Venezuela consolida el camino hacia el cambio

Nuestro pueblo se crece en las dificultades y mientras más obstáculos pone el gobierno, tratando de torcer la voluntad de los venezolanos más profundo se arraiga el sentimiento
20160428075958 (1) de cambio.

Que en horas hayamos logrado superar las firmas necesarias para iniciar el proceso del Revocatorio y que la hayamos superado en más de 8 veces demuestra que nuestro pueblo clama cambio y que está decidido a lograrlo por la vía constitucional.

La masiva movilización de nuestro pueblo para expresar su voluntad de activar el Referendo Revocatorio contra el gobierno de Nicolás Maduro reafirma la contundencia de los resultados del 6 de diciembre.

Mientras más provocaciones y ataques contra nuestro pueblo más nos aferramos a nuestra Constitución que en artículo 72 establece: “Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables. Transcurrida la mitad del período para el cual fue elegido el funcionario o funcionaria, un número no menor del veinte por ciento de los electores o electoras inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referendo para revocar su mandato. Cuando igual o mayor número de electores o electoras que eligieron al funcionario o funcionaria hubieren votado a favor de la revocación, siempre que haya concurrido al referendo un número de electores o electoras igual o superior al veinticinco por ciento de los electores o electoras inscritos o inscritas, se considerará revocado su mandato y se procederá de inmediato a cubrir la falta absoluta conforme a lo dispuesto en esta Constitución y en la ley…”

¡Con Maduro no hay futuro! y por eso todo el país se movilizó para firmar por el cambio. Sabemos que incluso muchos se quedaron con ganas de firmar porque pensaron hacerlo los próximos días pensando en el lapso de 30 días que fijó el CNE. La realidad es que nuestro pueblo superó las expectativas que nos habíamos planteado de tal forma que no se requiere seguir recogiendo firmas, sino más bien destinar nuestros esfuerzos a realizar el proceso de validación interna, para luego proceder a llevar las firmas con la solicitud del inicio del Referendo Revocatorio en los próximos días.

Hay que recordar que los lapsos que se establecen en el reglamento del CNE suman un total de 228 días, pero esos son los tiempos máximos, no significa que no podamos acelerar aquellos lapsos que dependen de nosotros. Hay que recordar que estamos en una carrera contra el tiempo con un contendor que no respeta ni sus propias reglas. A quienes se quedaron sin firmar en esta ocasión les decimos que tengan su firma preparada para cuando llegue el momento de recoger ese 20% para solicitar la convocatoria de un referendo para revocar el mandato de Maduro.

Este millón y 500 mil firmas se lograron en poco más de 30 horas, no días, prácticamente de manera espontánea, porque no hubo una campaña previa, sino que se aprovechó la convocatoria a una movilización, hablan de nuestra capacidad de organización pero, sobre todo, de la capacidad de respuesta de los venezolanos.

Esa misma capacidad de respuesta aflorará cuando a todos los que firmamos esta semana nos convoquen a la validación de nuestras rúbricas. Y estoy segura de que se manifestará una vez más para sumar los 4 millones que necesitamos para revocar el mandato de Maduro.

Mientras el gobierno, ante las exigencias de nuestro pueblo, da cada vez más muestras de desesperación, la fuerza y el deseo de cambio de nuestro pueblo se consolida en un gran movimiento social por el cambio, por la exigencia del respeto de sus derechos fundamentales, que han sido, descarada y recurrentemente, vulnerados por este gobierno irresponsable.

Este domingo es el Día del Trabajador, y no tengo duda que será uno de los más tristes que recuerde nuestro pueblo. Seguimos teniendo el segundo salario más bajo de América Latina, a pesar de los ajustes, con los que se ha llenado la boca Maduro. Una familia de cinco miembros necesita 17,6 salarios mínimos para cubrir sus necesidades básicas. ¿Qué familia venezolana está en capacidad de hacer frente a esta situación?

¿Qué familia venezolana no identifica quiénes son los responsables de que estemos viviendo la peor crisis de nuestra historia? Crisis que no se limita, como todos sabemos, a lo económico sino que afecta cada aspecto de la vida de nuestro pueblo.

Son muchas las razones para el cambio que están representadas en cada una de las firmas que recogimos. Los venezolanos firmaron para revocar las colas, la inflación, la escasez, la inseguridad la crisis de salud. Los venezolanos quieren cambio pero un cambio pacífico, constitucional, electoral y profundamente democrático.

Quiero agradecer a nuestro pueblo Mirandino y a todos los venezolanos por su participación entusiasta, gracias a ustedes es que vamos a lograr el cambio. Agradezco a Henrique Capriles, con quien trabajé por tantos años, por guiarnos por este camino que está dando importantes frutos.

Definitivamente, cuando se hacen las cosas bien pasan cosas buenas y nuestro pueblo organizado, hará de nuestra Venezuela el país de progreso que todos soñamos.

 

 

 

Ante cada obstáculo más organización

ADEcabildo1La crisis en nuestro país se profundiza cada día, y mientras caemos por el barranco el gobierno mira impávido y hasta toma decisiones que lejos de detener la caída la precipitan.

Todo parece indicar que el Gobierno se ha estado dejando guiar por Maquiavelo quien, en El Príncipe, afirmaba que “…en verdad, no hay otro medio más seguro de posesión que la ruina” y que “… el único medio seguro de dominar una ciudad acostumbrada a vivir libre es destruirla”.

Es eso precisamente lo que están haciendo Maduro y sus combo con nuestra Venezuela, destruirla. Y para lograrlo no cesan de inventar triquiñuelas, de ignorar leyes e interpretar a su antojo el texto constitucional.

Se escudan en un Tribunal Supremo de Justicia que se empeña en legalizar la trampa y taparear los desmanes de un Gobierno que ha saqueado a nuestra Venezuela, mientras, a la par, se las ingenian para “inconstitucionalizar” textos fundamentales de nuestra Carta Magna, esa que ellos mismos refrendaron en 1999.

