Sobran razones para unirnos y el agua es una de ellas

Manuel vive en La Dolorita, y hacen falta los dedos de las manos de los cuatro miembros de su familiasin agua, para contar los días que tiene sin recibir agua. La última vez que vieron el preciado líquido pagaron más de 1.000 veces su valor, porque en lugar de llegarle por la tubería tuvo que pagarle a un camión cisterna para llenar unos tobos que escasamente le permiten cubrir sus necesidades y las de su familia.

Estamos entre los primeros países del continente en reservas acuíferas, el problema no es por falta de recursos sino por mal manejo de los mismos. En un país como Venezuela no debería haber una sola familia sin agua pero, relatos como el de Manuel se repiten en todos los rincones de nuestra Miranda y de nuestra Venezuela.

El acceso al agua potable es un derecho humano fundamental decretado por la ONU, derecho que muchos venezolanos no tienen cubierto, fundamentalmente por la falta de políticas públicas orientadas a garantizar el abastecimiento.

Este gobierno, en lugar de buscar soluciones, sigue diciendo que el colapso del servicio es culpa de la sequía, cuando lo que falta es una gestión eficiente que invierta en infraestructura, mantenimiento, tecnología, capacitación y concientización necesarios para garantizar que todos, absolutamente todos, los venezolanos tengamos acceso al agua.

Claro, qué se puede esperar de un gobierno que en el Plan de La Patria se planteó preservar la vida en el planeta y salvar la especie humana y, paradójicamente, elimina el ministerio de ambiente. Hay venezolanos que hoy todavía no reciben agua por tuberías y hay sectores que, aunque tienen sistema de tuberías, pueden estar hasta 45 días sin agua. ¡Vaya manera de salvar la especie humana!

El gobierno central se llenó la boca y aseguró haber alcanzado las Metas del Milenio en materia de agua potable. Nada más alejado de la realidad. Que le pregunten a nuestro pueblo de las zonas más necesitadas y más altas cómo sufren para conseguir agua y la magia que hacen para rendirla cuando les llega. Carmen nos contó que lava varias tandas de ropa con una misma agua de jabón para luego enjuagarla.

De acuerdo con la Encuesta sobre Condiciones de Vida Venezuela 2014, de las universidades Central de Venezuela, Católica Andrés Bello y Simón Bolívar, 39,2% de los habitantes del país no recibe agua todos los días. Y es que a medida que la población crece deben aumentar los servicios, pero hace al menos 18 años que en el país no se construye un embalse, cuando la meta es que se construyan dos embalses por año.

Hay zonas a las que el agua llega por bombeo pero como las tuberías son antiguas, aumentar la presión puede ocasionar su ruptura y el remedio podría terminar siendo peor que la enfermedad. Esto habla del retraso que existe en el mantenimiento y actualización de los sistemas asociados al agua.

Garantizar el abastecimiento de agua requiere voluntad y que las comunidades se organicen. Estamos hablando de años de abandono del sistema, pero no necesariamente se requieren años para comenzar a ver un cambio. Si bien los grandes proyectos son necesarios, hay algunas medidas que se pueden tomar y que comenzarían a hacer la diferencia en cuestión de meses.

Por ejemplo hay que poner a funcionar al 100% las plantas existentes. Es fundamental evitar que se siga botando el agua, tanto en el sistema, como del medidor hacia adentro, lo que requiere además la instalación de medidores y macromedidores, pues es muy difícil gerenciar lo que no se mide. Hay que destinar los recursos a lo prioritario. Por ejemplo, las cisternas no son la solución, son solo una medida efectista con la que le quieren hacer creer a la gente que la están atendiendo.

Siempre lo hemos dicho, las soluciones tienen que estar cerca del pueblo y el caso del agua no es la excepción. Las hidrológicas deben ser gerenciadas por los municipios, pero este gobierno ni lava ni presta la batea.

Con una nueva Asamblea Nacional comprometida con el pueblo y que le dé prioridad a la solución de sus problemas, se podrán destinar recursos al tema del agua y se podrá hacer contraloría para garantizar la buena utilización de los mismos.

