a quién le importa el progreso y a quién no. Los obstáculos nos hacen más fuertes para seguir en pie de lucha. Miranda y los mirandinos siempre contarán con nosotros.

Gobierno central debe ser responsable con construcción de viviendas

_MG_9900En enero de 2012, compartí en este espacio un artículo publicado por el diario El Universal con relación a la problemática de la vivienda en nuestra Venezuela. Hoy, año y medio después, podría publicar el mismo artículo  (https://adrianadelia.com/2012/01/05/no-se-trata-de-construir-casas/) sin cambiar una coma, porque no ha habido avance o reconsideración por parte del Estado, en cuanto a la oferta de una solución real y definitiva, y no simplemente paliativa y transitoria, con respecto a tan importante tema. Seguir leyendo «Gobierno central debe ser responsable con construcción de viviendas»

Premio a la irresponsabilidad

Si en nuestra Venezuela hubiese un premio a la irresponsabilidad, sin duda la elección del jurado sería muy difícil. Si le damos una limitación temporal y geográfica al premio podría ser más sencillo escoger y aún así no serían pocos los personajes con méritos para merecerlo. Si juzgamos por lo que ha sido la actuación de algunos personeros del gobierno los últimos días en Miranda podríamos obtener un triple empate entre Nicolás Maduro, Elías Jaua, y Aurora Morales, quienes han trabajado arduamente intentando tapar la falta de gestión y los problemas que afectan a todos los venezolanos a punta de politiquería, saboteo y desmedidos ataques a la gestión de Henrique Capriles en Miranda.

Nicolás Maduro, quien ha demostrado estar muy mal informado, dedicó días enteros en un mal montado show televisado, a tratar de convencernos de su supuesto interés por los mirandinos. En pocas horas quedó claro que su verdadero objetivo no es otro que desviar la atención y atacar a Capriles. Si su intención fuera verdadera, lejos de lanzar al aire nuevas promesas y cifras que causan asombro, hubiera exigido a sus ministros que cumplan las promesas que han incumplido y exigido la acción necesaria para que aquello que es responsabilidad del gobierno central se ejecute en los tiempos acordados y con los recursos estimados.

Si en algo es eficiente el gobierno central es en reciclaje de promesas, el maquillaje de viejos proyectos con nuevos nombres y nuevos recursos, en la reubicación de los enchufados de siempre en nuevos cargos y en la “guarimba roja”, frase que le escuché a la diputada del CLEBM por el bloque de la Unidad, Flavia Martineau y que describe muy bien lo que ha estado haciendo el gobierno para sabotear a los servidores públicos que sí tienen resultados que mostrar.

El trío Maduro, Jaua y Morales olvida que como servidores públicos se deben al pueblo. Lo que se espera es que se utilicen los canales legalmente establecidos para que los recursos lleguen oportunamente y en su totalidad a las autoridades elegidas por el pueblo de Miranda para cumplir con los compromisos existentes y ejecutar los proyectos presentados. Lo que se espera es que se produzca la coordinación necesaria entre autoridades regionales y nacionales para atender de forma conjunta los problemas de los mirandinos. Lo que se espera es que dejen de utilizar los recursos que son de todos para sabotear y lo utilicen para crear, para resolver, para progresar.

Mientras Maduro entrega recursos de manera indiscriminada a Elías Jaua para “nuevos proyectos”, aquellos que tienen años en ejecución continúan durmiendo el sueño de los justos. Bastan dos ejemplos para ver claramente la situación. Cuando llegamos a Miranda nos quitaron los hospitales; cuatro años después nombran una “Micromisión” para  que recuperen los hospitales uno por uno. ¿Qué hizo el ministerio de salud por los hospitales de Miranda en esos cuatro años? También vale la pena preguntarse cómo es que, quien estuvo al frente del ministerio de agricultura y lideró la bandera de las expropiaciones, ahora quiere imprimirle dinamismo a la Zona Productiva de los Valles del Tuy.

Olvida el señor Jaua, que durante su gestión como ministro expropió hatos y fincas y se encargó de destruir la producción de alimentos. No es acaso el designado a dedo, corresponsable de que hoy el pueblo no consiga alimentos y cuando los encuentra estén por las nubles. No es acaso Jaua corresponsable de que nuestros trabajadores del campo estén viviendo uno de los momentos más difíciles de la historia del país. ¿Cómo entonces viene ahora a hablar de protección? ¿Cómo va a defender el Sr. Jaua al pueblo de Miranda del nuevo aumento de los alimentos y de la inflación en general?

Este señor que se dice “protector de Miranda” y que fue candidato a la gobernación de Miranda, era una alcabala para la aprobación de proyectos para el pueblo Mirandino cuando, como vicepresidente de la República, estaba a cargo del Consejo Federal de Gobierno. Incluso obstaculizó proyectos que estaban orientados a darle seguridad a nuestro pueblo.

Es importante que quienes quieren imponerse por la fuerza recuerden que el pueblo Mirandino escogió a Henrique Capriles, en elección popular, para que continúe trabajando por Miranda. Nuestro pueblo sabe que a pesar de los obstáculos y el saboteo, cuentan con autoridades que trabajan junto a los mirandinos para llevar oportunidades y progreso para todos por igual.