Definitivamente la discrecionalidad de este Gobierno no tiene nombre.  Son capaces de pasar por encima hasta de los derechos de nuestros abuelos, obstaculizando la Ley del Bono de Alimentación y Medicinas, que aprobamos recientemente en la Asamblea Nacional. También se oponen a que los venezolanos que han recibido viviendas de programas del Gobierno, hagan valer su derecho a la propiedad. Y es que para ellos, lo que es bueno para el pavo no necesariamente es bueno para la pava, y mientras ellos acumulan propiedades pretenden que el pueblo viva prestado, dependiendo de los “favores” del gobierno.

Este Gobierno quiere mantenerse atornillado a costa del chantaje, la manipulación y el abuso de poder. Y qué más abuso de poder que quitarle potestades a la Asamblea Nacional. Qué mayor abuso de poder que cambiar las reglas del juego con el partido comenzado, como pretende hacer el CNE, agregando requisitos cada vez que la Unidad exige le sean entregadas las planillas para recoger el 1% de las firmas para solicitar la activación del Referendo.

Siguiendo órdenes emanadas de Miraflores, el TSJ pretende hacer de la Asamblea Nacional, elegida por la mayoría de los venezolanos y que acaba de cumplir 100 días de su instalación, un órgano decorativo. Pero nuestro pueblo y el mundo saben que la mayoría parlamentaria de la Unidad sí está comprometida con el progreso y el futuro de nuestra Venezuela y continuará batallando, por mandato popular, por crear el marco que permita el desarrollo de nuestro país.

Si usaran la creatividad que tienen para torcer la voluntad del pueblo y brincarse las leyes, para resolver los problemas que nos afectan a los venezolanos, seríamos una potencia mundial. Pero Maduro es el mayor productor de obstáculos de la historia y la única forma de quitar el tapón que mantiene contenido el progreso de nuestra Venezuela es cambiar el Gobierno.

Prefieren destruir al país antes que perder sus privilegios y soltar el poder. Ellos seguirán buscando cómo mantenerse atornillados, pero nosotros, los venezolanos, hemos demostrado de sobra que no hay poder que pueda con la voluntad del pueblo organizado.

En sólo un fin de semana 2 millones de personas nos manifestaron su voluntad de firmar por el Revocatorio  y es precisamente a eso a lo que le tienen miedo. Es precisamente por eso que el CNE sigue dando vueltas para entregar las planillas. Es precisamente por eso, y no para ahorrar electricidad, que Maduro aprovechó el 19 de abril para decretar no laborable el 18 y así ganar tiempo. Pero se les acabarán las excusas y mientras más demoren en entregarnos el formato de las planillas, más rápido recogeremos las firmas. Responderemos a los obstáculos con  más organización. El Revocatorio es un clamor popular que crece a diario en nuestras comunidades en toda nuestra Venezuela.

Este gobierno quiere burlarse de los venezolanos pero se equivoca si cree que nuestro pueblo se va la va a calar. No se confundan. Nuestro pueblo está cansado de los constantes abusos, de las dilaciones, del mal uso de los recursos, de la escasez, de lo golpeado que está su bolsillo, de la violencia que cada día enluta nuestras familias. Pero nuestro pueblo sabe que la vía para salir de este Gobierno y de la crisis en la que nos ha hundido es el voto.

Nuestro pueblo, a pesar de las provocaciones que recibe a diario en cada cadena de televisión, en cada cola y con cada quincena, quiere salir de este gobierno de forma pacífica, constitucional, electoral y democrática.

Por eso realizamos un Gran Cabildo Abierto para exigir a Tibisay Lucena que demuestre respeto al pueblo venezolano y entregue las planillas.

Los venezolanos clamamos cambio para nuestro país a través del Revocatorio y con organización y en unidad lo vamos a lograr. ¡Unidos sacaremos a nuestra Venezuela adelante! ¡El cambio va!

Pueblo propietario

Hoy podemos decir que tenemos un pueblo propietario. Se acabó el chantaje, Venezuela va a ser un país de propietarios y progreso, a pesar de los obstáculos del partidociudad belen de Gobierno, que sólo cree en la propiedad cuando es para beneficio de ellos.

Cuando se trata de hacer valer los derechos de nuestro pueblo se oponen porque no quieren perder ese instrumento de manipulación en el que convirtieron la Gran Misión Vivienda Venezuela. Nosotros estuvimos en Ciudad Belén, nos reunimos en casa de una muchacha y esa tarde la sacaron de su vivienda. Tienen miedo de un pueblo libre e independiente que pueda decidir sin chantajes.

El gobierno de turno no podrá chantajear a nuestro pueblo obligándolo a asistir a actos de proselitismo político a cambio de una vivienda. Con esta Ley no podrán sacar a nadie de su casa para asignársela a otra persona.

Este instrumento legal, con el que estamos saldando una deuda social con los venezolanos, entregará en propiedad plena su vivienda a los adjudicatarios de la Gran Misión Vivienda y otros Programas Sociales del Sector Público.

Con esta ley se acaba la división entre los venezolanos que pueden ser propietarios y los venezolanos que no. Esta ley establece el uso, goce, disfrute y disposición de la vivienda según lo establecido en nuestra Constitución, establece mecanismos expeditos para la entrega de los títulos de propiedad y acarrea responsabilidades civiles y penales para los funcionarios públicos que no otorguen la titularidad. Si en 6 meses no han entregado el título, esta ley empodera a los Alcaldes y Gobernadores a participar en el proceso.

Nosotros creemos en la Propiedad Plena, sin restricciones más allá de las establecidas en el Artículo 115 de la Constitución. Siempre hemos trabajado por democratizar la propiedad y desde la Alcaldía de Baruta iniciamos con este proyecto. Porque progreso es que, sin importar dónde y bajo qué condiciones hayas nacido, tengas oportunidad de salir adelante. Una vivienda sin papeles es una vivienda prestada y cada venezolano necesita la seguridad de un techo propio.