A los venezolanos nos unen los problemas. La necesidad de agua potable es una razón más para unirnos. Es importante que las comunidades se unan y se organicen para exigir la solución, para crear conciencia y plantear alternativas a las autoridades. Hoy más que nunca los llamo a luchar unidos por sus derechos. Tenemos una oportunidad a la vuelta de la esquina con la elección de la Asamblea Nacional #UniónYCambio

El cambio es indetenible

20150507COLUMNAEn cada uno de nuestros recorridos casa por casa y gabinetes parroquiales que realizamos diariamente en nuestras comunidades, nuestro pueblo comparte las dificultades que viven producto de un Gobierno nacional que sólo piensa en fortalecer un proyecto político fracasado, en lugar de ocuparse de ofrecer soluciones a los venezolanos.

Cada día son más los venezolanos que se han dado cuenta de que este es el peor gobierno de la historia de Venezuela, y que están trabajando desde sus comunidades para lograr el cambio que tanto necesitamos.

Los grandes cambios comienzan con pequeñas acciones y en nuestro país es importante que los cambios vayan de abajo hacia arriba. Por eso es tan importante el trabajo que cada venezolano hace en su barrio, en su caserío, en su urbanización. Para que el país salga adelante debemos hacer que nuestras comunidades progresen. Ese es nuestro enfoque en Miranda. Sólo en 2104 hemos realizado más de 200 Gabinetes Parroquiales en nuestras comunidades más necesitadas.

Ese es el verdadero gobierno de calle. Cada día estamos en un sector distinto entregando obras comunitarias. A veces son obras pequeñas, pero incluso la más pequeña de las obras puede tener una enorme trascendencia. Una acera que permite que los niños vayan a la escuela sin tener que meter sus zapatos en una bolsa de plástico para que no se le ensucien, es un gran cambio.

En Miranda trabajamos para todos, sin distinción de ningún tipo y ese es otro gran cambio que impulsamos cuando llegamos a Miranda y que debe extenderse a todos los rincones del país. Por eso nunca verán un funcionario de algunas de nuestras instituciones vestir la franela de un partido político.

A los venezolanos nos unen los problemas y por eso tenemos que luchar juntos para lograr las soluciones y para alcanzar ese país de progreso que tanto nos merecemos.

En esa dirección apuntan los Comandos de Unión y Cambio, que se han ido conformando en nuestras comunidades y que ya llegan a mil. Quienes se han unido a los comandos, lo han hecho para salir adelante y trabajar por su comunidad. Es por eso que incluso personas que apoyaban y que todavía apoyan al gobierno se han ido sumando a esta iniciativa, porque han abierto los ojos y se han dado cuenta que si las comunidades no se unen para solucionar sus problemas no vamos a salir adelante.

Soy entusiasta sobre lo que podemos lograr los venezolanos. En las comunidades cada día encontramos más gente que sabe que con este gobierno no van a salir adelante. Hace unos días en una reunión con líderes que eran oficialistas y ahora están con el cambio me decían: “Hermana ahora yo sí estoy con la comunidad”. Y es que la división ideológica no tiene sentido en un país donde no hay alimentos, donde la inflación se come el salario, donde los niños pasan horas caminando para poder llegar a sus escuelas, donde sigue habiendo casas de barro, de latón, donde tenemos más de 90% de impunidad. Un país donde el gobierno nacional decide en función de intereses partidistas y no de las necesidades del pueblo, que es a quien se debe.

La Asamblea Nacional necesita diputados que se ocupen de los problemas de nuestro pueblo. Estoy segura que con estas elecciones se abre una ventana para impulsar los cambios que Venezuela necesita. El cambio no lo puede detener nadie y tenemos una gran oportunidad en las próximas elecciones parlamentarias. Los que creemos en la democracia vamos a cambiar este país con una avalancha de votos.

Este próximo domingo se celebra el Día de las Madres. Como madre puedo afirmar que lo que queremos es que nuestros hijos salgan adelante y progresen y estoy convencida de que unidas, vamos a sacar este país adelante. Invito a los venezolanos y especialmente a las madres, a que no abandonemos nunca la lucha. Nuestros hijos, nuestra familia, nuestra Venezuela bien valen la pena.

Cansados de promesas incumplidas

metroAño tras año y excusa tras excusa, el gobierno se burla de nuestro pueblo con promesas que recicla y posterga. Un ejemplo de ello es la construcción del Metro Caracas-Guarenas-Guatire, cuyas obras comenzaron en 2007, con la promesa de que estaría inaugurado en 2012 y que, hoy 3 años después de lo prometido, no muestra avances significativos.

La obra, que se ofreció como la solución para quienes tienen que trasladarse a diario entre Caracas, Guarenas y Guatire, comenzó en marzo de 2007 y hasta la colocación de la primera piedra se retrasó. Desde el inicio de la obra ya se ha postergado 5 veces la fecha de culminación: 2012, 2014, 2015, 2016 y, finalmente, 2019. De cumplirse este último compromiso, el proyecto sería culminado 7 años después de lo ofrecido. Hasta entonces, quienes deben realizar a diario el recorrido entre Caracas y Guarenas o Guatire, seguirán padeciendo las interminables colas.

Según el anuncio oficial, el costo de la obra sería de 2 mil millones de dólares, e incluso alcanzaría para la adquisición de los trenes, pero ese monto ya fue ajustado y, por lo menos, dobla el presupuesto inicial. El Metro de Guarenas es una muestra más de la ineficiencia del gobierno. Es otra obra de la que se acuerdan solo en campaña electoral y a la que inyectan recursos sin que se vean resultados.

Los servidores públicos estamos al servicio del pueblo, pero quienes gobiernan nuestra Venezuela parecen haberlo olvidado. Incumplen sus compromisos, en áreas tan importantes como salud, educación, vialidad, transporte, alimentación, seguridad. Anuncian con bombos y platillos inversiones mil millonarias en proyectos que, al no concretarse a tiempo y postergarse indefinidamente, requieren inversiones adicionales. Lo peor es que tampoco le rinden cuenta a los dueños de esos recursos, que son los venezolanos, y la falta de independencia de los poderes, hace que no haya instituciones capaces de asumir un rol contralor.

Son situaciones como esta, que se repiten a diario, a todo lo largo y ancho del país, las que hacen que cobren tanta importancia,  las elecciones parlamentarias. La elección de los poderes públicos pasa por la Asamblea Nacional, pero además con una mayoría de parlamentarios comprometidos con el pueblo, se garantizaría el ejercicio de la función de control que le corresponde.

Los venezolanos tenemos a la vuelta de la esquina la oportunidad de abrir las puertas al cambio que tanto necesitamos para salir de esta crisis, que cada día afecta más la calidad de vida de nuestro pueblo. Para lograrlo debemos continuar trabajando unidos pues los problemas nos afectan a todos y juntos podemos superarlos #UniónYcambio