Las instancias gubernamentales en materia de vivienda, se abstuvieron de participar en la elaboración de la ley y la bancada del Gobierno en la Asamblea, no aprobó el texto porque no creen en un modelo en el cual el pueblo pueda salir adelante, en el que nosotros sí creemos. Creemos en un país de propietarios plenos, no queremos un pueblo dependiente de un gobierno que los chantajea, queremos propietarios libres.

Maduro tuvo el descaro de decir en cadena nacional que tendrán que derrocarlo para que esta ley sea aprobada y quieren hacer creer que los venezolanos están en contra de este instrumento legal, pero en la consulta pública nunca encontramos a un venezolano que dijera: “Yo no quiero ser dueño de mi vivienda”; al contrario, la ley se sometió a consulta y en su redacción fue fundamental la participación de los sectores populares.

También salieron a argumentar que esta ley ya existe, pero si fuese así todos los beneficiarios tendrían que ser propietarios, y no lo son. Es más, este Gobierno es tan irresponsables que hasta han entregado solo llaves simbólicas, según han denunciado los propios beneficiarios.

¿Pueden creer que hay quienes dejan de mandar a sus niños al colegio por el temor de dejar su casa sola? En muchos casos hacen guardia para no dejar sola la casa, porque viven con temor a perder su hogar.

La semana pasada también sancionamosla Ley del Bono de Alimentación y Medicamentos para los Jubilados y Pensionados y continuamos trabajando para aprobar leyes en beneficio de nuestro pueblo. En los próximos días presentaremos en la Asamblea Nacional la Ley de Barrios para que los más de 2 millones de venezolanos que autoconstruyeron sus viviendas sean propietarios plenos.

Mientras tanto el Gobierno, se pone de espaldas al pueblo y, a través de su bancada y del TSJ, busca entorpecer nuestra labor sin importar que el perjudicado es el pueblo. ¿Cómo es posible que se opongan a la Ley de Bono de Alimentación y Medicamentos para Jubilados y Pensionados? ¿Es que para los diputados del Psuv es más importante la lealtad a un partido político que el sufrimiento de nuestros abuelos?

Necesitamos gobernantes que nos respeten y velen por nuestras necesidades. Este gobierno no solo no quiere que los venezolanos sean propietarios, tampoco quiere que vivan tranquilos, no quiere que tengan acceso a la alimentación, la salud y la educación, que son derechos fundamentales. Eso se ve cada día en sus acciones.

Uno escucha al «Defensor del Pueblo» y se da cuenta cómo este gobierno está totalmente de espaldas a la realidad de Venezuela. Los recursos del Estado no pueden ser administrados de acuerdo a la voluntad del Presidente. La palabra transparencia no existe en el diccionario del gobierno de este país.

El gobierno de Maduro y su modelo, solo profundizan la crisis. Los venezolanos no nacimos para vivir de cola en cola, es hora de ca
mbiar y avanzar, es momento del Revocatorio. La Constitución es clara, todos los cargos de elección popular son revocables y por eso acompañamos a nuestro pueblo en la lucha para que haga valer sus derechos.
Unidos, los venezolanos saldremos de la crisis y el Revocatorio es la opción más viable para lograrlo. El 70% de los venezolanos quiere Revocatorio. Ahora, lograr el Revocatorio este año depende de la organización y la disciplina de cada uno de nosotros.

El gobierno pretende desconocer la voluntad de los venezolanos, por eso hoy acudimos al CNE exigiendo la planilla para activar el proceso del Revocatorio y en respuesta se escudaron con sus grupos violentos para evitar que consignáramos la comunicación. El gobierno usa la violencia como arma, en cambio, nosotros lo que tenemos es la Constitución y nuestra voluntad de cambio. Y a pesar de sus emboscada violenta cumplimos el objetivo y entregamos la carta. El gobierno no ha entendido que no hay obstáculo que pueda contra la voluntad del pueblo unido. Seguimos luchando juntos para darle a los venezolanos el país de progreso que todos queremos.

Juntos vamos a revocar la crisis

Los venezolanos nos activamos, Constitución en mano, para lograr el indispensable cambio que se requiere para sacar adelante a nuestra Venezuela. Un cambio estable y que perdure solo puede lograrse si se da con la expresión mayoritaria de nuestro pueblo en el marco de la Constitución.

La unidad anunció el camino para el cambio político y acompaade1003ñaremos su decisión. Ahora bien, creemos fundamental hablar con toda claridad a los venezolanos para no crear falsas expectativas respecto a la viabilidad de cada uno de los mecanismos planteados.

En las asambleas y recorridos que hacemos por nuestras comunidades nos preguntan si pensamos que Maduro va a renunciar y con honestidad le decimos a nuestro pueblo que si quien está al frente del gobierno no ha dado ninguna señal de reflexión, a partir de los contundentes resultados del #6D y de la diaria agudización de la crisis que vivimos, mucho menos tendrá la responsabilidad de renunciar.

¿Cuál ha sido la respuesta por ejemplo ante la desaparición de 28 venezolanos en Tumeremo? Los venezolanos exigimos respuestas y en el gobierno lo que hacen es defenderse los unos a los otros. Y es que para ellos mantenerse en el poder vale más que la vida de un venezolano.

Por eso cuidado con el llamado a la calle para exigir la renuncia, nuestro pueblo no soporta otra frustración, pero además existe una gran tensión social, estamos sentados sobre un polvorín y no queremos un estallido. Todo cambio tiene que ser pacífico.

Cada paso del gobierno es una razón más para el cambio y para blindarlo recurriendo a la activación inmediata y simultánea de los mecanismos con más posibilidad de lograr el objetivo: la Enmienda y el Revocatorio. Estamos luchando contra un gobierno no democrático, que tiene secuestrados los poderes.

El 6 de diciembre demostramos que el pueblo unido y organizado, recurriendo al poder del voto, es capaz de derrotar el abuso de poder. Ahora tenemos una nueva oportunidad para seguir avanzando en el camino hacia el progreso haciendo uso de los mecanismos que nos da la Constitución. Activemos ya a nuestro pueblo para revocar a Maduro, para hacer realidad ese cambio que aspiramos los venezolanos, porque solo juntos podemos lograrlo y darle el piso y la legitimidad que un gobierno de unidad nacional necesita.