Unión y Cambio es lo que se impone

unionycambioLe propongo el ejercicio de sumar el tiempo que usted y su familia pasan metidos en las colas para comprar alimentos y otros productos básicos para su hogar, y que además lleve la cuenta de la cantidad de establecimientos que debe visitar en un día y qué decir en una semana, para surtirse de algunos de los productos que su familia necesita. Seguro coincide conmigo en que el resultado es alarmante pero no podemos quedarnos en el asombro y mucho menos resignarnos. Unión y Cambio es lo que se impone.
El venezolano está sumergido en un mar de dificultades, inseguridad, desempleo, escasez, inflación, problemas con los servicios públicos, y hasta la reaparición de enfermedades que habían sido erradicadas. ¿Y qué hace el gobierno? En lugar de realizar un autoexamen y corregir, busca excusas y las únicas medidas que toma lo que hacen es empeorar la situación o van dirigidas a impedir que el pueblo se exprese. En su búsqueda de culpables continúan las amenazas y acciones contra el sector privado, como lo hicieron este fin de semana con Farmatodo. El gobierno está para servir al pueblo y no al revés, y debe escuchar la voz de los venezolanos, que desde todos los rincones del país están exigiendo un cambio.
¿Acaso contener la lucha por aquello que es un derecho constitucional, el derecho la salud, a la vida, a la educación, a un empleo, a una vivienda, resolverá esta crisis, que es la peor de nuestra historia? En Venezuela el año pasado murieron 25 mil venezolanos víctimas de la violencia, están muriendo venezolanos por falta de insumos en clínicas y hospitales, mueren venezolanos por enfermedades que se habían superado y todo parece indicar que al gobierno no le importa que se pierdan más vidas, y hasta autoriza el uso de armas de fuego contra manifestaciones. Manifestaciones que en el momento actual están más que justificadas. Con medidas que buscan criminalizar la protesta quieren convertir a las víctimas en victimarios.
No tengo duda. Lo que está ocurriendo bien podría alimentar novelas completas de realismo mágico. Lo triste es que esta realidad venezolana nada tiene de mágica. Tampoco será mágica la solución, requiere unión, esfuerzo, organización desde las comunidades. Requiere que no perdamos la esperanza y la convicción en el poder de un pueblo que quiere, pero sobre todo necesita de hombres y mujeres honestos, responsables y capaces de enrumbar a Venezuela por el camino del progreso, conformando un gobierno eficaz que no despilfarre los recursos que son de todos los venezolanos.
Los venezolanos tenemos en nuestras manos la posibilidad de escribir, en colectivo, los próximos capítulos de esta historia y de darle un giro, basándonos en las líneas que nos muestra nuestra Constitución. Estoy convencida de que unidos sí podemos lograr el desenlace que sueña más del 80% de los venezolanos, uno donde democrática, pacífica, constitucional y electoralmente, logremos una Venezuela de justicia, equidad y progreso, esa que nuestro noble pueblo merece.

¡Basta de burlas!

20141111_VPEs inaceptable que a estas alturas del año, más de 35 mil trabajadores de Miranda y sus familias estén en ascuas porque el gobierno central no transfiere los más de 3 mil 354 millones de bolívares, que adeuda para la cancelación de la homologación, los aguinaldos y otros pasivos que son un derecho constitucional de nuestros trabajadores.

La actuación del gobierno central es una clara demostración de su irrespeto hacia nuestro pueblo. El propio Nicolás Maduro se comprometió en cadena nacional a transferir los recursos de los trabajadores de las gobernaciones, pero nuestros trabajadores todavía están esperando que cumpla con su palabra, a pesar de que hemos enviado un sinfín de correspondencias a las dependencias del gobierno.

Nuestros servidores públicos están siendo discriminados, una vez más, por el gobierno central. Por eso hoy acompañamos a los representantes sindicales a la Vicepresidencia de la República a exigir que cumplan con sus compromisos, pero el gobierno desaprovecha la oportunidad de actuar apegado a la Constitución y en lugar de dar una respuesta seria plantean unas mesas de trabajo, cuando las cuentas están claras. Estos recursos son de nuestros trabajadores y la única acción aceptable es que dejen de jugar con sus necesidades y cancelen la deuda.

Esta reunión, a la que asistieron los representantes de nuestros trabajadores, fue un mareo. Allí nos informaron que picarían en partes los mil 632 millones de bolívares que Nicolás Maduro anunció transferirían a Miranda en la sesión del 22 de octubre del Consejo Federal de Gobierno, y de la que ya el Clebm está pidiendo cuentas. Hoy nos dijeron que de esos mil 632 millones, por ahora sólo transferirían 618 millones, los cuales no alcanzan ni siquiera para la primera parte de los aguinaldos, mientras que transferirían 51 millones para el salario mínimo. En cuanto al monto restante no saben cuándo lo entregarían. Lo cierto es que, a la fecha, no se ha recibido ni un solo bolívar de esos mil 632 millones tan cacareados.

Los más de 35 mil trabajadores de Miranda merecen respeto, el mismo que el resto de los trabajadores de todo el país. ¿Por qué otros estados, que tienen una participación menor del Situado Constitucional, reciben más recursos que Miranda? ¿Es que los trabajadores de Miranda son menos que los trabajadores del resto del país?