Este gobierno ha dejado claro que es capaz de recurrir a cualquier artimaña para desviar la atención y tratar de neutralizar a quienes lo adversan. Esto se evidencia en cada decisión que emana de Miraflores y de cada uno de los poderes. Para muestra basta con ver la más reciente decisión del TSJ para limitar la actuación de la Asamblea Nacional y el procedimiento abierto por la Contraloría General de la República contra el gobernador de Miranda, Henrique Capriles y varios funcionarios que lo acompañamos en su gestión, entre los que me encuentro incluida.

Qué casualidad que justamente cuando se profundiza la crisis, se está hablando del cambio de gobierno y sale a la luz que Odebrecht utilizó fondos reservados, para pagar parte de la campaña del 2011 del presidente Hugo Chávez, salga a relucir esta investigación que data de 2011, contra Capriles. Es poco serio y definitivamente muy sospechoso.

A pesar que la Contraloría del Estado está prácticamente instalada en la Gobernación de Miranda, buscando cómo atacarla y nunca han encontrado elementos de los que asirse, porque se trata de una gestión transparente, ahora vienen a tratar de enlodar a la Gobernación y sus funcionarios con este parapeto  de la Contraloría General de La República, otro organismo que deja muy mal parada la supuesta independencia de poderes. Se equivocan si creen que con esto van a impedir que sigamos luchando por el progreso de nuestro pueblo.

Tenemos que insistir en la activación del poder del pueblo a través del Referendo Revocatorio, que es el mecanismo que más posibilidades tiene de éxito, porque no requiere interpretación del tribunal.

Debemos dar nuevamente a esa mayoría contundente que se manifestó por el cambio el 6 de diciembre la posibilidad de lograr un cambio pacífico, democrático, constitucional y electoral, con la revocatoria del presidente. En ese sentido hoy aprobamos en primera discusión en la Asamblea Nacional la Ley Orgánica de Referendos.

Ciertamente al Revocatorio también le pondrán obstáculos, ¿qué ha sido sencillo con este gobierno? Pero aun así es una opción posible que tenemos que hacer realidad. Por eso tenemos que continuar organizando a esa mayoría que se expresó el 6 de diciembre. Lograr el Revocatorio depende de cada uno de nosotros, por eso es importante que nos organicemos.

¡Avancemos ya! Los venezolanos no nacimos para vivir de rodillas, de cola en cola para medio sobrevivir. Juntos podemos revocar la crisis y cambiar el destino de nuestro país.

¡Lo mejor está por venir para Venezuela!

El pasado miércoles Nicolás Maduro, realizó anuncios que lo que hacen es castigar aún más a nuestro pueblo. Aumentó la gasolina, mientras sigue regalando nuestro petróleo a otros países; devaluó todavía más nuestra moneda e hizo un ajuste de salario, que nada tiene de aumento, pues con estas medidas será más lo que salga que lo ingrese al bolsillo de n_MG_0885 (Copy)uestro pueblo.

La única forma de que Venezuela salga de esta crisis es producir y eso no se logra por decreto sino recuperando la confianza y eso pasa por reinstitucionalizar a nuestra Venezuela.

Pero cada paso de este gobierno va en la dirección contraria. Sólo la semana pasada en dos días desconocieron la actuación de la Asamblea Nacional. Una Asamblea Nacional que representa a la mayoría de los venezolanos, que el 6 de diciembre se expresó con contundencia por el cambio.

Llama la atención cómo un gobierno que se ha caracterizado por evadir sus responsabilidades, sumergiendo a  nuestra Venezuela en la peor crisis de nuestra historia, se empeña en obstaculizar la labor del  único poder que en este momento está trabajando para llevar soluciones a nuestro pueblo.

Desconocen a la Asamblea Nacional y al pueblo que la eligió, cuando los ministros se niegan a asistir a rendir cuentas a los venezolanos. Desconocen  a la Asamblea Nacional cuando, a través del TSJ, que está de rodillas ante el gobierno y no actúa como un tribunal sino como un partido político, declaran que el Decreto de Emergencia Económica, está vigente, luego que en la Asamblea Nacional lo negamos por mayoría.

Lo que quieren es ganar tiempo, pero es precisamente el tiempo el que hará que esta decisión se caiga por su propio peso. Ya veremos si con este decreto el Gobierno resuelve la crisis, se acaban las colas, la inseguridad o aparecen los medicamentos y los alimentos.

Se burlan del pueblo y del poder legislativo cuando no tomaron en cuenta a la mayoría parlamentaria para determinar el precio de la Unidad Tributaria y también con la liquidación del Banco Industrial de Venezuela, decisión que debe hacerse por Ley porque su creación fue a través de una Ley.

Desde la Asamblea Nacional continuaremos tomando las decisiones que sean necesarias para superar esta crisis que hoy atraviesa el país. Ese es nuestro compromiso con los venezolanos, que el 6 de diciembre confiaron en nosotros y votaron por un cambio que resuelva la profunda crisis que vivimos. De hecho, el legislativo es el único poder del país que está legislando para enfrentar y salir de la crisis.

Los diputados de la unidad seguiremos en cada comunidad, en asambleas, llevando el parlamento a las comunidades, escuchando a nuestro pueblo, porque solo así podemos ser su voz y representarlo. Solo trabajando unidos podemos encontrar las soluciones a sus necesidades.

No podemos permitir que este país vaya cada vez peor. Este gobierno no da señales de cambio y no lo podemos permitir, no importa el color político, los problemas nos afectan a todos. Aquí tenemos que pensar en el futuro, en el futuro de nuestros hijos.

Este país necesita cambio y para eso necesitamos unión y necesitamos organizarnos. En nuestra Constitución está la ruta y respaldamos a Henrique Capriles en el camino señalado este miércoles. Es el momento de activar el Referendo Revocatorio y la Enmienda Constitucional. Los venezolanos unidos tenemos la tarea de recoger 3.899.700 firmas para cambiar un gobierno que no quiso cambiar.

Llegó el tiempo constitucional para cambiar un gobierno que ha hundido a nuestra Venezuela y no tiene ninguna intención de reconsiderar.

¡Lo mejor está por venir para Venezuela!, sigamos unidos construyendo el futuro de progreso que todos merecemos.

La vivienda: una enorme deuda social

Hay que recordar que fue apenas en noviembre de 2010, por las fuertes lluvias que devastaron zonas enteras del país, que este gobierno, finalmente, incorporó a la agenda la construcción de viviendas para atender a los damnificados, y a pesar de ello, todavía hoy, hay cientos de ellos en refugios.

Sin título

En el tema de vivienda y servicios existe una enorme deuda social de parte del gobierno central y de gobiernos anteriores.

El artículo 82 de nuestra Constitución establece el derecho a una vivienda adecuada, segura, cómoda, de buena calidad y es clara en la responsabilidad del Estado en la satisfacción de este derecho. Pero el gobierno de Maduro, ha violado reiteradamente nuestra Constitución cuando no permite que los beneficiarios de las viviendas construidas gocen de la propiedad plena que los acredite como verdaderos e indiscutibles titulares del derecho legítimo de propiedad.

Su política de chantaje es tal, que desde que comenzamos a hablar de Ley De Otorgamiento de Títulos De Propiedad a Beneficiarios de la Gran Misión Vivienda Venezuela, que busca tener un país de venezolanos propietarios, dueños de sus vidas y de su futuro, comenzaron con sus cálculos políticos, alegando que lo que se quiere es privatizar la vivienda.

¡Nada más alejado de la realidad! De lo que se trata es de dar garantías a los beneficiarios, de regularizar el otorgamiento del derecho de propiedad plena, de dar seguridad y cumplir con lo que explícitamente dicta el texto constitucional.

Para el gobierno es más importante seguir defendiendo un modelo político fracasado que se basa en el engaño y la sumisión. Es imposible que se pregunten si puede estar tranquilo un padre que no tiene la certeza de que podrá dejar esa vivienda a sus hijos y estos a su vez a sus nietos, porque sólo son ocupantes. Es imposible que se pregunten si nuestro pueblo duerme tranquilo sabiendo que la vivienda que ocupa no le pertenece y le puede ser arrebatada a discreción por el modelo del chantaje que defienden.

Nosotros, desde esta Asamblea Nacional, que ahora sí es del pueblo, queremos decirle a toda Venezuela las razones por las que hemos propuesto y vamos a aprobar esta ley, para que no sigan creyendo en las mentiras que repiten día y noche en los medios del Estado.

El único  objeto de esta ley es regularizar el otorgamiento de la titularidad del derecho de propiedad plena, para defender la vivienda como primer activo para conformar el patrimonio familiar. El Estado tiene que cumplir su deber ineludible de  conferir a los ciudadanos la titularidad de las unidades habitacionales adjudicadas y por adjudicar. No sólo se trata de los beneficiarios de la Gran Misión Vivienda Venezuela; preguntemos a quienes recibieron apartamentos en el 23 de Enero si han recibido sus títulos de propiedad. Esa deuda también tenemos que saldarla y tiene que ser saldada con esta Ley.

Esta ley dará la plena propiedad sobre la vivienda entregada, como una manera de generar los incentivos para que la familia invierta en el mantenimiento de su inmueble y la comunidad invierta en las mejoras de las áreas comunes y la infraestructura conexa. Así se promueve en la comunidad el sentido de pertenencia, de seguridad familiar y la responsabilidad hacia el entorno y lo social, fomentando nuevos valores en el ciudadano.

En lo político hay algo muy importante que se propone esta ley: acabar con la manipulación y al chantaje para votar por éste ni ningún otro gobierno. Se trata de eliminar la discrecionalidad con la que se ha manejado este programa. Lo que se busca es precisamente que la Gran Misión Vivienda Venezuela sea realmente un programa social, donde mande la necesidad y no el color político.

Este proyecto incorpora disposiciones para reconocer el derecho de propiedad individual, según lo establece el artículo 115 de la Constitución, para quitarle los calificativos que este gobierno ha querido imponerle sin que pueda darse a estas denominaciones calificativos de propiedad colectiva o social que lo desnaturalizan.

Además se establecen mecanismos extraordinarios cuya puesta en ejecución permita estar en posición de emitir, suscribir y protocolizar ante la Oficina de Registro Inmobiliario correspondiente, los documentos acreditativos de la Propiedad sobre las unidades habitacionales en el marco de la Misión Vivienda.

 

Pero no sólo se trata de tener una vivienda, sino de que realmente cumpla las condiciones para que la familia mejore su calidad de vida. Y es que más que una carrera de números engañosos sobre la cantidad de viviendas, deberíamos ver las condiciones de las mismas, el proceso de deterioro que han sufrido muchas de ellas entre otras cosas por el uso de técnicas de construcción que no se adaptan a nuestra realidad, porque en lugar de realizarse con talento venezolano se recurre a empresas extranjeras y a mano de obra foránea, al punto que muchos de estos conjuntos habitacionales se ejecutaron sin observancia de las leyes nacionales y normas técnicas. No son pocos los edificios de la Gran Misión Vivienda que evidencian grietas, filtraciones, hundimiento de drenajes, no solo por problemas con la construcción y con los materiales, sino incluso porque se han levantado sobre terrenos no aptos.

El que las edificaciones de Misión  Vivienda tengan un carácter social, no significa que sean de mala calidad o que no contemplen todo lo necesario desde el punto de vista urbanístico. Es imperativo garantizar el equipamiento urbano mínimo para que los habitantes tengan garantizado acceso a servicios públicos, atención de salud, educación, comercios, recreación, oportunidades de empleo, transporte.

Quienes estamos en la Asamblea Nacional llamados a ser la voz de los venezolanos insistiremos, a pesar de los obstáculos que quieran colocarnos, en garantizar a los venezolanos su derecho a ser dueños de su futuro y tengan la seguridad de que unidos vamos a lograrlo.