En el caso de los docentes, el año pasado Nicolás Maduro anunció en cadena nacional que le enviaría a las Gobernaciones los recursos para su homologación, pero a Miranda solo envía una mínima parte, dejando por fuera compromisos que él mismo asumió con docentes activos y jubilados. Lo mismo ocurre con la homologación de nuestra Policía de Miranda y de nuestros Bomberos, e incluso con el aumento del salario mínimo. Acaban de anunciar un nuevo incremento, cuando todavía no han transferido los recursos para pagar el aumento anterior.

El trato que el gobierno central está dando a nuestros trabajadores mirandinos es discriminatorio. Nuestros trabajadores están cansados y seguirán luchando para hacer valer sus derechos. Nosotros, como siempre, los seguiremos apoyando en su lucha. ¡Miranda se respeta!

Basta de politizar con los derechos de los mirandinos

El gobierno central sigue politizando y haciendo un manejo discrecional de los recursos de los mirandinos, con lo que castiga a nuestro pueblo.

En Miranda, durante este año, hemos recibido 928.782.643,39 por créditos adicionales, de los cuales Bs. 729.078.523 pertenecen a los excedentes petroleros del Ejercicio Fiscal 2013. Llama la atención, que durante el mismo período y por el mismo concepto, el Distrito Capital ha percibido Bs. 3.275.206.957,70.

Por concepto de Situado Constitucional a Miranda le correspondería el 8,49% y a Distrito Capital 6,07%, pero Miranda solo ha recibido el 4,98% en ese renglón y el Distrito Capital 17,57%, lo que hace evidente el manejo discrecional de los recursos. Si además sumamos los 1.885.117.132,22 recibidos en lo que va de año por Aragua, por concepto de créditos adicionales, que equivalen a un 10,11%, tenemos un 27,68%, con lo que el 72,32% restante se distribuyó entre las otras 22 entidades del país.

Es así como Estados como Amazonas, por ejemplo, solo han percibido el 1,10% de lo que corresponde por excedentes de los precios del petróleo  ¿No es discrecional esta distribución de recursos? ¿Qué explicaciones nos pueden dar los representantes del gobierno central ante esta realidad?

A juzgar por estas cifras, parece que el gobierno solo está consciente de la inflación que se vive en el Distrito Capital, pero no en el resto del país. Hay una sola inflación que nos afecta a todos y que, acumulada desde 2008 hasta el presente, supera el 226%.

Nuestro pueblo mirandino, merece una explicación de por qué siempre estamos en el sótano de esas distribuciones de recursos extraordinarios ¿Será que para el gobierno central las necesidades del pueblo de Miranda no son prioritarias?

Otro ejemplo de la distribución discrecional y politizada de los recursos es lo asignado a Corpomiranda, una gobernación paralela que montaron en un acto que consideramos inconstitucional, luego que el pueblo de Miranda no los favoreció con los votos. A Corpomiranda, al inicio de este año, se le asignaron más de 2.364 millones de bolívares para funcionamiento, es decir, el 40% de lo que se entregó a la entidad por Situado Constitucional. Al 15 de octubre, Corpomiranda ha recibido más de 1.366 millones de bolívares en créditos adicionales, mientras el legítimo Gobierno electo por voluntad del pueblo cerca de 928 millones de bolívares. ¿Cómo se puede llamar esto sino distribución discrecional y politizada de los recursos?

Los mirandinos y los venezolanos, merecemos que se respete la voluntad del pueblo y que dejen de pasar por encima de la Constitución y las leyes perjudicando a nuestro pueblo, en favor de objetivos político partidistas.

Miranda con Sabor a Chocolate

En Venezuela necesitamos de unión y cambio, y en Miranda permanentemente trabajamos para lograrloMiranda con Sabor a Chocolate. Sobran razones para unirnos y este fin de semana nuestra Feria Miranda con Sabor a Chocolate será una oportunidad perfecta para reencontrarse en torno a un producto único y 100% venezolano y a la noble causa de la lucha contra el cáncer de seno.

Con esta iniciativa impulsamos a nuestros emprendedores y contribuimos con la lucha contra el cáncer de seno, pues todo lo recaudado con las entradas, irá a beneficio de Senos Ayuda.