 

Gobierno nacional tiene que responder por crisis del agua

El gobierno no tiene límites a la hora de burlarse de nuestro pueblo. Andan buscando a quién achacarle la responsabilidad de su ineficiencia para lavarse las manos, en un país donde los venezolanos no tienen agua para hacerlo, en el que hay sectores que pueden pasar hasta dos meses sin ver una gota del vital líquido saliendo por sus tuberías.Foto-Fraccion-Parlamentaria-Primero-Justicia_NACIMA20160120_0019_6

Como en el tema del agua no pueden responsabilizar a la guerra económica, sus dedos señalan a El Niño. Pero el drástico racionamiento de agua al que estamos sometidos los venezolanos NO es culpa de El Niño. El responsable de que en pleno siglo XXI haya venezolanos que pasan 60 días sin agua es el gobierno.

Los venezolanos sabemos que lo de El Niño es cuento. Que dilapidaron la mayor bonanza petrolera de nuestra historia y no invirtieron en el servicio de agua potable para los venezolanos. El racionamiento de agua en nuestras ciudades y su pésima calidad es consecuencia de un gobierno que en 17 años ha sido incapaz de administrar un recurso tan fundamental. Sencillamente no invirtieron y hoy tenemos todas las empresas de agua potable debilitadas, carecen de recursos técnicos y económicos.

En un país como Venezuela no debería haber una sola familia sin acceso regular a este servicio. Estamos entre los primeros países del continente en reservas acuíferas y a pesar de ello se prevé que para el 2025 seremos una “zona de escasez de agua económica”, pues por falta de inversión en infraestructura y mala gestión de gobierno no tendremos la capacidad de aprovechar este recurso.

Por falta de inversión no se han incorporado nuevas fuentes al sistema desde octubre de 1998. En el caso de Miranda, por ejemplo, exigimos la verdad sobre el sistema Tuy IV. Necesitamos saber cuándo terminarán el embalse de Cuira y la ampliación de Taguaza.

En materia de saneamiento, destaca que por falta de inversión Caracas sea la única ciudad capital en América Latina cuyas aguas negras se vacían casi sin ningún tratamiento al Mar Caribe.

Quien no tiene acceso al agua ve deteriorada su calidad de vida y tiene que aguantar que, para colmo, el gobierno se burle en su cara, hablando de un “PLAN DE ABASTECIMIENTO”, que no es más que un plan de racionamiento, que a quien castiga más fuerte es a nuestro pueblo más humilde.

En plena crisis económica, los más pobres pagan 1000 veces más el valor del servicio de agua. Prefirieron comprar cisternas, le pusieron los nombres de los gobernantes de turno para someter a nuestro pueblo con su «política de pipotes y cisternas».

Este gobierno, que se dice humanista, parece haber olvidado que el acceso al agua potable es un derecho humano fundamental decretado por la ONU, que muchos venezolanos no tienen cubierto por su irresponsabilidad.

Se llenan la boca asegurando haber alcanzado las Metas del Milenio en materia de agua potable, pero según la encuesta de condiciones de vida realizado por la UCV, la UCAB y la USB,  39,2% de los habitantes del país no recibe agua todos los días. Y si no, que le pregunten a nuestro pueblo la magia que tiene que hacer para rendir el agua, cuando les llega.

Los responsables tampoco hablan de la calidad del agua y mienten al afirmar que la misma pasa por un tratamiento de potabilización. Basta que cualquiera abra un grifo en su casa en cualquier zona de nuestra Venezuela para que el olor y el color del líquido que llega, evidencie la falta de tratamiento.

Hay que preguntarle al ministro Paiva: ¿Qué ha pasado con la inversión relacionada al desarrollo de la capacidad de almacenamiento y distribución del agua? Sabrán los responsables que a medida que la población crece deben aumentar los servicios, obviamente no, pues hace al menos 18 años que en el país no se construye un embalse, cuando la meta es que se construyan dos embalses por año.

Estamos en la peor crisis económica de nuestra historia con la peor crisis de acceso al agua y este gobierno tiene que responder.

Los diputados del cambio llegamos a la Asamblea Nacional a trabajar para que nuestro pueblo pueda mejorar su calidad de vida y en el caso del agua velaremos para que se le destinen los recursos necesarios. También desde aquí, haremos contraloría para que los recursos se inviertan adecuadamente y no se desvíen.

Los venezolanos hemos demostrado que juntos y con voluntad podemos sortear cualquier obstáculo y la excepción no será la búsqueda de soluciones para resolver la crisis del agua.

 

Verdadera ofensa de diputados del Psuv es negar a nuestro pueblo la propiedad de sus viviendas

A diferencia de este gobierno y de sus emisarios en la Asamblea Nacional, quienes creemos en el cambio tenemos el comade asambleapromiso de lograr un futuro de progreso para los venezolanos.

Insistimos en dejar atrás la pelea en la que pretenden enfrascarnos y dimos un paso al frente. No hay tiempo que perder para comenzar a avanzar en el camino hacia el cambio, por eso este miércoles entregamos el proyecto de Ley para otorgar la propiedad a los beneficiarios de la Misión Vivienda y otros programas gubernamentales.

Todos los venezolanos tienen derec
ho a ser propietarios de su vivienda, a que nadie más les pregunte por quién votó para mantenerla, porque esa propiedad es suya o de su familia; es el patrimonio que tienen para que sus hijos la puedan heredar.

¡Se acabó el chantaje! Tiene que ponerse fin a la amenaza, a la manipulación a la que someten a nuestro pueblo más necesitado. Todos los beneficiarios de la Misión Vivienda tienen derecho a ser dueños de sus casas y nuestro compromiso es que lo sean.

A los diputados del Psuv, que quieren convertir el hemiciclo en un chiquero, les recuerdo que uno no ofende a quien quiere sino a quien puede. Personalmente no me siento insultada por los calificativos que desde la bancada oficialista puedan llegar a proferir, lo que sí me indigna es que pretendan seguir  burlándose de nuestro pueblo, a quien ofenden al insistir en negarles su derecho a una vivienda digna y de su propiedad. Insultan a los mirandinos beneficiados con los Certificados de Materiales de Construcción, cuando califican de rancho las viviendas que ellos han levantado con su esfuerzo y el de su familia.