Nuestro cacao mirandino conjuga sabores extraordinarios y un exquisito aroma que lo hacen un producto único y de calidad, sustento de muchas familias mirandinas que lo producen, lo procesan y lo transforman en un producto Hecho en Miranda, que nos llena de orgullo.

Ofrecer oportunidades a nuestro pueblo para que se forme en oficios productivos y desarrolle sus proyectos, que además se convierten en una forma de vida, nos genera gran satisfacción. Esta feria es parte del impulso que ofrecemos a nuestros emprendedores para que puedan progresar, pues como siempre decimos, su éxito es el éxito para su comunidad, para nuestro estado y para Venezuela.

El trabajo que desarrollamos en Miranda para apoyar el emprendimiento y ofrecer herramientas a nuestro pueblo es posible gracias a las alianzas que hemos venido fortaleciendo con el sector privado, la academia, organizaciones no gubernamentales y, por supuesto, con las comunidades. En el caso particular de esta iniciativa, contamos con diversas alianzas, entre ellas con la Universidad Simón Bolívar, la Alcaldía de Sucre y  la Universidad Central de Venezuela, además estrechamos algunas relaciones entre artesanos, fabricantes de cacao y chocolateros quienes desde su experiencia reflejarán el ímpetu y la fuerza que caracteriza a nuestros emprendedores, demostrando que el progreso vive y crece en Miranda.

En Venezuela sobra talento y sobran recursos naturales. Convencidos como estamos que lo que necesitamos para salir adelante es impulsar la producción nacional y generar empleos, continuaremos promoviendo el Hecho en Miranda y el Hecho en Venezuela.

Unión y Cambio

unionycambioNuestro pueblo siente cada día el deterioro en su calidad de vida. Los venezolanos nunca habíamos enfrentado, al mismo tiempo, tanta calamidad. No hay una familia venezolana que no esté afectada en este preciso momento por un problema de salud que no logra atender, bien por las fallas del sistema de salud pública nacional, por no contar con recursos para acudir a una clínica privada, o porque, aunque pueda pagarla, éstas están colapsadas y también presentan escasez de medicinas e insumos. No hay familia que no tenga que peregrinar en búsqueda de alimentos básicos, para muchas veces regresar sin lo necesario, bien porque no se consigue, o porque los recursos no le alcanzaron. No hay familia en la que alguno de sus miembros no haya sido víctima de la delincuencia y que no viva en una angustia constante por la inseguridad que reina en nuestro país. Y la lista continúa, lo que enfrentamos es un bombardeo diario que nos mantiene en zozobra. El reto es convertir esos problemas, que nos son comunes a todos, sin importar la forma de pensar, en un estímulo para buscar el cambio. Es un hecho: Sobran razones para unirnos y por eso nos estamos organizando en un gran movimiento social que contribuya a cambiar democráticamente este gobierno, que no da señales de rectificación y que parece que cada día pisa más el acelerador, pero en retroceso.

Para que Venezuela se convierta en un país donde imperen verdaderos valores de justicia, paz y progreso, los venezolanos tenemos que activarnos. Las cosas no pasan solas. Los líderes políticos y comunitarios, los jefes de familia, los jóvenes, todos sin excepción, debemos canalizar y orientar el descontento a través de la lucha social, exigiendo responsabilidad y respuesta al gobierno. La organización comienza en cada casa, para sumar esfuerzos para denunciar, movilizar y exigir respuestas de manera pacífica y así lograr los cambios que nuestro pueblo necesita.

Cada vez son más los venezolanos que se suman a la lucha por el cambio y el progreso, gracias al trabajo que hacemos en nuestras comunidades, y es que a pesar de los millonarios esfuerzos comunicacionales del gobierno central, la escasez, la inseguridad, la crisis en el sistema de salud pública nacional, el desempleo, las fallas en servicios básicos como luz y agua, los vivimos cada día y no hay campaña, por millonaria que sea, que logre ocultar esta cruda realidad. Súmate e invita a tus amigos, familiares y vecinos a unirse a los Comandos de Unión y Cambio, sólo hay que ingresar a http://unionycambio.com y registrarse. Además puedes seguir las actividades a través de @ @ComandoUC.

Sí podemos tener una Venezuela y una Miranda de progreso ¡Contamos contigo!

Impulsemos el Hecho en Miranda y el Hecho en Venezuela

FERIA PLAZA LOS TEQUES LM (3)La semana pasada, nuestro Mercado Plaza Los Teques cumplió un año y la ocasión es oportuna para referirnos a la Miranda Productiva que impulsamos desde que asumimos la gobernación. En Miranda creemos en el emprendimiento y en nuestra gente, por eso apoyamos a todo aquel que tenga un proyecto productivo, para que lo desarrolle de manera formal, pues sólo así su idea es capaz de convertirse en multiplicadora de progreso.

En nuestra Venezuela, en los últimos años, ha caído la productividad, han ido cerrando empresas, con la consecuente pérdida de empleos y el aumento de la pobreza. En los últimos 10 años han desaparecido 200 mil empleadores. Esto ha llevado a muchos hombres y mujeres a ingresar en la economía informal, para buscar el sustento. Pero la economía informal, que puede parecer la solución para muchos, no ofrece estabilidad. Quien vende productos en la calle no tiene acceso a los beneficios establecidos en la ley del trabajo o a la seguridad social. Tampoco genera nuevos empleos y no se convierte en factor de crecimiento sostenido sí mismo, para su familia, para su comunidad y en definitiva para el país.

El gobierno central pone cada día más trabas a los empresarios, sin importar su tamaño. Grandes, medianas y pequeñas empresas nacionales reducen su tamaño y cierran sus puertas, grandes transnacionales con años de trayectoria en el país deciden irse de Venezuela y cada vez son menos las plazas de trabajo.

El desempleo y un salario mínimo con el que cada vez se compra menos, lleva a muchos a trabajar por cuenta propia, pero mientras en todo el mundo, los países le están apostando al emprendimiento, en Venezuela, lamentablemente, quienes se independizan, se mantienen en la informalidad impulsados, en buena medida, por las trabas burocráticas que existen para conformar un negocio. Y es que los trámites pueden demorar más de 140 días. Lo alarmante es que el sector informal representa el 65%, mientras el formal 35%.

Nosotros estamos convencidos de que lo que Venezuela necesita es la generación de nuevas empresas, crear nuevos empleos, estimular una economía basada en la producción nacional, en lo hecho en Venezuela. Siempre hemos planteado que al venezolano hay que darle oportunidades para el progreso. Eso es lo que hemos impulsado en Miranda, como gobierno regional.

Para el desarrollo de la actividad productiva, a nuestros emprendedores mirandinos les ofrecemos apoyo directo, a través de la entrega de créditos y microcréditos, la capacitación para el desarrollo de sus potencialidades, el apoyo técnico y la promoción de lo Hecho en Miranda.

Ciertamente, la generación de empleo desde el gobierno regional depende del contexto país, del respeto a las leyes, de la generación de confianza, pero no porque las condiciones no sean las adecuadas vamos a quedarnos de brazos cruzados. Por el contrario, pensamos que toda iniciativa por pequeña que sea, contribuye a crear una cultura orientada a la productividad y agrega valor a nuestras comunidades, a nuestro estado y también al país.

Con nuestros programas hemos entregado desde que iniciamos nuestra gestión más de 72 millones de bolívares a más de 25 mil emprendedores, a través de créditos productivos para impulsar la creación de pequeños negocios, lo que demuestra que incluso a pesar de las limitaciones presupuestarias, cuando se tiene la voluntad, sí es posible crear oportunidades. Creemos en el talento de los mirandinos y de los venezolanos y sabemos que impulsando en toda Venezuela iniciativas como las que desarrollamos en Miranda, podremos lograr el cambio y progreso al que aspiramos los venezolanos.

No hay lucha más necesaria que la lucha por la salud

IMG_0675¿Quién en Venezuela no ha sufrido en carne propia la crisis que vive la salud en nuestro país? ¿Quién no ha pasado la angustia de esperar horas, y hasta días, para recibir atención médica para sí mismo o algún ser querido?, ¿Quién no ha tenido que recurrir al boca en boca y a las redes sociales buscando alguna medicina, desde las más comunes para atacar un dolor de cabeza, hasta las más especializadas, indicadas para pacientes con enfermedades graves? ¿Quién no ha tenido que buscar medicinas u otros insumos médicos, para un familiar hospitalizado, porque en la clínica o en el hospital no lo tienen?