En lugar de insultar y de atacar a quienes piensan distinto, como es costumbre de los diputados del oficialismo, lo que deberían hacer es ponerse en los pantalones de nuestro pueblo y comenzar a pensar en aquellos a quienes juraron defender.  ¿Por qué le niegan a los venezolanos la posibilidad de progresar, de tener una garantía de futuro? Los diputados del Psuv se sienten enfermos de poder y piensan que pueden decidir quién tiene derecho a ser dueño de su casa o de su apartamento. Valdría la pena preguntarles por qué ellos son dueños de viviendas, si consideran que es tan malo ser propietario.

¿Por qué insisten en atacar un programa social como el de Certificados de Construcción del Gobierno de Miranda, con el cual se han beneficiado tantas familias de nuestra entidad? Yo invito a los colegas parlamentarios a preguntar a los beneficiarios del programa de construcción de viviendas de Miranda, sobre las casas que ellos construyen con los planes de la Gobernación.

Es importante además recordar al gobierno y sus parlamentarios, que en el tema de vivienda, no se trata solo de construir unidades habitacionales, sino de levantar verdaderos desarrollos que contemplen todos los servicios y las condiciones para que las familias puedan mejorar su calidad de vida. Basta ver cuántas familias están hoy sin agua en nuestro país para darse cuenta de la improvisación que existe en esa materia.

Nuestro compromiso está con los venezolanos, sin importar cómo piensen,  y desde la Asamblea Nacional respaldaremos, como lo hemos hecho siempre, toda iniciativa, toda ley que promueva la protección de las familias venezolanas. Es por ello que respaldamos el Proyecto de Ley de Otorgamiento de la Propiedad a los beneficiarios de la Gran Misión Vivienda Venezuela.

Los venezolanos jamás debieron ser chantajeados con algo tan prioritario como su vivienda y jamás deben volver a verse sometidos a ese tipo de presión. No puede repetirse en nuestro país que un presidente amenace, en cadena, a los venezolanos con parar un programa social porque el pueblo no apoyó a su partido político en un proceso electoral, como hizo el Sr. Maduro ante el resultado del 6 de diciembre.

Todos necesitan tener la propiedad de sus viviendas. Nosotros vamos a luchar porque sea así, para que quienes han sido beneficiados con distintos planes de vivienda y quienes vayan a serlo en el futuro no sean meros ocupantes, sino PROPIETARIOS. No se justifica que todavía existan venezolanos en refugios porque los desarrollos habitacionales supuestamente dirigidos a darles una vivienda fueron asignados a dedo sin considerarlos.

El verdadero cambio social pasa porque se respeten y se garanticen los derechos de TODOS los venezolanos sin importar cómo piensen. En esa  misma línea vamos a sacar del congelador en el que la tuvo la mayoría parlamentaria de la Asamblea anterior, la ley de Barrios, para que millones de familias que viven en los barrios del país sean los dueños de la propiedad, del futuro y el destino de su familia.

Pero además, desde la Asamblea Nacional, exigiremos a los responsables que rindan cuentas sobre los avances de la Misión Vivienda, que muestren dónde están esas viviendas que aseguran haber construido, que expliquen por qué hoy en día existe un déficit de 3 millones de viviendas en nuestro país.

Los venezolanos estamos cansados de las excusas de un gobierno que en 17 años no ha dado respuestas, que mientras se llena la boca con medidas efectistas ha permitido que la calidad de vida de nuestro pueblo se deteriore.

Llegamos a la Asamblea Nacional para comenzar a cambiar esta realidad que estamos viviendo, para comenzar a enderezar el rumbo de nuestra Venezuela, para reinstitucionalizar al país y para que nuestro pueblo vuelva tener certezas donde hoy solo hay incertidumbre. Sigamos luchando unidos porque solo así lo lograremos. ¡Que viva Venezuela!

¿La prioridad?: Lo social

Este martes, con la juramentación de la nueva Asamblea Nacional, arrancó el cambio que los venezolanos tanto hemos esperado. Frente a Venezuela y Dios, juramos cumplir y hacer cumplir la Constitución y el cargo para el cual fuimos investidosade

Los diputados del cambio, elegidos por la mayoría de los venezolanos, tenemos un compromiso con nuestro pueblo y ayer juramos honrarlo. Este parlamento cuenta con una mayoría de mujeres y hombres, que enfocamos nuestro trabajo, y seguiremos haciéndolo, en buscar soluciones a los problemas de los venezolanos. Lo haremos, como siempre hemos dicho, en un ambiente de diálogo y de forma Constitucional.

El compromiso de los diputados del cambio es que nuestro hermoso país vuelva a ofrecer oportunidades para todos; donde se aprovechen las tierras productivas; donde el esfuerzo y el trabajo de nuestro pueblo sea reconocido; donde el dinero alcance y volvamos a comer lo que queremos, cuando queremos; donde las familias puedan tener una vivienda, un servicio de salud y una educación de calidad; donde los servicios  públicos funcionen de forma permanente y eficiente; donde nuestros abuelos, a quienes tanto debemos, no tengan que debatirse entre comer o comprar sus medicinas porque la pensión no les alcanza.

Por eso, vamos a legislar para proteger las pensiones de las personas de la tercera edad, para que el dinero que reciben producto de una vida de esfuerzo les alcance. Desde la Asamblea Nacional, vamos a controlar el gasto del gobierno para garantizar que los recursos de los venezolanos se inviertan en el desarrollo de nuestra industria nacional, en la generación de empleo y de oportunidades para todos y vamos a garantizar que en el presupuesto se dé prioridad a la salud y la educación.

Los representantes de la alternativa democrática estamos comprometidos a ejercer nuestra mayoría parlamentaria, para combatir la crisis a la que nos ha llevado la complacencia de la mayoría oficialista de la antigua Asamblea, que hasta el último minuto de su período parlamentario demostró estar al servicio de los intereses de un partido político y no del pueblo venezolano.

Este martes 5 de enero, el parlamento pasó a ser la sede donde será escuchada la voz de todos los venezolanos y es que desde la nueva Asamblea Nacional vamos a unir y cambiar a Venezuela. Este 5 de enero arrancó el cambio y Venezuela nos necesita más unidos que nunca, construyendo ese futuro de oportunidades que todos soñamos.

Los diputados del cambio, estamos aquí para escuchar y construir juntos las soluciones a los problemas que nos unen a todos los venezolanos. Desde la nueva Asamblea Nacional discutiremos los problemas, interpelaremos a los responsables, y velaremos porque cada bolívar que entre al país se invierta en obras que mejoren nuestra calidad de vida, y no terminen en manos de un grupito para su beneficio personal.

No será tarea fácil, pero con voluntad, trabajando unidos y con las prioridades claras, no habrá obstáculo que no podamos superar. No podemos ir a la Asamblea Nacional a politiquear más, tenemos que ir a resolver los problemas. No podemos permitir que conviertan la Asamblea, como quisieron hacerlo ayer, en un ring de boxeo, viendo luego de cada sesión quién ganó el round, como lo dijo una diputada oficialista. Aquí lo que nos tiene que mover a los servidores públicos, a los diputados de la República, es que gane el pueblo.

Luego de una campaña plagada de ventajismo e irregularidades, de la búsqueda de cuanta triquiñuela exista para evitar que se cumpla la voluntad del pueblo, convocando a parlamentos paralelos y con madrugonazos judiciales para intentar evitar que se instale la mayoría calificada, que es lo que nuestro pueblo decidió el 6 de diciembre, vimos en la instalación de la nueva Asamblea el talante con el que vienen los diputados del oficialismo. Esperamos que, contrario a lo que dejaron ver ayer, no dediquen su gestión a sabotear, a poner trabas y que terminen de entender que se deben a los venezolanos y que los intereses de su partido no pueden estar por encima de las necesidades de un país.

Los venezolanos merecen recuperar su calidad de vida y tienen sus esperanzas puestas en nosotros para que iniciemos el camino hacia el cambio que nos permitirá superar esta difícil situación.

Hoy reitero mi juramento antes Dios y ante Venezuela de defender los derechos y los intereses de nuestro pueblo, de velar porque se atienda de forma prioritaria la agenda legislativa orientada a salir de la crisis. Cuenten conmigo, siempre estaré al servicio de Miranda y de nuestra Venezuela.

El cambio en nuestra Venezuela ya comenzó

El próximo 5 de enero, se instala la nueva Asamblea Nacional escogida con el voto de los Venezolanos. Ese día los diputados de la Unidad, ingresaremos en el hemiciclo llenos de humildad, compromiso y serenidad para representar a nuestro pueblo,  para seguir trabajacolumna

Estamos a 7 días de que culmine el 2015, y si tradicionalmente la navidad es momento de unión, hoy en nuestra Venezuela es más importante que nunca que dejemos de lado las diferencias y todos pidamos y aportemos de nuestra parte para la reconciliación de los venezolanos, para el reencuentro de las familias separadas por años producto de un discurso de violencia y  división. También para que, a pesar de nuestras diferencias, todos pongamos a nuestra Venezuela por encima de intereses personales, sectoriales o partidistas.

Es hora de que el gobierno asimile y lea correctamente la exigencia del pueblo. Es hora de dejar de lado el discurso violento, de enfocarnos en la búsqueda de soluciones a los principales problemas que aquejan a los venezolanos. No hay tiempo que perder, un gobierno responsable debería darle a los venezolanos la tranquilidad de saber que se tomarán las medidas requeridas para salir de la crisis. Los venezolanos merecemos que desde el día uno del 2016 se esté trabajando para que podamos salir adelante.

Los
venezolanos sabemos que el cambio de rumbo de nuestra Venezuela comenzó, a pesar de que el gobierno se empeñe en negarlo y siga buscando pelea, en sus intentos desesperados por buscar culpables a quienes endilgar su derrota electoral.

Pero mientras ellos siguen enfrascados, enredados en sus excusas, los hombres y mujeres de la unidad que nos incorporaremos el 5 de enero a la Asamblea Nacional, seguimos trabajando sin tregua, recorriendo nuestras comunidades, escuchando sus necesidades y reiterándoles que juntos podemos construir un país lleno de oportunidades para progresar. Juntos podemos heredar a los niños y jóvenes de toda Venezuela, un país donde sus sueños se hagan realidad.

Mi compromiso es y siempre será con el progreso de cada mirandino y venezolano. Unidos saldremos de esta crisis, y haremos de Venezuela un país de progreso y oportunidades.

A pocas horas de la Navidad, y a días del nuevo año, los venezolanos debemos detenernos por un momento a reflexionar sobre el 2015. Este año cerraremos con la inflación, la escasez y los índices de violencia más altos de nuestra historia, pero también este 2015 los venezolanos demostramos que juntos podemos hacer realidad aquello que creíamos imposible. Los venezolanos demostramos que a un pueblo unido no lo amedrenta un gobierno que se cree todopoderoso.

Este 2016 inicia lleno de retos y expectativas. Para los hombres y mujeres de la Unidad que representaremos a nuestro pueblo en la Asamblea Nacional, este nuevo año significa un enorme compromiso. Sabemos que no serán pocos los obstáculos a sortear. Si algo he aprendido durante todos estos años sirviendo al pueblo mirandino, es que los obstáculos, lejos de amilanarnos, nos dan más fuerza para continuar la lucha.

Por eso le quiero pedir a nuestro pueblo de Miranda y toda Venezuela que no pierda la fe y la esperanza, este 2015 dimos un gran paso para el cambio de rumbo de nuestra Venezuela y si nos mantenemos firmes en nuestras convicciones, si seguimos remando todos en una misma dirección nadie podrá con la voluntad de un pueblo unido.

¡Feliz Navidad para todos y un 2016 de oportunidades y progreso!