Todos hemos sentido impotencia y frustración cuando nos ha tocado ser protagonistas o testigos del gran deterioro del sistema de salud pública nacional, y lo que no podemos permitirnos como ciudadanos, es limitarnos a observar y quedarnos en el lamento. Tenemos que pasar del malestar y la queja a la organización, la denuncia y la acción. Porque una denuncia aislada nunca tendrá el poder que alcanza el pueblo organizado luchando por sus derechos.

El estado venezolano está en la obligación de garantizar el acceso a la salud, como lo consagra la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en el artículo 83: “La salud es un derecho social fundamental, obligación del Estado, que lo garantizará como parte del derecho a la vida. El Estado promoverá y desarrollará políticas orientadas a elevar la calidad de vida, el bienestar colectivo y el acceso a los servicios. Todas las personas tienen derecho a la protección de la salud, así como el deber de participar activamente en su promoción y defensa, y el de cumplir con las medidas sanitarias y de saneamiento que establezca la ley, de conformidad con los tratados y convenios internacionales suscritos y ratificados por la República”.

Lamentablemente los anuncios de millonarios desembolsos por parte del gobierno central para los hospitales no se ejecutan o se desvían en el camino, a juzgar por la crisis sostenida y cada vez más grave del sector. Los venezolanos hemos perdido la cuenta de los acuerdos firmados con otros países para adquisición y mantenimiento de equipos, pero las clínicas privadas colapsan porque en los hospitales los equipos no funcionan y los pacientes deben acudir al sistema privado para realizarse exámenes y buscar atención.

Debemos impedir que los venezolanos se vean abandonados a merced de una condición o enfermedad, debemos convertirnos en protagonistas de un cambio que haga suya la consigna “salud para todos”. Para ello tenemos que lograr, además, que nuestro pueblo conozca lo que se puede hacer en salud, aunque escaseen los recursos y sobren los obstáculos. Nuestra Red de Salud Francisco de Miranda es un ejemplo que conoce nuestro pueblo mirandino y que es posible gracias a la voluntad y la eficiencia en el manejo de recursos.

Lo que hemos logrado en Miranda en materia de salud demuestra que sí es posible generar y dispensar servicios de atención médica con y para el pueblo, sin que se tenga que invertir el patrimonio familiar. Creemos que los venezolanos tienen derecho a recibir atención médica oportuna, sin discriminaciones, gratuita, donde el centro sea el ciudadano.

La Red de Salud Francisco de Miranda es un sistema novedoso, creado para proveer a los mirandinos de atención médica oportuna y de calidad. Surgió como una alternativa a los modelos de salud pública existentes, y como manera de garantizar atención a los mirandinos, cuando el gobierno central transfirió al Ministerio de Salud todo el sistema formal de hospitales y ambulatorios ubicados en Miranda. Hasta ahora, desde su creación, hemos atendido más de 7 millones de pacientes en nuestros 72 centros de salud, que incluyen 59 Casas Amigas de la Salud, 6 Puestos de Pronto Socorro, con atención de emergencia las 24 horas, 3 Puestos de Pronto Socorro Móvil y 4 Centros de Especialidades Médico Odontológica. Además, aunque no escapamos de la escasez de medicamentos e insumos, hacemos importantes esfuerzos para facilitar los tratamientos a nuestros pacientes y continuar garantizando intervenciones y estudios especiales a nuestro pueblo más necesitado a través del Fondo Quirúrgico Mirandino, gracias a un esfuerzo conjunto con clínicas privadas.

No nos cansamos de decirlo: los obstáculos lejos de amilanarnos nos motivan y en el caso de la salud nos llevaron a crear la mejor red de salud pública que hay en el país. Esa es la reflexión que siempre llevamos a nuestras comunidades. Y qué mejor lucha pueden asumir nuestras organizaciones familiares y comunitarias, que la defensa del derecho a la salud.